02 abr 2020

Ir a contenido

BARCELONEANDO

La conjura de (todos) los necios

Ramón de España

Juan Pablo Cardenal, autor de ’La telaraña. La trama exterior del procés’, en Barcelona, este lunes.

Juan Pablo Cardenal, autor de ’La telaraña. La trama exterior del procés’, en Barcelona, este lunes. / FERRAN NADEU

Según Juan Pablo Cardenal (Barcelona, 1968), el 'procés' no habría llegado tan lejos de no contar con un cómplice involuntario en la figura de todos los gobiernos españoles, en general, y del de Mariano Rajoy en particular, cuya desidia y galbana ante el desastre inminente le causan un profundo estupor. Lo reconoce en su último libro, 'La telaraña. La trama exterior del procés', editado por Ariel y que puede encontrarse en todas las librerías de Catalunya que no lo rechacen por ser la obra de un notorio desafecto al régimen.

Aunque el vago de Rajoy se lleva lo suyo, 'La telaraña' se centra en la actuación internacional de los separatistas y la prácticamente nula resistencia que encontró en el Gobierno de la nación: "Le comenté la cosa a Carmen Martínez de Castro, responsable de comunicación del Gobierno de Rajoy, una persona que, por cierto, apenas habla cuatro palabras de inglés y cuya idea de la comunicación en la era de internet es propia de un siglo anterior, y me dijo que habían decidido ignorar la acción global de los independentistas porque eso es lo que hace un gobierno serio. Según ella, además, lo hicieron todo muy bien, como se pudo comprobar el día del referéndum, con esas imágenes de policías aporreando abuelitas que dieron la vuelta al mundo. El 155 lo aplicaron fatal y con retraso. Deberían haberlo puesto en marcha después de las jornadas del 6 y el 7 de septiembre en el Parlamento catalán, cuando los nacionalistas se pasaron por el forro la Constitución, el Estatuto de Autonomía y a más de la mitad de sus conciudadanos. Y antes de eso… Pues mientras los indepes hablaban idiomas e intentaban intoxicar a todo el mundo, a menudo con éxito, los de Rajoy no se movían de la silla y no le cogían el teléfono al 'New York Times' porque no encontraban a nadie que hablara inglés. Y mira que el corresponsal del 'Times', Raphael Minder, uno de los periodistas más dañinos que ha habido últimamente para los intereses de nuestro país, es un suizo que habla perfectamente español".

Leyenda negra

La telaraña le ha ocupado a Cardenal un año y medio de trabajo durante el que ha visitado seis países y ha mantenido unas 200 entrevistas. Sus conclusiones no son muy positivas: "A veces pienso que los 'indepes' ya han ganado. Se han movido mucho y muy bien. Tienen gente infiltrada en importantes universidades norteamericanas, han llevado a cabo una propaganda muy eficaz para presentarse ante el mundo como David frente a Goliat, han alimentado una leyenda negra que aún rige en ciertos ámbitos europeos, se lo han currado mucho mientras nuestros políticos miraban hacia otro lado, esperando a que escampara. Las cosas mejoran, un poco tarde, con la llegada de Josep Borrell al Ministerio de Asuntos Exteriores, pero el daño ya está hecho, un daño provocado por el quietismo, la desidia y la vagancia. La excusa de que no había que rebajarse a internacionalizar un problema local será muy digna, pero se ha revelado contraproducente".

Para Cardenal, si Carles Puigdemont y Marta Rovira han acabado, respectivamente, en Bélgica y Suiza, no es por casualidad. El autor de La telaraña, que vive en Ginebra por cuestiones laborales no suyas, sino de su esposa –entre el 2003 y el 2014 vivió en China, desde donde escribía para dos diarios españoles y recogía material para los tres libros que ha publicado al respecto–, asegura que su actual ciudad de adopción siempre ha sido uno de los lugares favoritos de los separatistas para encontrar un público receptivo, como sucede también en el caso de Flandes. 

Sin 'fact checking'

La ONU también les gusta mucho a los 'indepes': "Ahí siempre encuentran a algún intermediario o relator, desinformado o con tendencia a dejarse intoxicar, dispuesto a simpatizar con sus loables reivindicaciones. El equivalente a Minder en la ONU fue Alfred de Zayas, un cubano-norteamericano que se tragó todo lo que le contaban los del 'procés' sin tomarse la molestia de recurrir a esa costumbre tan americana del 'fact checking'. Yo hablé con él y me sorprendió todo lo que ignoraba del asunto. No se había enterado ni de los atropellos parlamentarios del 6 y 7 de septiembre…".

Hasta ahora no se había dedicado un libro a las conexiones internacionales del 'procés'. 'La telaraña' llena brillantemente ese vacío.