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Problemas de comunicación en el suburbano

Seis estaciones de metro de la L-4 sufren un largo apagón de móviles

TMB asegura que la responsabilidad de la falta de cobertura es de las empresas de telefonía

Pasajeros en ruta se muestran sorprendidos por conversaciones y música que se cortan de golpe

Óscar Hernández

Un móvil sin cobertura de internet en la estación de Urquinaona, en la tarde del martes 6 de agosto.

Un móvil sin cobertura de internet en la estación de Urquinaona, en la tarde del martes 6 de agosto. / Sergi Conesa

Una mujer que acaba de entrar en el andén de Passeig de Gràcia nota de repente que se le corta la música que está escuchando. Un estudiante comprueba que no puede seguir jugando al entrar en la estación de Jaume I. Un funcionario nota que no le pasan las páginas de su libro electrónico. Los tres son pasajeros de la L-4 (amarilla) que han sufrido las consecuencias de un misterioso apagón de móviles que desde hace ya dos semanas afecta, como mínimo, a las estaciones de Girona, Passeig de Gràcia, Urquinaona, Jaume I, Barceloneta y Ciutadella-Vila Olímpica.

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) es consciente del problema ya que no sólo ha recibido quejas de usuarios, sino que también sus empleados lo han notado y han avisado. Sin embargo, la empresa pública sostiene que "el problema no depende de Metro de Barcelona sino de las compañías telefónicas". Afirma que estas instalan los repetidores en diferentes tramos y comparten toda la red. Y que son ellas y no TMB las que deben resolver las incidencias. Este diario ha intentado conseguir la versión de dos de ellas, Movistar y Vodafone, sin conseguirlo, probablemente por las vacaciones.

Pasajeros y también empleados

Los problemas de cobertura afectan a los pasajeros, pero también a los empleados. "Nosotros tampoco podemos usar nuestros móviles y ya se lo hemos comunicado a la empresa", explica una empleada de TMB en la estación de Jaume I. Los maquinistas, sin embargo, sí pueden comunicarse sin problemas ya que utilizan otro sistema. Lo mismo pasa con los vigilantes de seguridad, que usan emisoras de radio propias con varios canales. "Pero es verdad que no podemos usar el móvil en algunas paradas", indica uno.

Los que tienen menos medios, y por tanto padecen más los problenas de cobertura, son los voluntarios de Patrullas Ciudadanas, que rastrean la red del metro en busca de carteristas. "Hace muchos días que notamos que falla la cobertura, pero no solo en la línea 4, también en la 5, pero como vamos en parejas no necesitamos llamar por el móvil cuando actuamos", cuenta una de las voluntarias. Curiosamente, el tramo de L-4 sin cobertura (Vila Olímpica-Girona) es uno de los más usados por los turistas, víctimas principales de los carteristas. Y además, los policías que los persiguen también se comunican por watsap entre ellos, ya que los 'pockets' o emisoras de bolsillo de los Mossos d'Esquadra, carecen de buena cubertura en el suburbano.

Ni música, ni llamadas

Las anécdotas que se producen por el apagón de móviles son muy variadas. "Estaba oyendo música y de repente se ha cortado. Y ayer tenía que llamar y no pude", explica Montse Cobos, administrativa de 46 años, en el andén de Passeig de Gràcia. Dos paradas después, en Jaume I, Shishir Panta, estudiante nepalí de 26 años, no para de tocar su pantalla del móvil contrariado "No puedo seguir jugando. Dice que no tengo servicio. Tienen que arreglarlo. Me pasa desde hace dos semanas", cuenta.

Ya de nuevo dentro de un metro, en dirección a Joanich, un usuario, de los pocos que siguen usando el móvil, pulsa en la pantalla y lo guarda. "Leía un libro, pero ya no carga las páginas. Deberían avisar que no hay cobertura como hacen en el metro de Madrid", se queja Ángel Garcia, funcionario de 56 años.