26 feb 2020

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SALUD PÚBLICA

Vecinos del antiguo cine Urgell de Barcelona piden más medidas para protegerles del amianto

Una plataforma denuncia que la retirada del tejado se está realizando de manera "protocolaria" pero sin todas las garantías de seguridad

Luis Benavides

Vecinos y entidades denuncian que la retirada del tejado con amianto del cine Urgell se está realizando de forma inadecuada

Vecinos y entidades denuncian que la retirada del tejado con amianto del cine Urgell se está realizando de forma inadecuada / JOSEP GARCIA

Las actuaciones para retirar el amianto del tejado del antiguo cine Urgell empezaron en junio y el encargado de supervisar las mismas, un experto en desamiantado designado por el ayuntamiento de Barcelona, ha considerado en su último informe que las medidas de seguridad para proteger a los vecinos son “absolutamente insuficientes para garantizar la no dispersión de fibras” a las terrazas y balcones más cercanos  a las placas de fibrocemento. Con esta afirmación recogida en el comunicado emitido por el especialista, un grupo de vecinos ha decidido movilizarse para aumentar todas las garantías en la segunda fase de la obra, la más importante, pues contempla la retirada de 2.000 metros cuadrados de tejado.

La plataforma vecinal, Veïns Illa Cinema Urgell, con el apoyo de Fem Sant Antoni, denuncia a contrarreloj –la segunda fase está previsto que empiece el próximo lunes 15 de julio- que los trabajos se están realizando conforme el Reial Decret 396/2006, un decreto que contempla los requisitos de protección de los trabajadores pero no fija medidas concretas para la protección del vecinario expuesto al amianto. En cierto modo, a falta de obligaciones, están a merced de la “buena voluntad” de la constructura o, en este caso, de la empresa subcontratada para eliminar el amianto. “Nuestro caso, como el de otros que se están conociendo, pone en evidencia la falta de una legislación y un protocolo adecuado en Catalunya sobre esta cuestión”, reza el comunicado de la plataforma vecinal, en referencia a otras actuaciones de desamiantado como la del mercado de la Abaceria de Gràcia.  “Hasta ahora se ha abordado el tema como un problema de salud laboral cuando está relacionado con la salud pública”, ha explicado la portavoz de la plataforma, Lena Martín, acompañada esta mañana por una veintena de personas entre trabajadores del Metro de Barcelona, representantes de los afectados por las obras en el histórico mercado de la Vila de Gràcia y de otras organizaciones y entidades vecinales.

La bandera roja

La plataforma que lidera Martín representa los intereses de las diferentes comunidades de vecinos reunidas en esta manzana del Eixample, delimitada por las calles de las calles del Comte Borrell, Urgell, Sepúlveda y Floridablanca. En total, un millar de personas estarían afectadas de manera directa en caso de una mala gestión de las placas de amianto. Todas están informadas del inicio de la segunda fase, que durará un máximo de 10 días de lunes a viernes, según indica la empresa responsable de estos trabajos mediante unas notas informativas colgadas en las porterías. Durante esos días se recomienda que mantengan las ventas y ventilaciones cerradas, que se abstengan de salir a los espacios exteriores que dan al patio y de colgar la ropa.

Una bandera roja indicará que los operarios están trabajando. Las restricciones acabarán cuando los operarios coloquen una bandera verde. “No pueden pedir a la gente que se quede en casa encerrada, como si fuera una ratonera. Están engañando a la gente porque las fibras de amianto son microscópicas y permanecen en el aire durante horas”, asegura Miguel Moreno, portavoz de la FAVB y extrabajador de Macosa, donde “se reconocieron 30 muertes como consecuencia de la manipulación de amianto”, recuerda este activista.

Los representantes de Veïns Illa Cinema Urgell no descartan poner una denuncia en Fiscalía o el Seprona si no se mejoran las condiciones de seguridad para trabajadores y vecinos. Mañana jueves, en función del nuevo informe del técnico especialista contratado por el consistorio, decidirán.

El tejado con amianto del antiguo cine Urgell / josep garcia

Protocolo de la Generalitat

El plan contempla la retirada del tejado con un tratamiento especial a base de látex líquido para que así las fibras se quedan fijadas y no se esparzan. Sin embargo,  los vecinos explican que los operarios deberán romper las placas para poder desmontarlas pues están repletas de parches de tela asfáltica. Ese proceso generará la dispersión inevitable de muchas fibras en el aire, teme la plataforma. “Es necesario que se aumenten las medidas de carácter preventivo y colectivo. Unas medidas a asumir por unos y por otros, pues la salud pública es competencia de todos”, detalla el último informe del experto, del despacho ACM 2020, quien detalla el contenido de uno de los puntos del Reial Decret del 2006: “Las fibras de amianto producidas se eliminarán, en las proximidades del foco emisor, preferentemente mediante su captación por sistemas de extracción, en condiciones que no supongan un riesgo para la salud pública y el medio ambiente”.

Fuentes del distrito aseguran que los protocolos de retirada de amianto pertenecen a la Generalitat pero que, debido a la preocupación de los vecinos, decidieron crear una comisión de seguimiento formada por distrito, vecinos, el nuevo propietario del espacio (Bon Preu), la empresa encargada de las obras y el experto en amianto. “Esta comisión es complementaria a todas las acciones que se llevan a cabo de forma protocolaria y de acuerdo a la normativa de la Generalitat relativa a la retirada de fibrocemento, que está estrictamente controlada y requiere autorizaciones del Departament de Treball”, puntualizan fuentes municipales, que subrayan la total colaboración de Bon Preu, que al final son los que pagan todas estas actuaciones. "Han aceptado cada cosa que se ha pedido aunque iba más allá de la normativa", apostillan. 

La voluntad de Bon Preu ha sido en todo momento, aseguran fuentes de la cadena de supermercados catalana, "la retirada del tejado del cine Urgell de la forma más segura posible". Fruto de la colaboración con el ayuntamiento de Barcelona, continúan, "se ha aplicado un protocolo más exigente respecto a la legislación actual para preservar las condiciones de seguridad y salud de los vecinos de la zona". Las mismas fuentes subrayan que todas las acciones han sido comunicadas a los vecinos en dos asambleas informativas hasta la fecha. 

EL PERIÓDICO ha contactado, sin obtener respuesta, con los departamentos de Salut y Treball de la Generalitat para saber si tienen pensado intervenir en esta obra exigiendo más medidas de seguridad tanto para trabajadores y comunidades de vecinos afectadas y, en general, como exigen las diferentes entidades afectadas o sensibles con esta problemática, para saber si contemplan una revisión del decreto para considerar cualquier actuación de estas características como un problema de salud pública.

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