25 sep 2020

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choque institucional

El Port de Barcelona acusa a Colau de "manipular" las emisiones de los cruceros

La infraestructura asegura que genera 315.000 toneladas de CO2, lejos de los 5,3 millones imputadas por el ayuntamiento

Patricia Castán

Cruceros en el Moll Adossat del puerto de Barcelona. 

Cruceros en el Moll Adossat del puerto de Barcelona.  / JOAN CORTADELLAS

El Port de Barcelona, habitualmente discreto en las polémicas con el ayuntamiento, emitió ayer un contundente comunicado criticando abiertamente la «manipulación de los datos» que supuestamente había hecho el consistorio en sus balances sobre la contaminación en Barcelona. En esencia, el quid de la cuestión radica en que el gobierno de Colau atribuyó ayer martes al puerto la contaminación que generan los buques que llegan a la ciudad (desde ferris y cruceros a mercancías) a lo largo de todo su recorrido. Una metodología que el puerto considera disparatada, ya que las emisiones generadas en Barcelona deben circunscribirse a la actividad de los buques al llegar a puerto. Y no durante toda su ruta por el canal de Suez o desde una escala en Shángai, por ejemplo, ilustra el Port, muy molesto con el relato municipal. 

Desde la infraestructura catalana se afirma que el recinto portuario genera 315.000 toneladas de CO2, muy por debajo de los 5,3 millones anuales que le atribuyó el consistorio el martes, y diez veces menos que las emitidas en la ciudad. «El ayuntamiento está imputando a la actividad portuaria las emisiones de todas las cadenas logísticas y de transporte internacional (...). El Port pide al ayuntamiento que rectifique, ya que está poniendo en cuestión una actividad que genera 41.000 puestos de trabajo y el 1,7% del PIB de Catalunya».  E insiste: «Ningún método de cálculo riguroso puede atribuir a un solo puerto las emisiones de toda la ruta que realizan los barcos que hacen escala en él».

Reproche institucional

De hecho, fuentes portuarias enfatizan que en la propia columna de emisiones correspondientes al conjunto de la ciudad facilitada por el consistorio, las generadas por el puerto representan el 8%, por lo que lamenta los grandes titulares que lanzó el ayuntamiento sobre puerto y aeropuerto como principales causantes de la contaminación local.

La autoridad portuaria recuerda también sus muchas medidas contra la emergencia climática, desde la operativa para suministrar gas natural licuado a los cruceros de nueva generación o la electrificación de los muelles para conectar los buques durante su estancia en puerto, hasta su estrategia intermodal en favor del transporte ferroviario y del marítimo de corta distancia. A esta última medida le atribuyen una reducción del 76% de los impactos negativos en el medio ambiente, desde emisiones hasta ruidos y descongestión, frente al transporte por carretera. En paralelo, desde hace casi seis años se implementó el proyecto BCN Cero Carbón, para reducir los gases con efecto invernadero (GEH).

Concluyen que el recinto está en disposición de lograr en el 2030 el reto de la «reducción de al menos el 50% de las emisiones de GEH directos e indirectos». 

La conceja de Ecología y Urbanismo, Janet Sanz, reconoció ayer  que lo directamente imputable al Port son dichas cifras, recogidas en su informe, pero sepultadas inicialmente por los otros balances referidos al conjunto de la actividad marítima.