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Torra no reconoce la desinversión de la Generalitat en Barcelona que denuncia Colau

La alcaldesa reclama 280 millones y pide por lo menos 30 más cada año por parte del Govern

Reprocha con dureza al titular de Interior que acuse al consistorio de relajarse en seguridad

Toni Sust

Reunión entre Quim Torra y Ada Colau.

Reunión entre Quim Torra y Ada Colau. / ALBERT BERTRAN

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, han mantenido este martes una reunión de una hora y media en la que han abordado las inversiones del Gobierno catalán en la capital catalana –para ser más precisos, la desinversión autonómica en la ciudad-, la negociación de los presupuestos del consistorio y de la Generalitat, que podrían beneficiarse de una interlocución entre las partes, y la seguridad, la cuestión que más de actualidad está ahora mismo en Barcelona. De entrada, una discrepancia considerable: la Generalitat no admite el concepto de deuda ciudadana por desinversión de la Generalitat en la ciudad en los últimos años.

Colau ha explicado tras el encuentro que este no ha servido para cerrar compromisos concretos con cifras determinadas, sino para poner las bases de cara a una reunión, en octubre, de la comisión mixta Generalitat-ayuntamiento. Los equipos de trabajo, ha dicho, prepararán la reunión en septiembre para que un mes después se llegue a pactos concretos.

280 millones, la desinversión del Govern

Colau ha precisado que la desinversión de la Generalitat en Barcelona desde el 2011 está cifrada en unos 280 millones de euros. Es lo que ha generado la llamada deuda ciudadana, la cantidad que el Gobierno catalán dejó de invertir en la ciudad desde que las políticas de austeridad empezaron a estrangular los presupuestos. Ha admitido que no se trata de una deuda que se puede reclamar legalmente en su conjunto.

Ada Colau se reúne con Quim Torra. / ALBERT BERTRAN (VÍDEO: EUROPA PRESS)

La alcaldesa ha afirmado que el consistorio no se propone recuperar de inmediato esos 280 millones, pero que sí considera imprescindible que la Generalitat incremente su aportación anual a Barcelona en unos 30 millones de euros anuales añadidos a los cerca de 190 que, ha detallado, invierte ahora en cada ejercicio. “La Generalitat nos debe mucho dinero”, ha recalcado. Entre otros aspectos, ha subrayado que si el Ejecutivo de Torra aportara 1.000 pisos, la mesa de emergencia social vería eliminada la lista de espera de familias vulnerables que esperan una vivienda.

El conseller de Territori, Damià Calvet, que es quien ha comentado el encuentro por parte del Govern, no ha coincidido con la calificación de la llamada deuda ciudadana con Barcelona, ha recordado "el contexto de crisis y el del déficit fiscal que sufre Catalunya”. “La cifra que ha dado la alcaldesa responde a varios parámetros y debemos abordarla de otra manera”. Una frase que no sugiere un acuerdo cercano entre ambas administraciones sobre esos recursos. “Quiero recordar que el ayuntamiento tiene superávit y un endeudamiento envidiable”, ha añadido Calvet, dando todavía más la sensación de que su Gobierno no considera urgente resarcir al consistorio.

Y tras advertir de que no comparte el concepto de la deuda ciudadana, Calvet ha manifestado: “La deuda ordinaria está en 33 millones. Mañana se pagan nueve millones y el resto del año habrá otros pagos”. En definitiva, que no estamos tan mal. Es más, Calvet ha discrepado también de la aportación autonómica a Barcelona. Si Colau ha hablado de 190 millones de euros anuales, Calvet ha cifrado en 290 millones, 150 millones de aportaciones ordinarias y 140 millones vía los consorcios sectoriales, lo que recibió en el 2017 de las arcas de la Generalitat.

 Colau y Torra han acordado reclamar al Estado la inversión en infraestructuras no cumplida, que consideran clave, por ejemplo, en la lucha contra la contaminación.

Conselleria “en coma”

Colau ha explicado que ha traslado su “malestar” a Torra por las declaraciones en las que el conseller de Interior, Miquel Buch, ha asegurado que el ayuntamiento se relajó en cuanto a la gestión de la seguridad. “¿Yo debería decir que la conselleria estaba en coma?”, se ha preguntado la alcaldesa, que ha acusado varias veces a Buch de haber abandonado la seguridad de Barcelona. La regidora también ha calificado de "insuficientes" los 300 agentes de los mossos que la Generalitat destinará a la ciudad en septiembre.

Calvet no ha sido más suave al comentar esta cuestión. Ha calificado de “errática” la gestión de la seguridad por parte del ayuntamiento, avalando así la tesis de Buch. En definitiva, los encuentros de Colau con Artur Mas y Carles Puigdemont, fueron, a primera vista, bastante más cordiales que el de este martes con Torra.