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EMERGENCIA HABITACIONAL

El Sindicat d'Habitatge del Raval pide más expropiaciones para solucionar el problema de la vivienda en Barcelona

La plataforma ciudadana organiza actividades durante la primera quincena de julio para impedir el desahucio de un bloque entero de la calle de L'Hospital

Agencias

Acción de la PAH frente el BBVA del Passeig de Gràcia, 84, para pedir la aplicación de la Ley del 24/2015, que obliga a un 30% de pisos sociales.

Acción de la PAH frente el BBVA del Passeig de Gràcia, 84, para pedir la aplicación de la Ley del 24/2015, que obliga a un 30% de pisos sociales. / Ricard Cugat

La expropiación del uso de un piso del Besòs durante 10 años por parte del Ayuntamiento de Barcelona es “insuficiente” para el Sindicat d’Habitatge del Raval. "Haréis lo mismo en Hospital, 99, propiedad de Blackstone o hay algo que lo impide", ha respondido la plataforma al tuit de Barcelona en Comú en el que celebraban que habían expropiado "un piso del BBVA para ponerlo en alquiler social". El portavoz de esta plataforma, Joan Suqué, ha reclamado a las administraciones soluciones en un momento en el que “se está multiplicando la agresividad contra los vecinos, la gentrificación y el precio de los alquileres”. La llegada de menores no acompañados este verano, ha añadido el portavoz, podría acentuar el problema de la vivienda en la capital catalana.

Decenas de vecinos exponen semanalmente los problemas relacionados con la vivienda en los encuentros organizados por el sindicato en la calle de Vistalegre. “A la reunión viene gente vulnerable. Hay mucha feminización, inmigración, gente muy sola y triste que se va empoderando, que va aprendiendo a participar en un colectivo, que ven que la propiedad no es un Ddios, es vulnerable como ellos”, ha explicado Suqué a ACN.

El perfil más frecuente en estas reuniones es el de una mujer mayor sola y migrante. “Una persona sola no puede, pero si nos juntamos somos capaces de defendernos”, ha añadido el portavoz del Sindicat d’Habitatge del Raval.

Elena Martín, portavoz de delos afectados por el desahucio dabierto en el número 99 de la calle de Hospital, no podía hacer pagar el incremento del precio del alquiler del piso donde vive con sus dos hijos. Pidió una rebaja al propietario y después acudió en busca de ayuda al ayuntamiento, donde descubrió que vivía en un piso de protección oficial. El propietario tenía otros dos más en el mismo bloque y tuvo que afrontar una multa de 196.000 euros, pero mantuvo la propiedad de los tres inmuebles. Martín considera injusto que este propietario los pueda vender cuando dejen de ser de protección oficial y reclama al consistorio que tenga “mano firme” y expropie los pisos vacíos o alquilados ilegalmente.

Unidos contra un ‘fondo buitre’

Charlas, cine y conciertos. Las familias se han organizado por llevar a cabo actividades continuadas durante la primera quincena de julio para evitar el desahucio de un edificio, el de Hospital, 99, que originalmente fue un hotel, posteriormente apartamentos turísticos y poco después narcopisos, expulsados por los propios vecinos. Detrás de este desahucio está, según  los afectados, “el fondo buitre más importante a nivel mundial, Blackstone”.

Cientos de personas esperan un piso de emergencia que tienen asignado en Barcelona, pero la lista sería mucho más larga según Suqué porque hay “muchas más situaciones que no entran”. El portavoz del Sindicat d’Habitat del Raval pone un ejemplo: “La mayoría de los deshacuios se resuelven con ‘solución propia’, que es muy perverso porque quiere decir acabar en el sofá de la case de un amigo”. Estos casos, apunta el activista, incrementarían la lista de pisos de emergencia.

Otro vecino del Raval, Rubén Doce, habitual de las reuniones del sindicato, ocupa un piso que dice que llevaba 10 años vacío. Lo pintó y arregló y se ofreció para pagar un alquiler para quedarse en la vivienda pero recibió una negativa. El próximo 5 de julio tiene la fecha del alzamiento. “Será el quinto desalojo que paro”, asegura convencido a ACN. “Nos ayudamos los unos a los otros, cada vez somos más fuertes y los seguiremos haciendo”, añade.