11 jul 2020

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El Port Olímpic: Una zona de ocio en jaque y en horas bajas

El Ayuntamiento de Barcelona prevé liquidar bares y discos del Port Olímpic en el 2020 para darle usos náuticos

Locales del Port Olímpic.

Locales del Port Olímpic. / JORDI COTRINA

La nueva muerte violenta en Barcelona ha agravado un saldo estival negro en materia de inseguridad en la capital catalana, dejando casi en un segundo plano el escenario del suceso: el Port Olímpic, que vive su propia crisis en lo que supuestamente son sus últimos meses con ocio nocturno. Las concesiones de los locales finalizan la próxima primavera, aunque el traspaso previsto de la gestión de la zona que la Generalitat debía hacer al ayuntamiento parece en punto muerto. No obstante, suma ya dos muertes en lo que va de verano.

Las diferencias entre ambas administraciones se acusan también en este ámbito. El consistorio alcanzó un acuerdo para prorrogar un par de años la actividad de los restaurantes en el muelle de Gregal, mientras sentenció a los bares musicales y discos del muelle de Mestral. Pero fuentes municipales indican que siguen a la espera de que el Govern haga efectivo el traspaso de competencias, que «está encallado desde abril».

El objetivo municipal es cambiar la actividad, vinculándola a la náutica y el mar.
Los sucesos acumulados complican aún más que los empresarios de ocio de este enclave logren la continuidad que defienden desde la patronal Fecalon.  Fuentes de la entidad alabaron ayer «el comportamiento del vigilante de seguridad al defender a la víctima». Pero el mismo Port registró otra muerte por una paliza a un ciudadano chino a finales de julio.  Y tiene fresco el recuerdo del apuñalamiento de un miembro del clan gitano de los Baltasar por parte de uno de los pelúos en el 2016, que acabó con una sentencia de culpabilidad. La zona, bastante degradada, suma incidentes violentos, aunque responsabiliza a la falta de policía en este eje.

Este tramo litoral suma dos muertes este verano, diluidas en el contexto de un verano con muchos sucesos en toda la ciudad 

Al otro lado del Hotel Arts, el Front Marítim de la Barceloneta también aglutina ocio nocturno aunque en este caso con ernome  afluencia de público, pese a que sus concesiones también están en jaque tras finalizar este año y haber sido prorrogadas. Y en este caso dependen del Ministerio de Fomento. De finiquitarse, dejarían la oferta de ocio de la ciudad bajo mínimos y el reto de gestionar la diversión local.

Cabe recordar que en el 2002 una muerte violenta en otro eje marítimo de ocio, el Maremàgnum, precipitó la extinción de esta actividad y su reconversión en recinto comercial y de restauración, con horario diurno. 

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