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CINCO DÍAS

Euforia del paladar en la Rambla

40 restaurantes sacan sus fogones a la calle en el Tast más largo, que debuta con miles de visitantes

Patricia Castán

Ambiente en la inauguración del Tast a la Rambla.

Ambiente en la inauguración del Tast a la Rambla. / ALBERT BERTRAN

Miles de personas han apagado hoy jueves su cuentacalorías personal para zambullirse en un festival gastronómico, el Tast a la Rambla, que tras unas cuantas degustaciones se convierte en toda una bacanal del paladar, que este año durará cinco días. El asunto comienza para la mayoría dando un rodeo por las distintas islas de cocina tradicional, de platillos, de autor o de postres, haciendo una primera criba visual, ya que cada restaurante sitúa en primer plano uno de sus tapas como muestra. El segundo filtro es fijarse en el nombre del establecimiento, que en algunos casos es garantía de por sí para iniciar el ágape. A partir de ese momento, la clave es dosificarse estratégicamente para que el estómago o el bolsillo no se agoten antes que la imaginación, a razón de cuatro euros (tokens, como moneda que hay que cambiar en taquillas) la tapa.    

Con esas premisas, el debut a mediodía del Tast ha dibujado rápidamente algunas colas ante propuestas tan visualmente potentes como la morcilla con chipirones y jugo de asado en su tinta del Llamber, el meloso de ternera con parmentier del Bar Cañete o el tartar de salmón de Alaska thai con aguacate y brotes de Nectari, el más cromático. "No lo podemos probar todo e intentamos elegir tapas originales pero que nos llenen porque venimos con hambre", argumentaba Luis Jimeno, madrileño de escapada y encantado de la oportunidad de "probar cosas de varios restaurantes a la vez". Llegó a la Rambla de casualidad, como algunos turistas de paso que interrogaban sobre la 'cap i pota' que integraba la receta del arroz del Xerta, del chef Fran López.

El reclamo de sus estrellas Michelin, entre otros, convive con propuestas dispares pero atractivas. Como los sabores italianos (la pasta con trufa de Cecconi's -el exitoso restaurante del Hotel Soho House- o la minipizza crujiente de Peccata Pizza), o los tradicionales del barrio, entre los que resuena el chup chup del rabo de toro del Amaya o la misma base para un brioix relleno, en el caso de Casa Leopoldo. Una carne que un comensal catalán intentaba traducir o definir en vano a Johanna y sus tres amigos escoceses, que encontraban "maravilloso" y "fabuloso" casi todo lo que devoraban, incluso sin saber qué era.

Público local y curioso  

La hora de la comida es territorio internacional, mientras que es habitual que por la noche y los fines de semana los barceloneses se desplacen para saciar el hambre a base de bocados que comentar más tarde. Porque el año pasado fueron más de 120.000 las degustaciones servidas con la colaboración de estudiantes de hostelería del CETT y del Casal del Raval. 

A semejante oferta, con unas 40 opciones de otros tantos restaurantes y pastelerías, hay que sumar las tapas especiales que estos días sirven algunos restaurantes de la zona (al mismo precio) en concurso. En este tour paralelo, que suma 13 negocios, ha vencido según un jurado profesional el bocado de Ultramarinos, un chucho salado de pan bao, relleno de bacalao a la llauna con una cama picante de pil-pil, chips de ajo, cebolla caramelizada y polvo de palomita. También ha habido premio para el Moka.

El Tast a la Rambla que impulsan la asociación Amics de la Rambla y el Grup Gsr seguirá echando humo hoy, sábado y domingo de 12.00 a 00 horas, y el lunes festivo hasta las 22.00 horas. Y si alguien no quiere calorías, la parte pedagógica es igualmente nutritiva. Talleres, charlas y 'showcookings' gratis con los más grandes: Nandu Jubany, Carles Tejedor, Paco Pérez, Carles Abellán...