08 jul 2020

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Barcelona Global

Burcu Yarar: "Barcelona es un reflejo de la ciudad del futuro"

Entrevista a Burcu Yarar, fundadora de Freeda Coaching and Consultancy

Marta Segovia

 Burcu Yarar.

 Burcu Yarar. / MANU MITRU

Burcu Yarar, 44 años, nacida en Estambul, llegó a Barcelona hace dos años y medio. Después de vivir en Estambul, Detroit y Dusseldorf eligió Barcelona como ciudad idónea para criar a su hija. Es la fundadora de Freeda Coaching and Consultancy, empresa establecida en Turquía especializada en 'coaching' de líderes y equipos y también trabaja como' customer experience coach' en MSX International. 

-¿Por qué escogió Barcelona?

-Después de vivir y visitar diferentes países, Barcelona me pareció ideal para mudarme con mi familia; es una ciudad increíblemente energética, flexible y abierta a todas las culturas. Quería que mi hija estuviera en un entorno internacional, sin unas reglas muy estrictas, que le permitiera crecer en un ambiente amigable. Barcelona tiene una energía diferente a otras ciudades, la sociedad tiene como núcleo la familia, y notas como la gente quiere disfrutar de la ciudad y de su entorno aparte de trabajar.  Además, comparte la cultura mediterránea con Turquía, y aunque no era un atributo indispensable a la hora de mudarnos, quería vivir en una ciudad que tuviera esta pasión por el disfrutar de la vida. 

-¿Qué retos afronta Barcelona?

-Como todas las ciudades, tiene debilidades que debe afrontar, especialmente legales y físicas. En cuanto al aspecto físico, destaca la contaminación. Esperaba que fuera una ciudad más limpia. Había estado muchas veces en Barcelona y hasta que me mudé no me di cuenta de la polución. También es una ciudad muy concurrida. La administración debería ser más efectiva en la gestión del turismo y el tráfico en las calles, tanto para cuidar a los residentes como a los turistas. 

En lo que respecta al tema legal, la regulación para los emprendedores tiene amplio margen de mejora y debe tener una perspectiva internacional. Crear una empresa aquí es muy complicado. Además, la dificultad para conseguir un permiso de trabajo es un freno para la atracción del talento internacional.

-¿Cuál siente que es su ciudad?

-Considero que mi casa es Barcelona y, en segundo lugar, Dusseldorf. Turquía es mi país, me encanta ir de visita, pero Estambul no es donde me gustaría vivir. Ahora mismo, no podría irme de Barcelona, es mi hogar.

-¿Cómo percibe el sector de coach en Barcelona?

-El sector de desarrollo de liderazgo y coaching está muy extendido, pero lo importante es encontrar la necesidad exacta de las empresas. En Barcelona el ecosistema de startups es muy potente y profesional: ahora estamos enfocados en ayudar a estas pequeñas empresas a definir sus prioridades, su estrategia y les apoyamos para ser más resistentes al afrontar los retos de un negocio en crecimiento. Barcelona tiene los mejores ingredientes para ser la ciudad ideal: un ecosistema muy potente, internacionalidad creciente y una ubicación increíble. La ciudad tiene que saber usar estos recursos de la manera más eficiente. Es una ciudad modelo que enseña al mundo como es el futuro del trabajo. La mentalidad barcelonesa es un reflejo del futuro; no hay cabida para el horario de oficina de ocho de la mañana a siete de la tarde. La gente tiene una mentalidad más abierta, que da lugar a poder tener una mejor calidad de vida. Lo tiene todo para ser la ciudad ideal, pero se debe potenciar más.

-¿Recomendaría esta ciudad a sus amistades?

-Absolutamente. A pesar de las dificultades y lentitudes burocráticas, vale la pena, se lo digo constantemente a mis amigos. Les recuerdo que han de tener paciencia, pero que es la mejor ciudad para vivir.