04 abr 2020

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equipamientos

Una treintena de mercados de Barcelona sufren mejoras este verano

El ayuntamiento pone al día sus tradicionales centros de abastecimiento, con 11,4 millones invertidos este año

La Boqueria todavía no tendrá nuevo pavimento pero gana un aula de formación mejora cerramientos

Patricia Castán

Ambiente en el mercado de la Boqueria.

Ambiente en el mercado de la Boqueria. / JORDI COTRINA

El éxodo de clientes y  el alud de persianas bajadas en los mercados tradicionales en verano brinda el mejor momento para poner al día estos equipamientos, más allá de las grandes reformas de turno. Entre obras grandes y pequeñas, esta temporada un total de 30 mercados de barrio estarán en obras para adecuarse a las cada vez mayores exigencias de los compradores del siglo XXI. La microcirugía costará 1,9 millones de euros, a repartir entre 21 instalaciones, a los que se suman 2,1 millones para mejoras de mayor calado en cinco recintos. Y otros 7,4 corresponientes al 2019 en grandes reformas.

Las inversiones forman parte del trabajo continuado que desde hace años intenta evitar que estos grandes centros de abastecimiento de proximidad queden obsoletos y fuera de juego. Ahora, además, el reto que sean «más inclusivos y competitivos», explicó la concejala de Montserrat Ballarín. El reto del mandato es pactar una partida presupuestaria para «mantenimiento preventivo», antes de que ninguna instalación decaiga, agregó.

Algunos de los trabajos culminarán este mismo mes, a tiempo de la vuelta de vacaciones, mientras que otros se prolongarán durante todo el segundo semestre.

Los aguaceros del año pasado obligaron a tomar nota y orquestar ahora mejoras en la red de drenaje de Hostafrancs, la Concepció, Sarrià y Sants. En el capítulo de accesos, los esfuerzos en vestíbulos y puertas se dejarán ver muy pronto en el de la Marina, Felip II, la Guineueta, Sant Antoni, Boqueria, Les Corts, Canyelles y los Encants. En estos dos últimos casos,  tan sutiles  pero necesarios como pintar escaleras y pavimentos para que el usuario no resbale.

Las prioridades en sostenibilidad han llevado a programar intervenciones incluso en mercados recientemente remodelados, como Sant Antoni, donde se mejorará el aislamiento térmico de sus ventanas o el Ninot. También se actualizará la climatización de Santa Caterina y Lesseps, y se acondicionarán con distintas medidas Sant Martí, Llibertat, Ciutat Meridiana, La Mercè, Sagrada Familia, Montserrat y Les Corts, que estrenará ascensor. 
Más visibles serán algunas intervenciones para crear nuevas instalaciones de información o servicios al cliente o reubicación de paradas en Carmel, Sant Gervasi, Vall d’Hebron y Canyelles.

Mucho más presupuesto se llevan actuaciones más ambiciosas en el Besòs (se traslada su zona logística), el Carmel (se derriban dos islas de puestos para concentrar su oferta), la Mercè (fachada) y Galvany (cubierta y electricidad). Acaso sean más visibles en la Boqueria, que de momento seguirá pendiente de su renovación de pavimento (hay que reubicar puestos), pero a partir de octubre mejorará sus cerramientos nocturnos, sus salidas de humo (unificadas) y contará con un aula de formación en el espacio liberado  en la planta de venta, tras eliminar algunos puestos y ajustar la oferta.

102 millones en cinco años

La batería se suma a las reformas en marcha de Bon Pastor, Vall d’Hebron (ambas listas en otoño), Sant Andreu, Abaceria (en octubre sigue el derribo del viejo recinto y al proyecto de Horta. En global, serán 11,4 millones de euros invertidos este año, cifra discreta en el marco de los 102 millones destinados por el ayuntamiento a estos equipamientos en el periodo 2015-2019.