14 ago 2020

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CONFERENCIA ANUAL DE LA ALCALDESA

L'Hospitalet quiere ser la capital biomédica de Europa

Marín calcula que el clúster que se proyecta en la ciudad generará 20.000 puestos de trabajo

El soterramiento de la Gran Via y la urbanización de su superficie, decisivos para el plan

Toni Sust

Núria Marín, alcaldesa de L’Hospitalet, este jueves por la mañana en el faro del Llobregat.

Núria Marín, alcaldesa de L’Hospitalet, este jueves por la mañana en el faro del Llobregat. / ELISENDA PONS

Núria Marín se propone que en el 2030 ya no existan las barreras que hoy dividen L’Hospitalet. Algunas, socioeconómicas, otras físicas: la Gran Via y su tráfico de vehículos, y las vías del tren, de las que se prevé cubrir seis kilómetros. Parte del espacio que se generará en el primer caso, debe servir para consolidar la apuesta de la ciudad por un sector muy determinado y sólido.

La alcaldesa de L’Hospitalet, que este jueves ha pronunciado su conferencia anual, ha defendido el proyecto de L’Hospitalet de convertirse en “la capital biomédica de Europa”, mediante la creación de un clúster del sector en Bellvitge que agrupe recursos existentes y cuente con nuevas aportaciones en metros cuadrados que se van a ganar al coche.

El proyecto, del que Marín ha destacado que tiene el apoyo del Gobierno central –a través del Ministerio de Industria- y de la Generalitat, cuenta ya con elementos de peso, por lo que, afirma, “el proyecto no parte de cero”. Se trata del Hospital de Bellvitge, del Duran i Reinals, de la UB y del Hospital de Sant Joan de Déu, que se suma a la alianza pese a estar en Esplugues, cuyo ayuntamiento también participa de la iniciativa.

Las cifras del sector

Marín confía en que el clúster genere 20.000 empleos, en una localidad como L’Hospitalet en la que, ha destacado, el sector sanitario tiene un peso considerable: 14.100 puestos de trabajo, 1.200 investigadores, 54 empresas, una facturación global de 2.275 millones y 60 líneas de investigación. “Es el primer sector económico de la ciudad”, ha subrayado la alcaldesa.

Si el clúster ya cuenta con una base económica, se le sumará la física que nacerá de la cobertura de la Gran Via. Marín ha destacado que en unas semanas se aprobarán dos proyectos claves, el soterramiento de la Gran Via y la urbanización de la superficie resultante, para pasar después a la licitación de obras. Las obras físicas, ha calculado, empezarán a finales de este año o principios del 2021. En cuanto a las vías del tren, ha asegurado que su cobertura dará pie a un espacio nuevo equivalente a 17 campos de fútbol.

La alcaldesa ha iniciado su intervención destacando que esta era su primera conferencia desde su reelección en las elecciones municipales de mayo, “tras haber ampliado el apoyo para seguir gobernando la ciudad”, apoyo que ha considerado un “aval al modelo de L’Hospitalet”. Un modelo, ha proseguido, “claramente socialdemócrata, que se basa en una premisa simple y a la vez firme: generar riqueza para distribuirla”.

Para permanecer en esta vía, ha afirmado, L’Hospitalet no sólo apuesta por el clúster biomédico, sino por lo que Marín denomina el distrito económico –alrededor de la plaza de Europa y de la Fira- y del cultural. Del económico, ha destacado el objetivo de ampliar la Fira en 60.000 metros cuadrados, hasta sumar 300.000, un proyecto que estará finalizado en el 2024. Según la alcaldesa, la Fira cifra el impacto de esa ampliación en 675 millones anuales.

Ascensores para 8.000 vecinos

Otro de los retos que se plantea la alcaldesa para los próximos años, que está en la agenda hace ya meses, no es una empresa menor. Cuando se erigieron los edificios de Bellvitge, en los años 60, se construyeron de manera que en muchos casos los ascensores no llegaban directamente a las plantas: quedaban entre ellas. Así, desde la puerta del ascensor hasta la de la vivienda, hay que subir o bajar siete peldaños. “Genera muchas dificultades. A la gente mayor, a las personas que lleven un carro de bebé, o de la compra”, subraya Marín.

L’Hospitalet anunció hace un año el plan de reforma que debe acabar con esos peldaños, y Marín le ha puesto cifras este jueves: 8.232 vecinos de 294 comunidades se beneficiarán del plan, que contará con el apoyo económico del Banco Europeo de Inversiones y del Consorcio Metropolitano de la Vivienda: aportarán, a fondo perdido, el 30% del coste total, y ofrecerán crédito a 15 años sin intereses a los vecinos para que afronten el resto: “Ningún vecino se quedará sin ascensor en su casa por falta de recursos”.

La solución elegida es la construcción de un ascensor exterior que llegue a los balcones, que se construirán en los casos en los que no existan. Primero, como prueba piloto, se hará en un bloque concreto, para tener claro cuál es el coste por edificio. Otra mejora ciudadana de los próximos años será la instalación de ascensores, rampas y escaleras mecánicas en Can Serra, para afrontar sus desniveles.

El Mobile y Ayuso

Marín ha defendido como imprescindible la apuesta contra el cambio climático y ha abordado el papel de las ciudades en esta cuestión: “Las ciudades somos las únicas que damos respuestas al problema, aunque generamos una gran parte de ese problema”. Y ha dedicado una parte de su intervención a una de las joyas de L’Hospitalet: el Mobile World Congress. Lo ha hecho dedicando unas palabras a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al hilo de que esta se postulara para acoger la feria del móvil si cambia de sede: “En L’Hospitalet, el Mobile está en su casa. Así lo ha confirmado hace unos días el consejero delegado, nuestro amigo John Hoffman, a quien le quiero agradecer su firme compromiso con la ciudad. Díaz Ayuso debería tener más sentido de Estado”.