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EN EL SECTOR DEL BESÒS

Inversores internaciones empiezan a echar el ojo al litoral virgen barcelonés

Un promotor egipcio propone construir una pirámide de cristal junto a las Tres Xemeneies de Sant Adrià

Los vecinos rechazan la "arquitectura del espectáculo" y los grandes proyectos con fines especulativos

Helena López

Proyecto para las Tres Xemeneies de Sant Adrià. / ALBERT BERTRAN (VÍDEO: AMLAAK)

Hectáreas de terreno pendientes de edificar en primera línea de mar a pocos metros de Barcelona -en Barcelona, a ojos de cualquier inversor- junto a lo que podría convertirse en un nuevo icono turístico de la ciudad. ¿Qué podría salir mal? El enclave, los solares que flanquean las Tres Xemeneies de Sant Adrià del Besòs, son una mina de oro en la que seguir explotando la marca Barcelona, esa reivindicada por el ahora socio de gobierno Jaume Collboni. Una pieza clave para recoser la siempre pendiente Gran Barcelona -están entre Sant Adrià y Badalona- y meter mano -y grúas y tocho y billetes- a la orilla Besòs, "la Cenicienta del área metropolitana", como la ha definido el consultor Rafael Salanova en la presentación este martes de 'El coloso adrianense del Mediterráneo’, el sueño del actor y empresario egipcio Mohamed Aly, que se resume en la construcción de una pirámide frente a las tres chimeneas para convertir el pintoresco conjunto arquitectónico en una "universidad-museo que una Europa y África".

La presentación no se ha hecho en la vieja central eléctrica, la Sagrada Família del extrarradio, sino en un lujoso hotel barcelonés, donde el promotor egipcio, que se presenta como "admirador de la época faraónica" ha mostrado todo su poderío, sin escatimar en 'renders' y maquetas. Su ‘coloso adrianense’ se caracterizaría por esa pirámide de cristal, similar la del Louvre, "la cuarta pirámide del Mediterráneo", que en la maqueta se antoja bajita, eso sí, ya que aquí, para faraónicas, las chimeneas del Besòs, de 200 metros de altura cada una.

Museo mundial del personal de paz de la ONU

Además de por Aly y Salanova, el proyecto ha sido presentado por el arquitecto Luis Alonso, cofundador del despacho Alonso i Balaguer, quien lo ha definido como como "un espacio de conocimiento", con la idea de "fusionar el patrimonio industrial barcelonés con un símbolo renovado de la época faraónica de Egipto", que también podría acoger- la casa es grande y soñar es gratis- el museo mundial de personal de paz de la ONU y las oficinas de seguimiento de los 32 misiones de paz europeas que están en activo en África.

El ‘coloso’ enlazaría con el camino de la Paz, un nuevo paseo que recorría el litoral desde la estatua de Colón hasta las Tres Xemeneies, "una especie de paseo de la fama, pero en vez de estrellas de cine aquí se recordaría a premios Nobel", según sus ideólogos.

"Excusas para transformarse"

A ojos de Alonso, al no ser capital, Barcelona "siempre ha necesitado excusas para transformarse". De la Exposición Universal a los Juegos Olímpicos, y este proyecto internacional podría ser "una oportunidad de cambio para todo el frente marítimo metropolitano, además de para sentar las bases de un nuevo modelo de gestión supramunicipal de colaboración público-privada eficaz, sostenible y de proyección internacional". 

La viabilidad del sueño de Aly -quien ha aprovechado la presentación para invitar a los asistentes al estreno de la última película que ha producido y protagonizado, este miércoles en Gran Via 2- pasaría, en primera instancia, porque la Generalitat le diera el visto bueno. El Consorcio del Besòs, el Departamento de Territori i Sostenibilitat, y los ayuntamientos de Sant Adrià y Badalona impulsaron el otoño pasado un proceso de debate sobre el futuro de la antigua central térmica situada entre estos dos municipios y en estos momentos se encuentran redactando un el Plan Director Urbanístico (PDU) de la zona que propone delimitar y ordenar estas 32 hectáreas. Por el momento, el equipo de Aly asegura no haber mantenido conversaciones con la Generalitat más que de manera "extraoficial". Tampoco se han reunido formalmente con Metrovacesa y Endesa, propietarios del 60 % de los terrenos.

Respeto al patrimonio

Desde la Plataforma para la conservación de las Tres Xemeneies de Sant Adrià piden "una transformación del litoral que sea respetuosa con el patrimonio, las personas y el medio ambiente evitando fenómenos como la especulación, la densificación y la gentrificación"; "que favorezca la mejora de la calidad de vida, que se aleje de la arquitectura espectáculo y responda a las necesidades de los barrios cercanos y de la región metropolitana".

El arquitecto Juli Capella califica la propuesta de "totalmente especulativa" y "técnicamente imposible". Un ejemplo de "piratería urbanística", una vieja conocida en esta ciudad. "Me parece una falta de respeto que aparezcan proyectos así, sin haber hablado con los vecinos, con la Generalitat ni con los ayuntamientos. En el siglo XXI las cosas ya no se hacen así. El espacio público no puede quedar en manos de la bravuconada de un constructor", señala contundente Capella. "Afortunadamente se acabó la época de los arquitectos estrella y los proyectos farónicos, de la arquitectura exhibicionista, hecha a espaldas de los ciudadanos", prosigue.

Capella recuerda como Catalunya ha dilapidado durante los últimos 40 años su franja costera. "Este es un espacio absolutamente único. Insólito. Virgen. No hay otro terreno igual, tan grande y estratégico. Su transformación de debe hacer con mucho cuidado", analiza el urbanista, quien apostaría "casi por una desurbanización". "Nos jugamos la oportunidad de plantear un proyecto modélico donde se rebaje la densidad. Los vecinos de esa zona ya han sufrido mucho. Merecen un espacio de disfrute para ellos", concluye.