03 jul 2020

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NUEVO IMPUESTO

Barcelona aprueba la nueva tasa de residuos, que se empezará a pagar en julio

El 73,3% de los domicilios abonarán entre 27 y 51 euros al año que se cargarán a la factura del agua

La recogida selectiva alcanza en la capital catalana un 37,7% del total y la UE exige llegar al 55% en el 2025

Toni Sust

Imagen de archivo de un operario recogiendo basura.

Imagen de archivo de un operario recogiendo basura. / JULIO CARBÓ

El ayuntamiento lo anunció en diciembre y el pleno municipal lo ha aprobado este viernes. Barcelona ha dado luz verde a una nueva tasa de residuos que supondrá el pago de algo más de dos a cuatro euros al mes por parte de un 73,3% de los hogares de la ciudad. La tasa se incluirá en la factura del agua, como sucede en otros países, tal como ha subrayado el concejal de Emergencia Climática, Eloi Badia, durante el debate previo a la validación del nuevo impuesto. Se empezará a cobrar en julio y supondrá un pago mensual de 2,25 a 4,25 euros, de 27 a 51 anuales.

En Barcelona hay 760.000 domicilios con contador del agua. De ese total, unos 500.000 hogares pagarán la nueva tasa y 12.500 quedarán exentas por vulnerabilidad económica.

El objetivo de la medida es mejorar el tratamiento de los residuos, incrementar su recogida selectiva y reducir emisiones. Lo óptimo sería analizar casa por casa cuál es la conducta de sus titulares con la basura. Y rebajar el pago a quienes lo hagan mejor. Pero el gobierno subraya que investigar de forma individualizada como tiran los barceloneses la basura supondría un coste tan elevado que multiplicaría por tres el gasto de la gestión de residuos. Por ahora, solo se podrá premiar a los barrios que lo hagan bien.

El objetivo y la realidad

La directiva europea para la mejora de la gestión de residuos obliga a las ciudades a actuar y fija como objetivo que en el 2025 la recogida selectiva sea del 55% del total; del 60% en el 2030 el 60%, y del 65% en el 2035 el 65%. Actualmente, en Barcelona en el porcentaje se sitúa en un 37,7% y la recogida tiene un coste de 191 euros al año por hogar. Si se alcanzara el 60%, el coste bajaría a 163 euros por domicilio.

Badia ha defendido la medida, que ha prosperado con el apoyo de los socios del gobierno, Barcelona en Comú y el PSC, y de ERC. Los republicanos han votado a favor pero el concejal Jordi Coronas ha confiado en que la nueva tasa no sea solo recaudatoria, algo que Francina Vila,  por JxCat, ha dado por hecho. Los posconvergentes critican que los ciudadanos acaben pagando igual hagan o no los deberes con la basura.

También la jefa de filas de Ciutadans, Luz Guilarte, ha rechazado la medida. El popular Josep Bou ha compartido el objetivo de la medida, pero no de cómo se concreta, y ha justificado así su voto contrario. Eva Parera, de Barcelona pel Canvi, ha tildado de “tasa en construcción” la que se ha aprobado. En su opinión, no se puede respaldar una medida que no parte del análisis de cómo cada hogar trata su basura.