gentrificación

El Poble Sec pide que vuelva la Cuineta

El comercio, que llevaba 20 años en el barrio, ha cerrado a causa de la especulación inmobiliaria

La actual propietaria, una promotora de inmuebles, se ha negado a renovar el contrato de alquiler

La Cuineta del Poble Sec, cuando aún permanecía abierta con Zohra al frente

La Cuineta del Poble Sec, cuando aún permanecía abierta con Zohra al frente / MAYU / Altaveu del Poble Sec

3
Se lee en minutos
Gisela Macedo

En el número 67 de la calle Roser ha cerrado sus puertas el que durante casi 20 años ha sido un punto de encuentro para los vecinos del Poble Secla Cuineta, un comercio de proximidad dedicado a la venta de platos preparados que regentaba Zohra Chafedi, donde cocinaba platos locales y marroquíes. Tenía su clientela fija: trabajadores y vecinos del barrio, que más que compradores eran “una gran familia”, tal y como explica la misma cocinera. La razón de su clausura no ha sido otra que la gentrificación y la especulación inmobiliaria, y es que la nueva propietaria del inmueble se ha negado a renovar el contrato de alquiler del local para, en su lugar, arrendar pisos.

La lucha de Zohra y su familia para poder continuar con la Cuineta del Poble Sec comenzó hace dos años, cuando acudieron al Sindicat de Barri - Poble Sec para pedir ayuda ante la presión que recibían por parte de la actual propietaria. Pepa Molina, portavoz del Sindicat asegura que “en ningún momento se planteó renovar el contrato ni negociar. Nos encontramos con una negación constante y con un maltrato hacia Zohra a nivel racista y clasista”. Así, en el verano del 2018, un total de 30 entidades del barrio junto con 500 vecinos y clientes de la Cuineta se organizaron para recoger firmas y apoyar la causa, mas la nueva propietaria tampoco quiso dialogar, no hasta que el primer piso del inmueble que había comprado fue ocupado. A raíz de la toma, en marzo de este año comenzaron unas negociaciones que, tres meses después y de forma unilateral, la propietaria decidió finalizar para no renovar el contrato.

A día de hoy en la planta baja del bloque vive un número desconocido de personas, supuestamente colocadas por la propietaria para custodiar el local, un hecho que causa un gran malestar entre los residentes: “Donde había con comedor para el barrio, ahora hay un espacio vacío de vida, inutilizado y, además, con un grupo de gente que está totalmente desvinculado del barrio, que falta el respeto a los vecinos y genera conflictos”, ha manifestado Molina en Rueda de prensa

Los habitantes de la zona lamentan la pérdida del comercio, que para ellos desempeñaba una importante función social, como tantos otros que han tenido que bajar la persiana para dar paso a terrazas y pisos para turistas, dos negocios que no "están orientados a atender las necesidades reales de los vecinos", ha argumentado Xavi Latorre, portavoz de la asociación 'Cooperasec'. 

El Poble Sec Pierde su vida de barrio

La razón de esta expulsión de comercio popular, aseguran, siempre suelen ser las mismas: la presión de las inmobiliarias y las subidas abusivas de los alquileres. Una de las vecinas que echará de menos la Cuineta es Ingrid, una mujer alemana que vive desde hace algo más de cuatro años en el Poble Sec. “Zohra ha sido muy importante en mi día a día. Tenía una amplia oferta y ella como persona es una joya”, cuenta. Otra ex clienta es Clàudia Conde, quien lleva 25 años en el barrio y conoce a la familia de toda la vida: “Iba a comprarles cada semana. La comida estaba muy buena, muy barata y la atención era estupenda. Zohra es una amiga del barrio”, dice.

Además, Conde lamenta que el caso de la Cuineta no es una excepción. En la plaza de Santa Madrona, por ejemplo, había una floristería que tuvo que cerrar porque le subieron el alquiler y ahora, en su lugar, hay un piso por el que piden 1.500€ al mes de alquiler. "La gente del barrio no puede pagar eso, por eso los vecinos que alquilan se tienen que marchar y, al final, solo se pueden quedar los propietarios, que generalmente son personas mayores. A los jóvenes les resulta imposible seguir viviendo en el barrio", cuenta.

Una promotora inmobiliaria, la actual propietaria

Noticias relacionadas

En el portal idealista.com aparece un anuncio para alquilar la planta primera del edificio de la antigua Cuineta, por el que pedían 750€ al mes. El anuncio está actualmente desactivado. A día de hoy, la dirección de la antigua cuineta aparece en el registro mercantil como una propiedad de A & L BALABAUD CONSULTING SL, una sociedad cuya actividad consiste en la promoción inmobiliaria. Como administradora única aparece Anita Monique Marie Kervevant Ep Balabaud, una ex colaboradora de una inmobiliaria de lujo llamada Barnes Barcelona.

A pesar del conflicto, la familia de Zohra, los miembros del Sindicat de Barri - Poble Sec y los vecinos de la zona todavía no han perdido la esperanza de entablar una nueva negociación con Kervevant para que la Cuineta pueda volver al Poble Sec. Por ello, este jueves por mañana han alzado la voz ante la persiana bajada del número 67 de la calle Roser con la consigna 'La Cuineta es queda al barri' ("La Cuineta se queda en el barrio").