25 sep 2020

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Barcelona registró en junio su mejor ocupación hotelera desde el 2011

El 92,6% fue fruto de la coincidencia de viajeros vacacionales y una gran feria textil

El sector advierte que el turismo crece pero no se ha recuperado al viajero de lujo perdido

Patricia Castán

Turistas en el entorno de la Rambla.

Turistas en el entorno de la Rambla. / ELISENDA PONS

Hay que remontarse al año 2011 para encontrar un mes de junio tan activo para el sector turístico en Barcelona. En ese periodo de este año la ciudad ha alcanzado el 92,6% de ocupación hotelera, pese a contar con más plazas que hace ocho años, con un cómputo total de 878.090 viajeros en estos alojamientos. Un resultado que no solo se cimenta en el turismo vacacional, sino que se nutrió también de la multitudinaria feria de maquinaria textil Itma.

Por ese motivo (muchos participantes se alojan individualmente), la ocupación alcanzó su mejor cuota en lo que va de año, pese a que mayo fue aún mejor en términos de volumen de alojados.  Los crecimientos respecto al año pasado se han repetido mes tras mes desde enero, tras algunos meses del 2018 marcados en el sector por la coyuntura política de Catalunya.

En la misma medida han crecido las pernoctaciones, hasta llegar a 1,82 millones en junio. De momento, Turismo de Barcelona no dispone de los resultados cerrados de julio, aunque fuentes del Gremi d’Hotels de Barcelona consideran que ha sido positivo. Cabe recordar que el año pasado ese fue el mejor mes del año en ocupación, con un 91,7%. Para Manel Casals, director de la patronal, los datos constatan que la capital catalana gana peso como destino vacacional, tras años en los que despuntaba especialmente como escapada urbana. 

Distinta demanda

Defiende que a su atractivo cultural se le suma la oferta de playa y sol, pero con un cliente que busca más calidad que en otros lugares más económicos. N o obstante, el gremio advierte de que la recuperación no ha sido homogénea para todos los establecimientos, ya que los viajeros de lujo siguen sin alcanzar las cotas previas al 2017. Se trata de viajeros que demandan gran cantidad de servicios elitistas, y cuya reducción se ha dejado sentir sobre todo en los hoteles de máxima categoría y en comercios exclusivos. 

En este punto, no ha ayudado la crisis de seguridad que ha vivido Barcelona, con infinidad de informaciones en las redes sociales y medios extranjeros sobre los muchos robos que sufren los turistas en la ciudad. Casals opina que en los últimos días la situación ha mejorado con el reciente despliegue policial, ya que aunque es pronto para dar resultados, «por fin se da un mensaje de contundencia contra la delincuencia».

El sector prevé un buen mes de agosto, en la línea del año pasado. Entonces se logró un 88,9% de ocupación. 
En el consorcio Turismo de Barcelona destacan tanto el incremento de alojados en junio en hoteles (4,1%), como en apartamentos turísticos (13,9%), aunque en ambos casos las estancias se ha reducido levemente. Fuentes del organismo apuntan  que el nivel de gasto también ha subido, tanto en alojamiento (4,1%) como en  transporte, ya que cada vez llegan más viajeros de larga distancia. De hecho, el aeropuerto registra un incremento acumulado del 5,5% desde enero.

El presidente de Apartur, Enrique Alcántara, apunta también a la coincidencia del turismo de negocios y el de ocio como clave de la alta demanda en el sexto mes del año, pero considera que el resto del verano no será tan triunfal. Julio siempre es el mejor mes para los pisos turísticos, pero este agosto ve la demanda más moderada hasta el momento.