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MANIFESTACIÓN

Vecinos de Barcelona piden a Buch y Colau "unir fuerzas" por la seguridad

La plataforma Tsunami veïnal concentra a un millar de personas en Sant Jaume y se reúne con Albert Batlle

La ciudad necesita unos 800 o mil agentes más, según la Associació Professional de Mossos d'Esquadra (APME)

Beatriz Pérez

Manifestación de Tsunami veïnal por el civismo y la seguridad, este sábado en Barcelona.

Manifestación de Tsunami veïnal por el civismo y la seguridad, este sábado en Barcelona. / ROBERT RAMOS

Algo va mal en Barcelona. O, al menos, así lo piensan los vecinos (1.500 según la organización, mil según la Guardia Urbana) de los diferentes barrios que se han concentrado este sábado por la tarde en la plaza de Sant Jaume para protestar contra el incivismo y la inseguridad. Estaban convocados por Tsunami veïnal, plataforma que engloba a unas 40 asociaciones vecinales y que ya había organizado esta misma protesta el año pasado. Pero en esta ocasión se han sumado más entidades: la inseguridad de Barcelona es el problema considerado más grave por los ciudadanos, según el último barómetro municipal.

"¡Barcelona no funciona!", han gritado al unísono los manifestantes frente a los edificios de la Generalitat y del ayuntamiento. Responsabilizan a ambas administraciones de la "degradación" ("robos, violencia, homicidios, narcopisos, invasión de los espacios públicos") que asuela a la capital catalana, de un modo más acuciante, desde el último año.

En la plaza de Sant Jaume, con las diferentes entidades vecinales de la ciudad rodeándolos, dos portavoces de Tsunami veïnal, Eva Vila y Manel Martínez, han leído un manifiesto en el que denunciaban la "descoordinación" y el "nulo entendimiento" entre el Govern y el consistorio, y han pedido a la alcaldesa, Ada Colau, y al 'conseller' de Interior, Miquel Buch, "implementar actuaciones inmediatas y efectivas" para que "los barrios de Barcelona puedan vivir y convivir en paz". "Hagan su trabajo -han exigido-. Tomen ejemplo y unan esfuerzos conjuntamente porque este es el mandato popular por el cual ustedes ocupan sus lugares". Y han acabado reivindicando que el "objetivo" de la plataforma es "recuperar una ciudad cívica y segura".

Tras leer el manifiesto, han dejado una copia del mismo en la Generalitat y han logrado entrar en el ayuntamiento, donde los ha recibido el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle. Ambas partes se han emplazado a una reunión en los próximos días.

Manifestantes del Tsunami veïnal en la plaza de Sant Jaume. / ROBERT RAMOS

Verano sin descanso

Previamente, las asociaciones habían iniciado una marcha desde sus barrios hasta encontrarse todas frente a la oficina de Correos de la plaza de Antonio López. Juntas han subido por la Via Laietana hasta llegar a la plaza de Sant Jaume, donde han puesto pie en torno a las 19 horas. "Nos hemos pasado todo el verano de jueves a domingo sin poder dormir por el ruido. ¡Mi marido y yo vivimos entre dos discotecas!", ha explicado Chuck, vecino de la calle de Moscú (en la Vila Olímpica) a este diario. "Sí que hemos visto más policías este verano, pero al mismo tiempo hay mucha gente... Hemos visto asaltos en directo", ha relatado. Cerca de él, un grupo de vecinos sujetaban un gran cartel que rezaba: 'Barceloneta, ciudad sin ley'.

"La inseguridad se ha agravado mucho en el último año. Hemos tenido dos muertes en un mes: es algo imperdonable", ha dicho Jordi Giró, presidente de la Associació de Veïns de la Vila Olímpica. "El operativo de seguridad no se puso en marcha hasta agosto. Y no se realizaba un operativo así desde hacía cinco o seis años. Pero esto no es solo un problema policial, sino también de modelo de ocio -turístico y autóctono-", ha añadido. Para él, aunque "el ruido no se puede aguantar", la violencia "es lo peor". "Los vecinos padecemos robos con violencia. Y esto tiene que ver con la concentración de gente que tiene nuestro barrio".

En la manifestación de Tsunami también ha estado presente un grupo de mossos de la Associació Professional de Mossos d'Esquadra (APME). "Estamos aquí como vecinos y como trabajadores de los cuerpos de seguridad. Para que los vecinos sientan que la policía está de su lado. Y para que los políticos entiendan que deben invertir en seguridad", ha explicado uno de ellos, Éric. Según él, Barcelona necesita "unos 800 o mil" agentes más. "Cada vez hay más servicios por cubrir", ha recordado.

Pero no solo Vila Olímpica o Ciutat Vella sufren la inseguridad, sino que esta también está presente en barrios como el Besòs i el Maresme. "Muchos de nuestros vecinos este año no se han podido ir de vacaciones. Los días son largos, bajaban con los niños a la calle y allí se encontraban a gente pinchándose", ha relatado José Manuel López, de la asociación vecinal del Maresme. Esto explica que vecinos de La Verneda, barrio colindante, se hayan pasado el verano protagonizando caceroladas contra las ocupaciones ilegales con fines delictivos y contra la inseguridad.