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PROYECTO FERROVIARIO

Barcelona aspira ahora a iniciar la unión del tranvía en el 2021

La ATM aprueba el estudio informativo y solo falta acordar el modelo de gestión antes de licitar la obra

El ayuntamiento trabaja con la hipótesis de pagar el proyecto a base de endeudar a la empresa pública TMB

Carlos Márquez Daniel

Simulación del trazado del tranvía por la Diagonal.

Simulación del trazado del tranvía por la Diagonal.

Cuatro años de gobierno sirven para mucho. Como dominar los tiempos de la Administración, lo que permite medir más y mejor el ímpetu a la hora de dar las cosas por hechas. Ada Colau pecó de optimismo hace cuatro años cuando prometió que en sus primeros 100 días como alcaldesa licitaría las obras de conexión del Trambaix y el Trambesós. Casi 1.500 lunas después, lo único que se ha conseguido, el pasado enero, es un frágil acuerdo en el pleno sobre el recorrido, en superficie y por la Diagonal. Con el nuevo mandato recién empezado, el tema del tranvía vuelve al tablero municipal, ahora, con la aprobación definitiva del estudio informativo por parte de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM). Tras este trámite, en septiembre empezarán las negociaciones sobre el modelo de gestión para, si todo va bien, y tras la licitación, iniciar las obras en el albor del 2021.

El estudio informativo ya fue aprobado en primera instancia por la ATM en junio del 2017. En una rueda de prensa en la sede de este organismo, su director general, Pere Torres, explicó que entre las tareas de su institución no estaba la de definir el trazado. De ahí que la aprobación definitiva se haya demorado dos años, porque aunque estaba todo estudiado al milímetro por el equipo que lideraba el 'exconseller' Pere Macias, secundado por Oriol Altisench, faltaban aspectos relacionados con la obra más urbanística y ambiental, más de ciudad. Amén de descartar el resto de posibles planes, como el subterráneo, la propuesta de hacerlo bajar por Urgell para seguir por Provença hasta la Diagonal o la opción del bus eléctrico. Ahora, tras la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat del 'ok' a ese documento, y tras el acuerdo del pleno municipal (25 votos a favor de un total de 41), se impulsará un grupo de trabajo que tiene como principal reto decidir el modelo de gestión.

Foto de familia tras la aprobación en el pleno del recorrido del tranvía, en enero de este año / JOAN CORTADELLAS

La operativa no es cosa menor, puesto que ERC votó a favor del proyecto (tras la salida de Alfred Bosch del grupo municipal y con Ernest Maragall ya moviendo los hilos desde la grada) con la condición de que la cosa no quede en manos privadas, como ya sucede en los dos tramos en funcionamiento desde el 2004 y el 2006. Una de las opciones que se barajan, según señalan fuentes municipales, es la de que la empresa pública TMB se haga cargo de ese tramo de 3,8 kilómetros entre Francesc Macià y Glòries. Nada de contratos constructivos ligados a una concesión a 30 años. Los convois los podría poner el gestor público de transporte mientras que la infraestructura y la obra las pagaría el Govern. Tras dos pròrrogas de presupuesto, ya se verá con qué dinero. No se descarta que el ayuntamiento acabe avanzando el montante, como ya ha pasado con otras infraestructuras que en teoría debería abonar la Generalitat. En su momento ya se planteó el posible rescate de toda la concesión, pero eso requeriría pagar unos 400 millones de euros a los 'holdings' que explotan las dos líneas, algo que el gobierno descartó de plano.

El tramo ahora en liza -de Glòries a Verdaguer- era el mínimo que esperaban los defensores del tranvía para el anterior mandato. Según fuentes municipales, si se cumplen los plazos, las primera obras, tras la negociación y las licitaciones, podrían empezar a principios del 2021, cuando precisamente se espera que entre en funcionamiento el túnel viario de Glòries. Por mucho que la ATM y el consistorio se pongan de acuerdo en el modelo de gestión, el diálogo deberá incluir forzosamente a las concesionarias. Lo bueno, que ambas partes se necesitan y se deben cierto respeto. Lo malo, que las empresas tienen la paella por el mango, contractualmente hablando. Pero nada se hará si no queda claro quién paga qué y cómo se reparte el beneficio. Entre otras cosas, los convois puestos por TMB deberían usar las cocheras de la empresa del Tram. No hay pacto, no hay cocheras. 

"Falta gobernanza"

Macías ha celebrado la aprobación del estudio en su perfil de Facebook: "Dos años de intenso trabajo de mucha gente finalmente dan su fruto ¡Ahora toca gestionar los proyectos y empezar la primera fase de las obras desde la plaza de las Glòries hasta Verdaguer!". Ese proyecto, sin embargo, es del todo insuficiente para el presidente de la asociación Promoción del Transporte Público (PTP). Ricard Riol considera que el primer tramo debería llegar hasta la plaza del Cinc d'Oros, en el cruce de la Diagonal con paseo de Gràcia. "Si són incapaces de afrontar menos de cuatro kilómetros de ferrocarril en ocho años, tenemos un problema de gobernanza muy grave. Para que la gente se haga una idea, en un mandato se construyeron los 30 kilómetros que están en funcionamiento".