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VARIAS MEDIDAS

La Junta de Seguridad de Barcelona declara la guerra a los ladrones reincidentes

Colau pide la colaboración de la justicia: "Esto no puede esperar más"

Generalitat y ayuntamiento muestran su unidad con medidas comunes contra la inseguridad

Óscar Hernández

Reunión de la Junta de Seguridad Local de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS (VÍDEO: EFE)

La Junta de Seguridad de Barcelona ha acordado este viernes iniciar un paquete de medidas para combatir la reincidencia de los ladrones que han disparado las cifras de robos con violencia y hurtos en la capital catalana. "Hay que dar respuesta a la reincidencia porque esto no puede esperar más", ha declarado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha reclamado la colaboración con la justicia. Esta coordinación no ha comenzado con buen pie. A la reunión no asistió la fiscal jefa de Barcelona, Concepción Talón, aunque sí la jueza decana, Mercè Caso. Aunque Generalitat y ayuntamiento han dado una imagen de unidad total contra la impunidad delictiva. 

La gravedad de la reincidencia ha quedado demostrada por las estadísticas, que reflejan un incremento por encima del 50% en el número de detenciones, lo que no ha impedido que los robos con violencia aumenten más del 30%. Especialmente alarmante es el robo en comercios que se ha disparado en Barcelona hasta el 66% en los primeros seis meses del año con respecto al mismo periodo del año anterior.

Un problema judicial

"La Junta de Seguridad ha analizado los datos y las soluciones a los problemas de seguridad de la ciudad. Hace un año y medio que decimos que tenemos un problema de robos, de hurtos, pese a que aumenta la actividad policial con más guardias y más detenciones. Trabajamos mucho pero con los hurtos tenemos un problema judicial ya que la reincidencia ha dejado de ser un agravante", ha explicado la alcaldesa en su comparecencia al finalizar la reunión.

Precisamente, la impunidad con la que actúan los ladrones en la ciudad, por que las penas la mayoría de las veces son simples multas, lo que les permite seguir 'trabajando, en el metro y en la calle para ganarse la vida y pagar sanciones, ha sido uno de los puntos centrales de la cumbre en la que han participado 25 representantes politicos y técnicos en seguridad del ayuntamiento, la Generalitat y el Gobierno central (Policía Nacional y Guardia Civil).

Colau ha anunciado entre otras medidas para el plan de choque contra la inseguridad la reciente incorporación de 600 nuevos urbanos, la aprobación de otras mil plazas de agentes para los próximos cuatro años, impulsar a través de los partidos políticos con representación en en el Congreso una reforma del Código Penal para castigar más los pequeños delitos y reforzar la atención a las víctimas con la apertura de una oficina de denuncias en la plaza de Catalunya.

Comisaría de plaza de Catalunya

La reapertura de esta oficina es una de las ocho medidas anunciadas en el plan 'Barcelona, ciudad segura' presentado en la reunión por el 'conseller' de Interior, Miquel Buch, y que se va a desarrollar en las próximas semanas. Esta comisaría, que no actuaría exactamente como tal sino sólo para recibir denuncias, es la que hasta hace pocos años ha estado siempre debajo de una de las fuentes de la plaza de Catalunya, que fue de la Policía Nacional y más tarde de la unidad de transportes de los Mossos. Sin embargo, se dejó de utilizar porque tenía filtraciones de agua y no reunía las condiciones adecuadas, lo que se acabó de arreglar a finales del año pasado.

El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad, Albert Batlle, anunció que esas mismas dependencias se abrirán en cuestión de días. Pero Buch, por su parte, habló de unas oficinas "en la zona de la plaza de Catalunya". La realidad es que los Mossos d'Esquadra no quieren instalarse allí ya que el local solo tiene una entrada y subterránea, lo que limita su seguridad. La Generalitat prefiere un local a nivel de calle, más visible y más seguro, tanto para los agentes como para los ciudadanos. En todo caso, Colau y Buch coinciden en que las víctimas de delitos en la la zona más victimizada de la ciudad no deben cruzar media Barcelona para denunciar un delito.

La jueza decana, Mercè Caso, se mostró partidaria de colaborar en la lucha contra la reincidencia, aunque señaló que la única posibilidad de hacerlo era a través de una reforma legal promovida por el Gobierno central, un Gobierno que aún no se ha constituido. Pese a que el frente judicial es básico para resolver el problema de la reiteración de los pequeños robos y hurtos, la fiscal Talón no acudió a la reunión ni trascendió hubiese justificado su ausencia.