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las reacciones a la sentencia del 'procés'

Valls da a entender que se presentará a las autonómicas

El concejal reclama elecciones en Catalunya y un frente común PSOE-PP-Cs

Exige la dimisión de Torra por los disturbios y critica a Colau por estar "desaparecida"

Toni Sust

Eva Parera y Manuel Valls, este jueves en el Ayuntamiento de Barcelona.

Eva Parera y Manuel Valls, este jueves en el Ayuntamiento de Barcelona. / EUROPA PRESS

Manuel Valls pidió ayer la dimisión del presidente de la Generalitat, Quim Torra, a raíz de los disturbios registrados como respuesta a la sentencia del juicio del 'procés': "No tiene ninguna otra opción. Ha de dimitir, no huir hacia adelante, como hemos visto esta mañana en el Parlament. Él y solo él es el responsable de estas tres noches de terror".

El concejal del Ayuntamiento de Barcelona reclamó a Torra y a "los partidos y organizaciones que sostienen esta tensión" que desconvoquen las marchas, huelgas y manifestaciones previstas. Y sorprendió considerablemente añadiendo a su declaración un anuncio de futuro. El exprimer ministro francés reclamó la celebración de unas elecciones autonómicas y dio a entender que será candidato en ellas: "Quiero ser protagonista de este cambio".

El anuncio es relevante, ya que de confirmarse supondría el paso de Valls al Parlament. Porque aunque siempre se había dado por hecho que se decantaría antes por el Congreso que por la Cámara catalana, las próximas legislativas en las que podría participar quedan lejos, en principio. En el consistorio lleva cuatro meses, en los que ha tenido un papel a la vez decisivo y ausente. Decisivo porque fue él quien determinó, prestándole tres votos de su candidatura, que Ada Colau fuera reelegida como alcaldesa, y que Ernest Maragall se quedara sin la vara de mando municipal. Con ello rentabilizó su resultado, ciertamente decepcionante, seis concejales, solo uno más de los que ya tenía Ciutadans, y pudo proclamar que había impedido que Barcelona tuviera un alcalde independentista. Ausente porque hasta ahora se ha limitado a acudir a los plenos, y a participar en alguna rueda de prensa.

La ANC, Òmnium y el odio

Más allá de insinuar su adiós al consistorio, Valls se centró en los hechos de estos días. Acusó a la ANC y a Òmnium de "fomentar el odio" y estar "en el origen de la violencia". Como respuesta  a lo sucedido, apostó por la unidad del constitucionalismo y reclamó al Gobierno central que tome las riendas de la situación: que aplique la ley de seguridad nacional y si conviene el artículo 155. Y se preguntó: "¿Por qué no está en Barcelona el ministro del Interior? Los catalanes nos sentimos abandonados". "La equidistancia es irresponsable", proclamó antes de asegurar que el independentismo ha sido derrotado: “Los independentistas han vaciado el catalanismo. Por eso tenemos que inventar otra vía·, dijo. Y dio pistas: “Solo hay un camino hacia la pacificación de Catalunya. El constitucionalismo”. También cargó con dureza contra Artur Mas, "uno de los causantes de esta crisis", al que reprochó “haber sometido el Gobierno de la Generalitat a los designios y la voluntad de los antisistema”, en alusión a la CUP.

El concejal recordó que su candidatura, Barcelona pel Canvi, votó a la alcaldesa de Barcelona en su investidura para que no gobernara el independentismo, lamentó que esté "desaparecida" ycelebró que Colau decidiera anular el pleno extraordinario sobre la sentencia: “Era poner gasolina en el fuego”.