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Asalto en el paseo de Joan de Borbó

Dos franceses sufren el robo de un reloj de 200.000 euros en la Barceloneta

Las víctimas dicen que pidieron ayuda en una comisaría cercana y no les pidieron ningún dato

Los tres delincuentes huyeron a la carrera después de que uno arrancara la correa al conductor

Óscar Hernández

Este es el mismo reloj sustraído, de la marca Richard Mille y valorado en 200.000 euros.

Este es el mismo reloj sustraído, de la marca Richard Mille y valorado en 200.000 euros. / El Periódico

Dos ciudadanos franceses han sufrido este mediodía en carne propia los efectos de la delincuencia callejera. Mientras circulaban en un deportivo Mercedes por el paseo de Joan de Borbó, en la Barceloneta, un joven ha arrancado de la muñeca del conductor un reloj de oro valorado en 200.000 euros y ha emprendido la huida en compañía de dos cómplices.

"Creo que primero se fijaron en nuestro coche. Y en un momento que estabamos parados, con las ventanillas bajadas, uno de los chicos se ha acercado a mi amigo (cuyo nombre responde a las iniciales L. J.), que conducía, y le ha arrancado el reloj. Pensábamos que nos iba a preguntar algo. Todo ha sido muy rápido", explica a este diario aún impresionado, H. F., otro ciudadano francés, que lleva dos años viviendo en Barcelona y que viajaba en el asiento del copiloto. H. F.  no ha dudado en bajar del coche y salir a la carrera detras de los ladrones mientras los testigos les ayudaban con indicaciones.

Persecución a pie

"Eran tres y corrían juntos. Estoy seguro de que eran marroquís porque entre ellos hablaban árabe. Debían tener entre 25 y 30 años. Casi cojo a uno",  añade H. F., quien inmediatamente después ha ido a pedir ayuda a la comisaría de los Mossos del paseo de Joan de Borbó, a unos 100 metros de donde se ha producido la sustracción. "Les dije a los policías lo que había pasado y no me hicieron caso. Me contestaron que fuera a denunciar a la comisaría de la Rambla. En ese primer momento ni me han pedido la descripción de los ladrones. A lo mejor los podían haber cogido", añade enfadado H. F. en un correctísimo español.

Desde la comisaría de la Rambla y mientras ponía la denuncia, el joven francés ha explicado que su amigo, dueño del reloj y del Mercedes, tiene una empresa de inversiones, en la que él mismo también trabaja. Eso justificaría el elevado precio del reloj, de la marca Richard Mille, cuyos originales modelos se valoran entre 200.000 y 500.000 euros. "Por suerte mi amigo lo tiene asegurado. Al menos no le han hecho daño porque la correa, de caucho, se ha roto con el tirón", detalla H. F..