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MOVILIDAD SOSTENIBLE

Una calle de 13 kilómetros unirá cinco municipios de Barcelona

El proyecto para transformar la carretera C-245 en una vía urbana incluye carriles bus y bici

Las obras, con un presupuesto de 39 millones de euros, comenzarán a mediados del 2020

Luis Benavides

Render de la vía urbana proyectada en la carretera C-245

Render de la vía urbana proyectada en la carretera C-245 / AMB / TERRITORI

La antigua carretera comarcal C-245 será reconvertida en una vía urbana que incluirá un carril bus y un carril bici con el objetivo de favorecer la competitividad del transporte público y mejorar así la calidad del aire en la zona. La actuación afecta a los municipios de Cornellà de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Viladecans, Gavà y Castelldefels, en los que viven más de 350.000 personas;  y cuenta con un presupuesto de 39 millones de euros. En las próximas semanas comenzará el proceso de licitación y las obras podrían empezar en el verano del 2020.

Representantes de los cinco ayuntamientos, el Departament de Territori i Sostenibilitat, el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) y la empresa pública Infraestructuras.cat  han formalizado hoy el acuerdo de colaboración para impulsar y poner en marcha este proyecto de integración urbana y mejora de la movilidad.  El ente metropolitano avanzará 29 millones de euros y la Generalitat,  los otros 10. 

Las principales actuaciones urbanísticas comunes en todo el tramo, de unos 13 kilómetros, al margen del carril bus reservado y del carril bus (que forma parte de la red Bicivia) son la creación de grandes plazas en rotondas de gran diámetro, un sistema de paradas de bus centralizadas en las plazas principales del eje, puntos de iluminación idéntico con tecnología LED y numerosos pasos de peatones para priorizar los desplazamientos a pie. 

La obra permitirá “la descarbonización de la movilidad” al dotar la vía de “un transporte público más robusto”, ha subrayado el ‘conseller’ de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet, quien ha recordado que la actuación ha sido diseñada “en un contexto de emergencia climática”. Calvet ha avanzado que la actuación mejorará los servicios de bus, y su intención de seguir invirtiendo en este modo de transporte para que sean “más directos y más eficientes energéticamente, y tengan una velocidad comercial más atractiva”. Se calcula que esta plataforma reservada permitirá recortar casi 15 minutos el tiempo de trayecto actual entre Cornellà y Castelledels. De esta manera, ha afirmado, será posible el trasvase del coche al transporte público, un cambio de hábitos que permitiría “dejar de emitir a la atmósfera 291 toneladas de CO2 al año”.

El vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, por su parte, ha destacado del proyecto que es “una verdadera vertebración del territorio y representa una alternativa a la movilidad privada”. Balmón ha recordado que la carretera C-245, paralela a la C-32, “conecta las diferentes realidades de cada municipio en un eje pacificado en el que se quiere proteger la movilidad a pie y en bicicleta”. Actualmente presenta tramos de muchas tipologías diferentes, sobre todo áreas industriales y zonas en proceso de desarrollo urbanístico.

Un bus, de punta a punta

El corredor actualmente soporta unos 35.000 viajeros en autobús cada día, y en algún tramo se registran más de 600 circulaciones diarias de autobuses con más de 40 en hora punta. “El nuevo carril bus permitirá aumentar hasta un 25% la velocidad comercial en los tramos urbanos, así como ganar seguridad del tráfico y fiabilidad de los servicios de transporte público”, han explicado fuentes del AMB.

El ente metropolitano también implantará la línea de altas prestaciones y ocupación Metrobús 8 (M8), que completará el recorrido de punta a punta, es decir, desde la plaza Constitució de Castelledels hasta el intercambiador de Cornellà de Llobregat, un punto de enlace de las líneas de Rodalies, Metro (L5) y Trambaix. Con esta futura línea se espera un incremento de viajeros en esta zona del 10% y una media de 2,5 millones de pasajeros anuales. En un futuro, terminada la obra, en el 2020, está previsto funcionar de manera permanente con autobuses eléctricos articulados que cargarían en poco más de cinco minutos por pantógrafo (carga de oportunidad) en cada extremo de la línea. Para eso será necesario instanar dos pantógrafos con una potencia de 600 KW cada uno en Castelldefels y Cornellà de Llobregat.