COLECTIVO VULNERABLE

En Barcelona han fallecido 54 sintecho durante el último año

Arrels Fundació reclama a las administraciones políticas y recursos para evitar más muertes prematuras

Una persona sin hogar, durmiendo en una calle del centro de Barcelona. 

Una persona sin hogar, durmiendo en una calle del centro de Barcelona.  / RICARD CUGAT

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El Periódico

En los últimos 12 meses, 54 personas que vivían o habían vivido en la calle han muerto en Barcelona. La media de edad de los fallecidos se sitúa en 56 años, exactamente 26 menos que la media de la ciudad. No en vano tener la vía pública como hogar "deteriora la salud y acorta los años de vida". La denuncia sale de Arrels Fundació, la entidad sin ánimo de lucro que acompaña y orienta a las personas que duermen al raso, y la asociación que el próximo miércoles, a las 18.00 horas en la plaza de la Catedral, tendrá un recuerdo para los 54 fallecidos. 

Casi el 25% de las personas que serán honradas carecía de lugar donde refugiarse, y otro 26% tenía la salud muy frágil y vivía en centros sociosanitarios o adaptados a sus necesidades. Solo algunos, habían conseguido instalarse en un piso; mientras que otros estaban en una residencia o en un albergue. Y uno de cada cuatro de los fallecidos murió en el hospital. 

El acto de memoria no pretende solo honrar a los muertos sino que también busca evidenciar la realidad de las personas sin hogar, una realidad que "a menudo es invisible y cuya defunción "lo es aún más", asegura la asociación que también denuncia las 208 personas fallecidas en estas condiciones desde el 2016. 

Derechos vulnerados

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"Tener que vivir en la calle significa tener muchos derechos vulnerados: a la vivienda digna, a la intimidad, a la salud, a sentirse protegido e incluso el derecho al recuerdo", calman desde Arrels. Además, entre los fallecidos este último año, figuran dos personas que murieron "víctimas de la viloencia y agresiones", sostienen desde la fundación. En Barcelona hay contabilizadas 1.200 hombres y mujeres sin un hogar. 

En el acto  que se celebrará el miércoles, Arrels leerá un manifiesto  en el que se recogerá los nombres de los desaparecidos –Bambo, Krzysztof, Mihai, Severo, Noelia...– y se pedirá la implicación de la sociedad y de la Administración para poder revertir el problema. A los primeros se les pedirá que reaccionen y dejen de ver a los sintecho como "una molestia", que cambien su «mirada»; a los segundos, "decisiones políticas que piensen en las personas, más recursos específicos y más inversión en prevención para que nadie tenga que perder su casa y evitar muertes prematuras".