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patrimonio cultural

El Grupo Balañá no prevé el cierre del Club Capitol, pese al temor de Amics de la Rambla

El teatro lleva inactivo desde principios de julio debido a una inundación que lo ha dejado impracticable

La asociación comercial advierte que la vía no puede permitirse la desaparición de otro espacio emblemático

Natàlia Farré

La fachada del Club Capitol, ayer.  / ricard cugat

La fachada del Club Capitol, ayer. 
El Teatre Principal, el más antiguo de la ciudad.

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"La Rambla no puede perder más patrimonio, y menos perder patrimonio cultural". Amics de la Rambla sufre por la arteria más popular de Barcelona, lo hace siempre, pero desde el 3 de julio, un poco más. El citado día hubo un pequeño accidente en el Hotel Continental e inundación en el Club Capitol, con el que comparte edificio. También hubo suspensión de la función. El local quedó impracticable y la programación pasó a otro de los escenarios que gestiona el Grupo Balañá, el Teatre Borràs. Ahí han trasladado 'Tinder sorpresa' y ahí trasladaron el espectáculo de Martita de Graná. La empresa comunicó el cierre temporal del teatro pero no la fecha de reapertura. Y ha sido eso, el anuncio de la bajada de persiana sine die, lo que ha provocado que Amics de la Rambla se haya puesto en modo alerta.

Los precedentes no acompañan al optimismo: el Teatre Principal, propiedad del Grupo Balañá, lleva años cerrado y no hay indicios de que vaya a reemprender ninguna actividad. Es más, el edificio, reconstruido en el siglo XVIII tras un aparatoso incendio, se ha intentado vender en numerosas ocasiones e, incluso, durante la época del alcalde Jordi Hereu el consistorio estuvo interesado en su compra. No en vano es el teatro más antiguo de la ciudad y a su presencia debe el nombre la plaza del Teatre que se abre frente a su fachada en la parte baja de la Rambla. Así que este miércoles la asociación que defiende el bulevar ha expresado, vía carta, su preocupación al consistorio barcelonés por la posible pérdida de otro teatro, el Club Capitol.

El Teatre Principal fue el primero en abrir sus puertas en Barcelona. / RICARD CUGAT

Can Pistoles

"Pedimos al gobierno municipal y también a todos los partidos presentes en el ayuntamiento que velen por la continuidad de la actividad cultural del Club Capitol", reclaman. Una súplica, a priori, innecesaria, pues desde la empresa teatral no contemplan el cierre: "En ningún caso". Fuentes del Grupo Balañá, además, explican que se trata de un "problema externo".  La idea es "abrir lo más rápido posible". De hecho, la venta de entradas 'on line' para el espectáculo de Quim Masferrer programado para finales de septiembre se mantiene activa en la web. Con todo, el ayuntamiento admite estar "informado" y que desde el distrito de Ciutat Vella y el Icub se está "trabajando por la continuidad del teatro", al que, recuerdan, siempre han dado “apoyo institucional” - la subvención aprobada en concepto de ayuda a la programación para el 2019 es de 13.845 euros-.

Amics de la Rambla imaginan y sueñan con "una Rambla que tenga la cultura como protagonista", un elemento que siempre ha estado presente en esa vía de la ciudad: ahí están el Ateneu Barcelonès y la Reial Acadèmia de les Ciències i les Arts, por poner dos ejemplos que se mantienen; para los perdidos sirven el citado Teatre Principal, con actividad desde el siglo XVI, y la no menos conocida, Cúpula Venus. Así que la desaparición del Club Capitol, inaugurado en 1926 como sala de cine y con el nombre popular de Can Pistoles, sería "una terrible noticia que La Rambla, que Barcelona, no se puede permitir", advierten desde la asociación que vela por el más barcelonés de los paseos.  

Temas: Salas de cine