29 oct 2020

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Después de 133 años

La Sagrada Família ya tiene licencia de obras

El Gobierno de Ada Colau y el monumento alcanzaron un acuerdo en octubre por el cual el templo se comprometió a pagar 36 millones de euros en 10 años

Luis Benavides

Vista aérea de Barcelona, sobre la Sagrada Família.

Vista aérea de Barcelona, sobre la Sagrada Família. / FERRAN SENDRA

El Ayuntamiento de Barcelona ha concedido la licencia de obras a la Sagrada Família, de manera que el templo regularizará la situación de su construcción, que se ha promovido durante más de 130 años sin los permisos pertinentes. La teniente de alcalde de Urbanismo en funciones, Janet Sanz, ha explicado que el patronato del templo pagará a 4,6 millones en concepto de Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y la tasa de licencia de obras. Acaba así, ha añadido, una “anomalía histórica”, la de una obra de envergadura en construcción de manera “ilegal”. Ahora, tras casi tres años de negociaciones, la Junta Constructora del templo “pagará como todo el mundo en nuestra ciudad sin ningún tipo de privilegio”, ha subrayado.

La licencia prevé una gran rehabilitación con un aumento de volumen y un máximo de 172 metros de altura. También establece una superficie construida sobre rasante de 41.000 metros cuadrados y dos plantas subterráneas, y también define los usos del templo: centro de culto visitable, como actividad principal, pero también sacristía, oficinas y talleres de mantenimiento con una tienda con un máximo de 378 metros cuadrados y a la que solo se podrá acceder desde el interior de la propia basílica. Las obras, según detalla la licencia, está previsto que finalicen en el 2026.

Este permiso histórico culmina un proceso que el gobierno municipal de Ada Colau inició formalmente en el 2017 con la constitución de una comisión de trabajo y que en octubre permitió un acuerdo por el cual el templo se comprometía a pagar 36 millones de euros en 10 años para compensar los gastos municipales que genera su actividad (urbanización del entorno, limpieza, agentes cívicos…), y el Ayuntamiento se ofrecía a promover los planes para regularizar las obras, solicitadas al Ayuntamiento de Sant Martí de Provençals en 1885.

Estos 36 millones de euros, una suerte de compensación por los inconvenientes que genera uno de los edificios más concurridos de Barcelona, se desgranan en 22 millones de ayuda al transporte público (a razón de 2,2 millones anuales en 10 años), siete millones para mejorar los accesos al metro, cuatro millones para urbanizar el entorno y tres millones para el mantenimiento exterior.

Segunda fase, en el próximo mandato

La construcción, o no, del portal de la Glòria, está fuera del plazo del 2026, cuando terminará su expansión vertical. Sanz solo ha dicho que el objetivo principal era regularizar la situación de las obras y que ahora el nuevo gobierno municipal deberá determinar qué actuaciones se tienen que hacer. “La Sagrada Família defiende una posición, porque quiere acabar la basílica de una determinada manera”, ha recordado la teniente de alcalde de Urbanismo en funciones, quien considera que ahora se trata de “trabajar conjuntamente para encontrar fórmulas que afecten lo menos posible” a los vecinos.