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INFORME SOBRE SEGURIDAD VIAL

1.868 denuncias en Barcelona por infracciones de patinetes eléctricos

La fisalía provincial sostiene que debe adaptarse la normativa al incremento de estos vehículos

El ministerio público alega también la "muy limitada" persecución de la conducción bajo los efectos de la droga

J. G. Albalat

Una mujer lleva a un menor en un patinete eléctrico, a mediados de noviembre, en Barcelona.

Una mujer lleva a un menor en un patinete eléctrico, a mediados de noviembre, en Barcelona. / FERRAN NADEU

La Fiscalía de Barcelona ha puesto énfasis este año en la memoria de seguridad vial en la “verdadera revolución” que suponen los patinetes eléctricos en la movilidad en la ciudad. En ese sentido, destaca que la Guardia Urbana de Barcelona denunció en el 2018 a un total de 1.868 usuarios de este tipo de vehículos por infracción de la ordenanza municipal. La mayoría de estos expediente, en concreto, 806 se han incoado por generar un riesgo para la circulación, 625 por donde no corresponde, 402 por infringir la seguridad vial y solo cinco por exceso de velocidad.

La fiscalía barcelonesa sostiene, al igual que la Fiscalía General del Estado, la necesidad de “adaptar la normativa” al incremento de los patinetes eléctricos con criterios de “facilidad, adecuación y celeridad, pero también seguridad y confortabilidad”. La memoria hace mención a la investigación judicial abierta en un juzgado de Esplugues de Llobregat por el atropello mortal cometido por uno de esos vehículos el año pasado de una mujer de avanzada edad.

El informe anual de este servicio subraya también que en el 2018 se produjeron 119 víctimas mortales en la provincia por accedentes de tráfico, tres más que el año anterior. Solo en la capital catalana se produjeron 21 fallecidos, de los cuales en cinco casos se presentó atestado por homicidio por imprudencia. El 59% de los accidentes se producen por distracción.

La conducción bajo la influencia del alcohol sigue siendo el motivo principal de los atestados policiales por seguridad vial (5.383). La fiscalía subraya, sin embargo, la “muy limitada” persecución penal  del hecho de ponerse al volante habiendo consumido droga. De total de controles de droga practicados, se produjeron 2.339 positivos, de los que “únicamente” fueron derivados 116 a la vía penal, “dato nada desdeñable y que revela un índice elevado de personas que conducen habiendo consumido con carácter dichas sustancia”. Este número de denuncias supone un incremento del 21% respecto al 2017. Además, se ha registrado un aumento del 26% en los atestados por conducir si tener el carnet.