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JUICIO EN LA AUDIENCIA DE BARCELONA

"Mi hijo me explicó que el imán abusaba de él"

Un lider religioso de una mezquita del Barri Gótic se sienta en el banquillo por los ataques sexuales a un niño

En la ropa de la víctima, que entonces tenía 9 años, se hallaron restos de semen del procesado

J. G. Albalat

El imán acusado de abusos sexuales, en el banquillo de los acusados, este martes. / MIQUEL CODOLAR (ACN) / VÍDEO: POL SOLÀ (ACN)

"Mi hijo me explicó que el imán le llevaba a una habitación en la mezquita y le enseñaba vídeos de tipo sexual con el móvil. También me contó que le quitaba la ropa y le obligaba a tocarle el pene, a masturbarle y lo penetraba". Este es el terrorífico testimonio del padre de un niño de nueve años, víctima de los presuntos abusos cometidos por Sajjad Muhammad, un dirigente religioso musulmán de un centro del barrio GòticEste martes se sentó en el banquillo de los acusados en una sala de la Audiencia de Barcelona. La fiscalía reclama para él 12 años de cárcel. Dos técnicos de los Mossos detallaron en la vista que en la ropa del menor entregada por la familia de la víctima a los investigadores se hallaron restos de semen del procesado

A pesar de la prueba de ADN tan contundente, Sajjad, que se encuentra en prisión provisional, negó que hubiera abusado del menor. Con cara impasible y hablando en urdu (hizo falta la intervención de un traductor), el imán, que había sido contratado primero como empleado en enero del 2017 por la Asociación Fezane Madina de Paquistanís, atribuyó la denuncia presentada por la familia del menor contra él a que le querían "expulsar" de la mezquita. Los intentos del abogado defensor de anular el análisis genético quedaron, por ahora, anulados al aceptar el tribunal un acta de los mossos que un funcionario había extraviado en el juzgado que investigó los hechos.

La fiscalía sostiene que desde septiembre del 2017 y hasta noviembre de ese mismo año la víctima, que entonces tenía nueve años, acudía a la merquita para dar clases del Corán regularmente de lunes a sábado en horario de 18 horas a 19 horas. Durante ese periodo, el imán procesado, según la acusación, metía al pequeño en el lavabo y, una vez dentro, en ocasiones se desnudaba y le cogía la mano para que le tocara el pene y le obligaba a masturbarse. Otras veces, el acusado se quitaba la ropa, se ponía jabón en el pene y le penetraba.

"Acto sexual de verdad"

Esos abusos fueron relatados por el padre de la víctima en el juicio, a la vez que señaló en que su hijo le dijo que el imán le obligaba a hacer "cosas feas" que él no quería hacer y que, alguna vez, le había dado dinero. El pequeño no había explicado nada hasta entonces porque, según este testigo, "estaba muy asustado y tenía miedo". El niño presentaba, además, quemaduras en los glúteos supuestamente producidas por el acusado con un mechero. Un amigo del padre subrayó en la vista que el imán le reconoció que había tenido sexo con el menor, tanto "oral como acto sexual de verdad" (penetración).

La fiscalía argumenta en su escrito de acusación que el procesado "en todo momento" se aprovechó de la relación de confianza con el niño para "lograr sus propósitos", así como de "la ascendencia moral" que tenía sobre el pequeño "por tratarse del imán de la mezquita a la que acudía regularmente a rezar y dar clases de Corán". Además, incide, el acusado "atemorizaba al menor advirtiéndole de que no dijera nada a sus padres. La fiscalía reclama que tras el cumplimiento de tres cuartas partes de la condena, se expulse al reo de España.