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tensión en el eixample

Una reyerta a navajazos destapa un asentamiento de chabolas en el centro de Barcelona

Los moradores del solar abandonado, en la avenida del Paral·lel, antiguo teatro Talia, llegaron hace pocos meses

La pelea, sucedida la madrugada del sábado, eleva a cuatro los heridos a cuchillo en tres días en la ciudad

Guillem Sànchez

Algunas chabolas edificadas en la avenida del Paral·lel de Barcelona.

Algunas chabolas edificadas en la avenida del Paral·lel de Barcelona. / ELISENDA PONS

Una pelea entre dos hombres se saldó la madrugada del sábado con un doble apuñalamiento en un solar situado en la esquina de la avenida del Paral·lel con la calle del Comte Borrell de Barcelona. Sobre las dos de la madrugada, los vecinos escucharon gritos procedentes de la parcela y llamaron al 112. Agentes de la Guardia Urbana arrestaron a uno de los dos hombres y una ambulancia del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) trasladó al herido más grave al Hospital Clínic. El primero ha ingresado provisionalmente en prisión y el segundo, que se recuperará de los cortes, esperará en libertad la celebración del juicio.

El incidente eleva a cuatro los heridos a navajazos en tres días en la ciudad –el domingo y el lunes hubo otros dos en Pla de Palau y en el barrio de la Ribera– y ha sacado a la luz que en ese solar, ubicado en el corazón de Barcelona, ha nacido un asentamiento de chabolas.

Completamente rodeado por una tapia de dos metros de altura, sobre la que se levantan paneles de publicidad de grandes dimensiones, y protegido por árboles que tapan el campo de visión a la mayoría de balcones, el recinto se ha convertido en la residencia de una decena de ciudadanos procedentes de Rumanía que se ganan la vida recogiendo chatarra, según han explicado dos de los moradores a este diario. Dos de ellos protagonizaron la pelea este fin de semana. Las chabolas –hay media docena– se han levantado contra la pared del único bloque contra el que linda este recinto triangular de 758 metros cuadrados y la tapia de Paral·lel.

Asentamiento reciente 

Mientras duraron las obras que el ayuntamiento efectuó en la avenida del Paral·lel, hará unos dos años, este suelo del número 100-102 fue utilizado para aparcar la maquinaria e instalar módulos prefabricados de los operarios. Cuando estas finalizaron, el solar quedó vacío nuevamente. Fue más tarde cuando llegaron los actuales habitantes de un recinto que lleva más de 30 años abandonado.

Periódicamente, según recuerdan trabajadores municipales, este ha sido un lugar en el que han habitado de forma esporádica algunos indigentes. Esther Arenós, que reside en el edificio pegado al recinto desde hace 31 años, detalla que el asentamiento ha cogido forma en las últimos meses. Y que, tras la pelea a navajazos de la madrugada del pasado sábado, diversos vecinos comunicaron personalmente esta situación a la Guardia Urbana y a los Mossos d’Esquadra que habían acudido a sofocar la reyerta.

Vista aérea del campamento, este martes por la tarde. / Elisenda pons

Tal como ha podido comprobar este diario, los inquilinos actuales han levantado media docena de viviendas, amontonando retazos de muebles y somieres, y han habilitado un espacio precario para asearse y cocinar. Contra la tapia de la calle del Comte Borrell depositan carros y montones de chatarra, la tarea que reporta sustento a la mayoría de miembros de esta comunidad, integrada por hombres y mujeres. 

Afectado por el plan de viviendas sociales 

Desde el Ayuntamiento de Barcelona se subraya que la parcela, de propiedad privada, es una de las siete que, tal como se aprobó en una sesión plenaria celebrada el 29 de marzo del 2019 se adquirirán llevando a cabo "los trámites necesarios por compra o por expropiación". El plan municipal prevé edificar en este suelo viviendas públicas. Hoy en día, matizan, el dueño del espacio sigue siendo un particular, dado que la compra todavía no se efectuado. Sin embargo, razonan, el de este asentamiento es un problema "con fecha de caducidad", porque el cambio de manos no tardará en hacerse.

Construido en 1900 y derruido en 1988, el Talia fue el segundo teatro que se levantó en el Paral·lel, después del Espanyol (el más antiguo, que data de 1892). El local alternó temporadas de teatro y de cine, hasta que lo compró el cómico Paco Martínez Soria y se convirtió en un espacio dedicado exclusivamente a representaciones sobre las tablas. En sus 88 años de historia, y ante las 1.000 localidades que tenía su platea, pasaron nombres como La Bella Dorita, Nacha Guevara, Paco Morán o el propio Martínez Soria.

El historiador local Miquel Badenes, autor de 'El Paral·lel, història d'un mite' (1998), recordaba, tal como recogió este diario en una noticia publicada a finales del 2016, que los últimos días en pie del teatro fueron un trámite vergonzoso. "Fue lamentable la prisa que se dieron para demolerlo. ¡Si Don Paco levantara la cabeza! Triste final el del Talia-Martínez Soria al ser vendido por la familia a una inmobiliaria, que se apresuró en derribarlo, convirtiéndolo en un solar mal cerrado a la espera de lograr una recalificación urbanística que les permita edificar a su conveniencia". Un destino augurado por Badenes que finalmente, y si se cumplen los planes municipales, no se cumplirá a pesar de que la espera se ha alargado 30 años. 

Cuatro acuchillados y dos muertos

En los últimos tres días cuatro personas han resultado heridas por armas blancas en Barcelona. A los dos inquilinos del asentamiento de Paral·lel se suman el apuñalamiento del lunes por la noche en el Pou de la Figuera (barrio de la Ribera) y el de la madrugada del martes en Pla de Palau (barrio del Born). Un balance de violencia que se agrava con el hallazgo de los Mossos el lunes a primera hora de la mañana del cuerpo semidesnudo de una mujer sueca de 46 años en el paseo de Can Tunis la autopsia ha confirmado que fue asesinada– y el homicidio el pasado jueves de un hombre marroquí de 45 años, paciente de la narcosala de la plazoleta de Comerç, que fue brutalmente golpeado con una botella durante otra pelea que mantuvo con usuarios del mismo centro sanitario.

Temas: Delincuencia