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la movilidad insostenible

El ayuntamiento promete (otra vez) vaciar de vehículos las aceras

25 empresas aspiran a desplegar su red de patinetes en Barcelona y dos de ellas ya lo hacen al margen de la ley

La concejala Alarcón promete "contundencia" para que se respete el espacio reservado a los peatones

Carles Cols

Patinetes de una de las empresas que desoyen la ordenanza municipal, aparcados en el paseo de Gràcia.  

Patinetes de una de las empresas que desoyen la ordenanza municipal, aparcados en el paseo de Gràcia.   / ELISENDA PONS

Por segunda vez en menos de un año, el Ayuntamiento de Barcelona promete que las aceras de la ciudad serán para ir a pie, no sobre ruedas. La primera de esas dos veces fue en forma de ultimátum. Tras una campaña informativa a finales del 2018, se anunció que partir del 1 de enero se perseguiría con celo a ciclistas o patinadores que circularan por las aceras. Como si de la ley seca de Estados Unidos se tratara, aumentó el consumo de alcohol. Este viernes, la nueva responsable de movilidad, Rosa Alarcón, ha anunciado que la “contundencia” será la divisa del mandato y, como botón de muestra, ha explicado que en lo que va de año se han sancionado ya más patinetes de alquiler aparcados ilegalmente en las aceras que en todo el 2018, con especial celo en el último mes.

El propósito de Alarcón era principalmente dar cuenta de cómo andan las negociaciones con el sector del patinete de alquiler para regular su uso. El objetivo es pactar una regulación similar a la que se alcanzó con las empresas de alquiler de bicicletas y motos. Se acordó un cupo de licencias, 7.000 de motos eléctricas compartidas y 4.000 de bicicletas. El número de licencias de patinete que, según los responsables de movilidad, sería conveniente aceptar no está decidido aún, pero sí está claro que el interés del sector por Barcelona es mayúsculo. Hasta 25 empresas quieren colocar sus patinetes en las calles de la ciudad. Dos de ellas ya lo hacen. Sin permiso alguno. La Guardia Urbana multa los patinetes de estas empresas que descubre estacionados en las aceras. No pueden hacerlo ni siquiera en los estacionamientos de bicicletas. Los resultados hasta ahora han sido, por decirlo suave, homeopáticos. Según Alarcón, ni siquiera está claro que por sus antecedentes desafiantes se pueda excluir a estas empresas de un posible concurso de adjudicación de licencias, previsto para la próxima primavera.

La lección de París

No se discuten desde la nueva área de movilidad, que ha pasado de manos de los ‘comuns’ a manos socialistas, los beneficios medioambientales de los medios personales de transporte eléctricos. El problema es que la laxitud con ellos no es aconsejable, como han descubierto otras ciudades con más meses de experiencia. En París, por ejemplo, los patinetes se amontonaban tirados en las aceras del centro de la ciudad de cualquier manera.

La cuestión es que Alarcón ha aprovechado el repaso a cómo andan las negociaciones con el sector del patinete y sus planes de expansión en Barcelona para subrayar, con más énfasis que su antecesora en el cargo, Mercedes Vidal, que los peatones deben ser respetados y, a su manera, ha aceptado que se juzgue su gestión como concejala en función de los resultados en este ámbito. La Guardia Urbana tiene instrucciones muy claras, asegura Alarcón. En su opiníón, que en los ocho primeros meses del año se hayan tramitado 1.500 sanciones por un uso inadecuado de las aceras por parte de vehículos con ruedas es una señal inequívoca de que el rumbo es otro. La cifra, en realidad, no debería impresionar. Puede que 1.500 sean las infracciones que se cometen cada horas en las aceras de la ciudad.

Por el momento, el ayuntamiento descarta (aunque está abierto a estudiar todas las opciones) penalizar, por ejemplo, el mal uso del 'bicing' con la retirada del carnet de usuario de este servicio. Las condiciones de uso son las mismas que para el resto de vehículos (patinetes, bicicletas, etc...), pero con el matiz de que la infracción se comete con un medio de transporte público.