19 feb 2020

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Comisión de Economía

Barcelona da el penúltimo plácet a los presupuestos para el 2020

ERC y JxCat certifican su apoyo a las cuentas, aprobadas inicialmente en comisión

El proyecto será validado definitivamente en el pleno del 31 de enero

Toni Sust

Collboni, Colau, Maragall y Artadi presentan su acuerdo sobre presupuestos, el pasado lunes.

Collboni, Colau, Maragall y Artadi presentan su acuerdo sobre presupuestos, el pasado lunes. / EFE / QUIQUE GARCIA

Barcelona quema los últimos trámites para consumar una buena noticia. Por primera vez en cinco años, por primera vez con Ada Colau como alcaldesa de la ciudad, el ayuntamiento aprobará sus presupuestos mediante votación, por mayoría, gracias a un acuerdo del gobierno con la oposición, de Barcelona en Comú y el PSC con ERC y JxCat.

Cuando los republicanos se abrieron a negociar y se vislumbró un acuerdo, quedó claro que las cuentas se aprobarían. Cuando JxCat, de manera sorprendente, cambió el ‘no’ al proyecto que había defendido en la primera votación, en noviembre, y pactó también las cuentas, el consenso alcanzó una cifra sin precedentes: 33 de los 41 concejales han votado a favor del texto en la comisión de Economía de este viernes, y lo harán en el pleno de la semana que viene, el 31 de enero. Lo sucedido en el consistorio va ligado al acuerdo para la aprobación de los presupuestos de la Generalitat.

Agradecimientos

En la comisión, que debía producirse el miércoles pero fue suspendida por el fallecimiento del periodista y empleado del ayuntamiento David Caminada, han imperado los agradecimientos. Jordi Martí, concejal de Presupuestos, ha agradecido a republicanos y posconvorgentes su voluntad de pacto. El concejal de ERC Jordi Castellana, encargado de los asuntos económicos en su grupo, también ha aplaudido el diálogo. Y la presidenta del grupo de JxCat, Elsa Artadi, ha defendido que alcanzar acuerdos no supone dejar de ejercer la oposición.

Martí ha resumido brevemente el proyecto de presupuestos, destacando que alcanza por primera vez los 3.000 millones de euros y el incremento de la inversión en vivienda, que contará con 100 millones más que en el 2019, y contra el choque climático. Castellana ha recordado que ERC reclamó 100 millones más de inversión para suscribir el pacto. Una cantidad que se destinará en parte a vivienda y en parte a educación. “Fuimos críticos en la primera presentación del proyecto”, ha recordado Artadi, que ha asegurado que su grupo lo seguirá siendo cuando lo considere necesario.

Cambio de cromos

La jefa de filas de Ciudadanos en el consistorio, Mari Luz Guilarte, ha abominado del pacto entre el gobierno, ERC y JxCat, que ha calificado de “cambio de cromos”. También ha denunciado que los nuevos presupuestos supondrán un desembolso excesivo por parte de los ciudadanos. “Han optado por subir impuestos”, ha dicho Guilarte, que ha criticado que no se haya exigido a la Generalitat los 300 millones que debe al consistorio desde el 2011. Se entiende que se refería a lo que se denomina deuda ciudadana: las cantidades que el Ejecutivo catalán dejó de invertir en la ciudad en vivienda, educación y sanidad cuando llegó la crisis.

Por el PP, Óscar Ramírez ha defendido el voto contrario de los populares argumentando que su grupo cree en una visión alternativa a la que refleja el modelo que se aprobará. Ramírez ha rechazado “el hachazo fiscal que prevé el gobierno, los aumentos en el área azul y la verde, y en la tasa de terrazas”, entre otros puntos. “El gobierno no acierta en sus prioridades”, ha afirmado.

Falta de realismo

Manuel Valls ha intervenido en nombre de Barcelona pel Canvi: “El marco macroeconómico previsto no me parece realista”, ha advertido, antes de subrayar que el incremento de tasas será del 27% y denunciar que es “una medida fácil y rápida” pero no la solución necesaria. De paso ha recordado que también los presupuestos de la Generalitat apuntan a incrementos fiscales. “Estaremos atentos al resultado final con la esperanza de que sea más eficaz que en el anterior mandato para resolver los problemas de la ciudad”, ha proclamado.

“No quiero ser negativo con todo”, ha dicho Valls, aludiendo como puntos positivos al aumento de la inversión en vivienda y seguridad (más agentes para la Guardia Urbana). A diferencia de Ciutadans y el PP, el grupo de Valls no ha votado en contra, ha reservado su voto, y lo concretará en el pleno de la semana que viene. A Jordi Martí no le ha pasado por alto esa reserva de voto: “Seis de 41 concejales están por ahora contra los presupuestos”, ha recalcado. “Solo seis concejales hacen una oposición responsable. Somos los únicos que les fiscalizamos”, ha replicado Guilarte. Sintiéndose aludido, Valls ha reconocido su “habilidad” a Martí pero ha recordado que el voto definitivo llegará en el pleno.