27 feb 2020

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equipamiento vital

El futuro Hospital del Mar será cómo quieran sus pacientes

Enfermos, familiares, profesionales y pacientes diseñan los nuevos espacios a construir a partir de un innovador proceso de cocreación

Al final de la segunda fase de ampliación, que empieza ahora, el centro sumará 80.000 metros cuadrados, 503 camas y 19 quirófanos

Natàlia Farré

Reconstrucción por ordenador del aspecto del Hospital del Mar con la segunda fase de ampliación terminada.

Reconstrucción por ordenador del aspecto del Hospital del Mar con la segunda fase de ampliación terminada.

La segunda fase de ampliación del Hospital del Mar está en marcha. Cómo será el exterior y su ubicación se sabe desde hace tiempo. Ahora lo suyo es diseñar el interior. ¿Cómo deben ser las habitaciones, salas de espera y demás espacios del centro? La respuesta goza de varios emisarios: pacientes, profesionales y, por supuesto, arquitectos. Y la respuesta goza, además, de varias sugerencias a tener en cuenta: las habitaciones deben dibujarse sin tele, según unos; con, según otros; los hay que se sitúan en un término medio: pantalla pero con opción a cascos para que el sonido no moleste. Unos y otros coinciden en la necesidad de wifi. Y el sol y las vistas son características que  gustan a la mayoría. ¿Las salas de espera? Confortables. Aquí no hay duda. La amplitud, la inclusión de baños para familiares y de un pequeño office para calentar comida también son opciones que despiertan unanimidad.

Pacientes (y familiares) y profesionales  han expresado este miércoles sus demandas; y los arquitectos, sus posibilidades. Vamos, que una cosa es el querer y la otra el poder. Y en la conjunción de lo pedido y lo posible se situará la propuesta que harán los estudios barceloneses Pinearq y Brullet-De Luna tras escuchar a todos los usuarios. No en vano el hospital ha impulsado, por primera vez en España, un proceso de cocreación totalmente innovador que implica a todo el público afectado a la hora de definir un complejo sanitario que se quiere al gusto de todos. De aquí, la reunión de ayer. Y de aquí los talleres, entrevistas y reuniones que se han llevado a cabo entre todos los actores.

Licitación de la obra

El proceso ejecutivo durará un año, luego podrá empezar la licitación de la obra. Otra cosa es fijar el inicio del trabajo constructivo. Eso, en consorcios como el que rige el Hospital del Mar con dos instituciones implicadas (Generalitat y Ayuntamiento), depende de unos presupuestos nunca seguros. El montante de esta segunda fase asciende a 100 millones de euros. La primera, terminada en mayo del 2017, contaba con una partida de 72 millones de euros en el 2009, pero la crisis financiera retrasó su ejecución hasta el 2015.

Los presupuestos impiden concretar un calendario pero la magnitud del proyecto, también. El nuevo Hospital del Mar se levanta sobre el viejo, por esto, porque el centro sigue funcionando mientras crece y se moderniza, la construcción se hace por etapas y su ejecución es lenta. Sanitarios, pacientes y operarios deben compartir espacio. Cuando acabe el nuevo edificio de la segunda fase, que se sitúa entre el estrenado hace dos años y el Campus Universitari Mar, el centro sanitario sumará  80.000 metros cuadros (20.000 más de los que luce en la actualidad), 503 camas (ganará 101 respecto a las de ahora) y 19 quirófanos (en estos momentos funcionan 16).

Complejo más que centenario

La meta final es acabar una tercera fase (sin fecha de inicio y final) con un hospital de 103.000 metros cuadrados (74.000 de ellos nuevos) y 21 quirófanos, además de 12 puntos para hospitalización de neonatos. Y acabar manteniendo la característica forma de espina de pescado que define el edificio, pero con los problemas que arrastra una construcción más que centenario solventadas.

Unas cifras, las finales,  nada desdeñables para un centro sanitario que se inauguró en 1914 como Hospital Municipal de Infecciosos con el objetivo, sobre todo, de combatir el tifus que por entonces asolaba la ciudad. Y un centro sanitario cuyas últimas obras de reforma datan de la década de los 80, cuando fue designado Hospital Olímpico para los juegos celebrados en Barcelona en 1992.