19 feb 2020

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MEDIDA DEL GOBIERNO MUNICIPAL

Barcelona invertirá 4,2 millones al año en busca de un turismo de calidad

El ayuntamiento crea el Distrito Internacional para promocionar nuevos contenidos en los distritos

El Periódico

Un grupo de turistas frente a la Sagrada Família, en septiembre pasado.

Un grupo de turistas frente a la Sagrada Família, en septiembre pasado. / FERRAN NADEU

Tanto el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, como el concejal de Turismo, Xavier Marcè, tienen una concepción sobre el gran volumen de visitantes que recibe la ciudad que puede resumirse en una idea: no se trata tanto de que vengan menos turistas sino de que no vayan siempre a los mismos lugares y que no piensen únicamente en la playa.

Ya en septiembre, cuando le tocó anunciar que Barcelona había roto un récord al recibir 8,1 millones de turistas de enero a agosto, Marcè precisó su argumentación: más que reducir el turismo, dijo, hay que intentar que sea de mayor calidad. Y se mostró a favor de que vengan menos turistas de sol y playa, “turismo pasivo”, y más integrantes del turismo “aspiracional”, por el que se entendió que definía a visitantes con una actividad prevista en Barcelona con algún valor añadido.

Esta es la filosofía que está detrás de la creación del Distrito Internacional, anunciada este domingo por el ayuntamiento en un comunicado. El consistorio invertirá cada año 4,2 millones de euros en esta medida de gobierno, mediante la cual se pretende “poner en valor” “nuevos imaginarios y proyectos” que estén situados en distritos que pidan que se potencie la llegada de turistas a su zona. La medida prevé asimismo “ampliar la relación con el sector privado; potenciar la interacción del sector turístico con el ámbito cultural, deportivo, universitario, de las industrias creativas”.

Turismo pasivo y aspiracional

El comunicado recupera aquella distinción que Marcè hizo en septiembre para subrayar el objetivo del Distrito Internacional: “Reducir el turismo pasivo a favor del turismo aspiracional, más vinculado a actividades o centros de interés de la ciudad”.

La medida pasará esta semana por la comisión municipal de Economía, y presenta una circunstancia particular: los 4,2 millones de euros de presupuesto anual provendrán de la recaudación del recargo a la tasa turística, un incremento del pago por parte de los turistas que pernoctan en la ciudad que el pleno municipal aprobó a propuesta de ERC y con el apoyo de los socios del gobierno, Barcelona en Comú y el PSC, y de Junts per Catalunya.