09 jul 2020

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Un barrio deteriorado

Vecinos del bloque Venus de La Mina piden dinero por internet para denunciar a la Administración

Los afectados fichan al bufete de abogados Col·lectiu Ronda para defender sus derechos

Cada familia reclama 100.000 euros por los 19 años de espera al derribo y realojo anunciados

Óscar Hernández

Una miembro de Objectiu Venus y la vecina María Jiménez –de espaldas– explican la demanda que quieren presentar contra el Consorci de La Mina.

Una miembro de Objectiu Venus y la vecina María Jiménez –de espaldas– explican la demanda que quieren presentar contra el Consorci de La Mina. / MAITE CRUZ

Unas 60 familias residentes en el controvertido bloque Venus del barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs, han puesto en marcha una campaña en internet para recaudar un mínimo de 12.800 euros que les permita actuar judicialmente contra los ayuntamientos de Barcelona y Sant Adrià de Besòs, la Diputació y la Generalitat. Los vecinos quieren destinar parte de este dinero a costear los servicios del bufete de abogados Col·lectiu Ronda para que esas administraciones, que forman parte del Consorci de La Mina, les indemnicen con 100.000 euros a cada familia por los 20 años de paralización del proyecto de derribo del edificio y realojamiento de sus ocupantes.

El anuncio de derribo de la finca, un enorme edificio característico del barrio, en el año 2000 ha provocado ya que unas 50 familias hayan decidido marcharse y realojarse. "Las 190 restantes continúan atrapadas en un bloque que todavía está vivo. El Consorci solo les ofrece realojarse en otras viviendas del barrio a cambio de pagar 34.000 euros en condiciones de préstamo privado", denuncia la asociación Objectiu Venus, que asesora y ayuda a de momento a 57 familias afectadas. El pago por una nueva vivienda es, para esta entidad, "una alternativa injusta que traslada la responsabilidad a las personas afectadas y que no soluciona el conflicto de un proceso iniciado y gestionado por las administraciones del Consorci", añaden.

Escasos ingresos

María Jiménez, propietaria de uno de los pisos de la calle de Venus, que están en muy mal estado ("goteras, continuos cortes de luz, cabañas construidas en los tejados, ascensores que no funcionan..."), ha explicado también que la idea del 'crowfunding' (campaña para recoger dinero a través de internet) les permitirá pagar los gastos de la demanda judicial, unos 9.000 para los abogados y costas y 2.800 para los gastos de la plataforma. La cuenta se ha abierto en la web Goteo. Para recaudar el dinero tienen 40 días. "El perfil de los que vivimos aquí es el de una persona de entre 55 y 60 años cuya única renta es una ayuda social, una pensión no contribuitiva o una paga de reinserción", ha añadido la mujer. "Queremos poder hacer un realojo pero con un coste mínimo", ha insistido.

El derribo del edificio Venus se decidió hace 20 años pero no consta que sea por causas estructurales, según ha explicado David Picó, miembro de Objectiu Venus. Al parecer, la idea es acabar con un punto conflictivo, sobre todo por la venta de drogas y la continua ocupación de viviendas, y redistribuir a sus habitantes en otros puntos del barrio. De hecho, ya se construyeron viviendas públicas de mucha mejor calidad a apenas 200 metros, justo delante del flamante CAP La Mina. Aquellos pisos parecían destinados a los realojados del bloque Venus, aunque otras familias se adelantaron y los ocuparon hace dos años. Hace un año, esos inquilinos se mostraban firmes en no abandonar estas viviendas.