11 ago 2020

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REMODELACIÓN URBANA

¿Un nuevo barrio en Barcelona?

La ampliación de la Fira en L'Hospitalet liberará los pabellones de Montjuïc para vivienda y equipamientos

Natàlia Farré

La plataforma #LaFiraoLaVida, la pasada primavera. 

La plataforma #LaFiraoLaVida, la pasada primavera.  / JOAN CORTADELLAS

Un nuevo barrio en Montjuïc para antes del 2029, fecha en la que se cumplirá el centenario de la Exposición Internacional de 1929. Esta es la idea implícita en la remodelación y ampliación de los recintos feriales de Montjuïc y L’Hospitalet. En febrero se firmó un protocolo para hacerlo posible; el 28 de noviembre hubo aceptación del convenio que lo materializará por parte de todas las administraciones implicadas en Fira Barcelona (ayuntamientos de Barcelona y de L’Hospitalet, Generalitat, Diputació, AMB y Cambra de Comerç)  y ayer todos los grupos municipales respaldaron la iniciativa en la comisión de Urbanismo del ayuntamiento.

La ampliación ya en marcha en L’Hospitalet permitirá relajar la presión sobre los pabellones de Montjuïc y pensar en su remodelación, a la vez que replantear un cambio de usos. La idea no es nueva, de hecho, ganar espacio para la ciudad de las 27 hectáreas (21 manzanas del Eixample) que actualmente ocupa la Fira en suelo público es algo por lo que la plataforma #LaFiraoLaVida –formada por medio centenar de entidades– lleva tiempo luchando. Pero el proyecto no es fácil. Para empezar, se trata de una zona protegida patrimonialmente con edificios levantados para la exposición de 1929. Y para continuar, se debe mantener parte del terreno para la actividad de las ferias y congresos más pequeños y urbanos.

Abrir el recinto a la ciudad 

El resto puede replantearse como viviendas y equipamientos públicos y, sobre todo, se trata de abrir el recinto a la ciudad, hasta ahora un espacio básicamente cerrado, a veces incluso literalmente, como cuando se celebra el Salón del Automóvil y acceder al Museu Nacional se convierte en algo harto difícil. La movilidad e interconexión entre los barrios vecinos, la Font de la Guatlla y Poble Sec, ahora inexistente y con el abismo de la Fira de por medio, es otra de las prioridades de la remodelación, como lo es la pacificación de la avenida de Maria Cristina. En definitiva, se trata de una "propuesta de transformación urbana que ha de ser una oportunidad para la ciudad", a juicio de Janet Sanz, teniente alcalde de Urbanismo.

El proyecto está aún empezando a andar y tiene casi una década por delante, pero contará, como no, con un proceso participativo que se someterá a debate entre los vecinos de los barrios afectados y entre los del resto de Barcelona. Y que, a juicio de Sanz, cuenta solo con una premisa: «El nuevo planeamiento debe ser una cosa equilibrada». Y en eso se centrarán los grupos municipales de la oposición, en apoyar la iniciativa pero en velar, también, porque la Fira, supuesto motor económico de la ciudad, pueda seguir manteniendo su actividad.