26 oct 2020

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CONTRADICCIÓN HISTÓRICA

Los propietarios de los coches históricos piden aplicar la normativa europea

Ciudades como París y Lisboa permiten la circulación de vehículos con matrícula histórica sin restricciones de ningún tipo, solo haber pasado la revisión obligatoria

Los usuarios lamentan el ataque ya que consideran que al no pagar impuesto de circulación por su condición de clásicos no son negocio para el ayuntamiento

Xavier Pérez

Protesta contra la ZBE para los coches históricos.

Protesta contra la ZBE para los coches históricos.

Barcelona siempre se ha mostrado como una ciudad moderna y referente en el mundo del automóvil, y prueba de ello es que este año ha celebrado el centenario del Automobile Barcelona. Toda esta tradición histórica está a punto de irse al garete por culpa de la nueva mormativa de la Zona de Baja Emisiones que el ayuntamiento pondrá en marcha el día 1 de enero de 2020. La medida ha generado debate, especialmente entre los propietarios de los vehículos catalogados como históricos que ven decapitada su afición por una norma que consideran "arbitraria y poco estudiada".

Los coches y motos clásicos cumplen con todos los requisitos que exige la ley (Real Decreto 920/2017, de 23 de octubre). Precisamente por ello la propia Dirección General de Tráfico les otorga una matrícula legal de vehículo histórico. En muchos casos son vehículos restaurados (con el coste que eso supone), "y tampoco somos tantos. Contaminan mucho más las furgonetas de reparto y camiones, por ejemplo", explica Miguel Ángel, socio del Club MG de Catalunya. 

Para ser considerado 'histórico' por la leyun vehículo debe cumplir con unos requisitos como tener al menos 30 años y cumplir con una serie de requisitos. Entre ellos, que no hayan recibido modificaciones mecánicas, que estén recogidos en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español, los declarados bienes de interés cultural y los que cuenten con interés especial por haber intervenido en algún acontecimiento o haber sido propiedad de cualquier personalidad relevante. También los vehículos de colección que por escasez, singularidad o excepcionales características podrían acogerse a esta denominación.

Sin embargo, con la nueva norma que se ciñe al reglamento municipal no tiene en cuenta esa condición y los relega a la categoría de coche viejo.  Muchos propietarios han lanzado la voz de alarma. "No pedimos nada raro, sólo queremos que se aplique la normativa europea de vehículos históricos del mismo modo que sucede en muchas ciudades de Europa como París y Lisboa", señala Miguel Ángel. En París, por ejemplo, la norma municipal de zona de bajas emisiones  permite circular a los diésel anteriores a 2001 y los camiones y autocares matriculados antes de octubre de 2006, así como los de gasolina anteriores a 1997. No obstante se establecen excepciones para los vehículos de interés general prioritario que incluyen los de las fuerzas del orden, bomberos, urgencias médicas, militares, coches históricos o de personas con tarjeta de discapacitados.

Desde las asociaciones de propietarios de vehículos históricos lamentan la actitud del consistorio barcelonés que no atiende a razones de pura lógica "amparándose en una política medioambiental que tampoco se aplica correctamente", señalan. "El problema no es solo que nos relegan a usar los vehículos unas horas y durante el fin de semana. No entienden el peligro para la seguridad que supone tener que circular de noche con unos vehículos que son seguros pero tecnológicamente más limitados que los actuales (iluminación, frenos, neumáticos). Para ir a una concentración un fin de semana tienes que salir el viernes por la noche", admite Miguel Ángel. 

Otro problema que se plantea es el de los días de circulación. "El ayuntamiento dice que son 10 días anuales, pero es un permiso que va asociado a un DNI. Eso supone que si tienes dos motos clásicas y un coche tienes que repartirlo entre todos los vehículos", se lamenta otro usuario. Los propietarios de históricos se están agrupando para hacer fuerza junto a clubs como el Antic Car Club de Barcelona y otros y así conseguir que les escuchen en sus reclamaciones.