09 ago 2020

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DÍA HISTÓRICO EN UN BARRIO REBELDE

La victoria de los nadie

En la plataforma CAP Raval Nord digne! han peleado codo con codo veteranos libertarios con doctoras

Tras casi 300 días en lucha okupando la Misericòrdia, el colectivo celebra que finalmente ha ganado la partida

Helena López

Pere Cuadrado frente a la instalación con su imagen este martes.

Pere Cuadrado frente a la instalación con su imagen este martes. / FERRAN NADEU

Cuando algo está vivo y es de verdad, pasan cosas. Cosas como que una fría y aparentemente anodina tarde de martes aparezca una gigantesca fotografía de un señor mayor con el culo al aire frente a la fachada del imponente Macba. Cosas que casi nunca pasan porque sí, y menos en un barrio como el Raval, en el que todo, y todo es todo, es posible. El protagonista de la irreverente intervención artística no es un vecino cualquiera, o quizá sí, y ahí la magia del caso. Se trata de Pere Cuadrado, leyenda viva del Raval rebelde, presente en cada lucha, en cada desahucio. Al lado de la macroimpresión, un mucho más discreto cartel con un "el CAP al cub, a l'aire el cul; misericòrdia siusplau!". La acción callejera resultó ser el preludio de una jornada, la de este miércoles, que pasará a la historia de la contracultura de la ciudad. Contra todo pronóstico, ganaron los nadie y la Capilla de la Misericòrdia será para el CAP. Para ellos. Para el barrio. "Esta victoria es muy importante porque la gente necesita ejemplos, no discursos", resume Iñaki García, otro referente del lugar, en cuya intensa trayectoria en la trinchera "jamás hasta ahora había compartido asambleas con médicos". 

Esa diversidad absoluta ha sido la fuerza de la Plataforma Cap Raval Nord digne!, que tras casi 300 días de okupación de una capilla que ya es oficialmente suya, este miércoles brinda por la victoria de "la inteligencia colectiva". El fruto de horas de trabajo conjunto de vecinos de tradición libertaria como Pere -también usuario del CAP- o Iñaki, codo con codo con entregados trabajadores -y sobre todo trabajadoras del históricamente maltratado CAP. "La vida del Raval la tenemos en las consultas todos los días; el barrio forma parte de nuestras vidas", comparte una emocionada Antonia Raya, enfermera vinculada al centro desde 1997, cuando empezó haciendo sustituciones y se enamoró del barrio.

Manifestación frente al Macba para pedir el nuevo CAP, hace unos meses. / jordi cotrina

"El CAP es el espacio más popular del barrio; por el que pasa todo el mundo. Los niños, los ancianos, los legales, los ilegales, las putas... Es donde más se visibiliza todo; la miseria, la desigualdad, las consecuencias de los desahucios...", cuenta Iñaki, quien confiesa que no está acostumbrado a ganar, y todavía menos frente a un rival tan todopoderoso como el mismísimo Macba, al que a sus ojos, "le ha perdido la arrogancia". "Lo llevaron al nivel de quién manda aquí, y al final ha resultado que han ganando los de abajo", reflexiona. 

Este siempre discreto y aún más atento -en guardia 24 horas para los suyos- vecino del Raval -'el Iñaki del Lokal', como le conocen todos-, subraya que desde empezó la lucha por el CAP la red se ha hecho mucho más fuerte. "Las trabajadoras del CAP, quienes han tenido un papel imprescindible en todo esto, nos derivan a vecinas con problemas de ansiedad causadas por la pobreza. Mujeres hipermedicalizadas a quienes desde que están con nosotros les han bajado la medicación a la mitad", ejemplifica el hombre, quien reivindica la autonomía e independencia del movimiento: "Es una victoria de la gente, y un chute de autoestima. Si hemos podido hacerlo nosotros, lo puede hacer todo el mundo".