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iniciativa lúdica

La Rambla propone jugar al Rambling para atraer a los barceloneses

Tres rutas interactivas la redescubren e incentivan con algunos premios

P. C.

La Rambla, en Sant Jordi.

La Rambla, en Sant Jordi. / FERRAN NADEU

Después de cuatro días completos con la tentación de las tapas (Tast a la Rambla), la Rambla vuelve a la carga en su objetivo de reconquista del barcelonés. Esta vez, con el Rambling o juego on line para descubrir las distintas caras del famoso eje a través del móvil. Las tres rutas interactivas que se proponen son la Rambla canalla, la familiar y la nostálgica. Y aunque el asunto tendrá continuidad, la oportunidad perfecta para sumergirse es este mismo fin de semana, días 15 y 16, con salida desde el Palau Moja y en formato similar a una yincana.

Los itinerarios pretenden conectar al visitante local con la Rambla de una forma lúdica. Uno puede tener que localizar algún elemento oculto en el Museo de la Erótica o realizar una prueba en un hotel de cinco estrellas. La Associació Amics de la Rambla, de la mano de la consultora Advanced Leisure Services (ALS) y la startup PlayVisit (que integra la tecnología y la gamificación en las organizaciones turísticas) promueven la singular propuesta, que no precisa de ninguna app, sino simplemente rellenar el formulario que aparece en http://rambling.playlist.com Allí se encuentran los enlaces para iniciar el juego y elegir la ruta que más interese.

Para todos los gustos

La nostálgica homenajea la Rambla en blanco y negro de mediados de siglo XX en adelante, echando mano del baúl de los recuerdos de quienes vivieron la época, o descubriendo particularidades de la zona a las nuevas generaciones través de los hoteles 1898 y Le Méridien, Las Golondrinas o el Arts Santa Mònica, entre otros. La ruta canalla abarca del citado museo a la plaza Reial, el Hotel Oriente o El Cordobés, mientras que la familiar propone encontrar diversas respuestas sobre el eje mientras se llega hasta el Aquàrium por el Port Vell. 

Además de adentrarse en su patrimonio, comercio, gastronomía e historia, los participantes pueden ganar noches de hotel, entradas a espacios culturales y espectáculos, desayunos, cenas o libros como premios

El Palau Moja es punto de inicio de todas las opciones, para dar algunos apuntes de la burguesía y sus costumbres en el siglo XIX.