11 ago 2020

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Barcelona en Comú propondrá este viernes que Ada Colau opte a la reelección como alcaldesa

El partido reúne este viernes a su plenario, que deberá aprobar la propuesta

Los 'comuns' evitarían una consulta interna por no cerrar pactos de gobierno previos

Toni Sust / Barcelona

Ada Colau, durante la noche electoral del 26-M.

Ada Colau, durante la noche electoral del 26-M. / FERRAN NADEU

La coordinadora de  Barcelona en Comú ha anunciado este jueves que propondrá que Ada Colau vuelva a optar a la alcaldía en el pleno de investidura que el ayuntamiento celebrará el próximo 15 de junio. Se trata de una decisión más que relevante que deberá ser ratificada mañana por los activistas que forman el plenario de BComú, un equivalente al consejo nacional de otros partidos, que se reunirán en la Sedeta en una reunión que inicialmente sólo debía registrar un debate sobre los pasos a tomar y que finalmente constará de una votación.

► Los 'comuns' insisten en un tripartito de izquierdas con Ada Colau de alcaldesa de Barcelona

Si los miembros del órgano votan a favor de la propuesta de la dirección, y todo indica que así será, Colau se presentará a la alcaldía y así habrá dado un paso que se antojaba inviable la noche electoral, cuando compareció tras perder por sólo 4.800 votos y felicitó a Ernest Maragall, el candidato de ERC.

El anuncio de BComú, que se produjo pasadas las nueve de la noche, y de forma inesperada, fue leído de inmediato como la prueba de que Colau se dispone a participar de una reelección que precisará del apoyo de los ocho concejales del PSC, que sería su socio de gobierno, así como de por lo menos otros tres, imprescindibles para alcanzar los 21 ediles que marcan la mayoría absoluta. Esos tres votos han sido públicamente ofrecidos por la candidatura de Manuel Valls, causando incomodidad en Ciutadans, el partido que apoyó y prestó sus derechos electorales al exprimer ministro francés. No es descartable que Valls rompa con los de Albert Rivera. Si acaba invistiendo a Colau, como ha prometido, a cambio de nada, lo habrá conseguido todo: impedir que un independentista sea alcalde de Barcelona. Misión cumplida.

El papel del PSC

Pero en la dirección del PSC la visión no es, formalmente, la de que se abra las puertas al PSC y al apoyo de Valls. La cúpula de los ‘comuns’ sostiene que tenía que hacer un movimiento ante el bloqueo en el que estaban las negociaciones y, sobre todo, ante la constatación de que su propuesta de un tripartito formado por ERC, los socialistas y BComú no prosperaba. Los dos socios pretendidos por Colau lo descartan de plano.

BComú propone que Colau se presente a la investidura con la convicción de que será inviable hacerlo habiendo cerrado antes un pacto de gobierno con el PSC. Una condición que los socialistas han planteado este mismo jueves: Jaume Collboni advierte de que si no hay acuerdo previo, no votarán a Colau. Según BComú, si con ERC se habían cruzado documentos, no ha sido así con los socialistas.

Consulta evitada

El matiz no es en ningún caso menor. Si  no hay pacto de gobierno cerrado, no es necesario que Barcelona en Comú lo someta a una consulta interna, como prevén sus estatutos. A principios de semana, en el partido se aseguraba que incluso en el caso de un acuerdo de investidura se haría esa consulta, pero a estas alturas parece una opción descartada.

Los ‘comuns’ aseguran que a tan sólo ocho días de la investidura –una vez se confirme mañana mediante la votación que Colau opta de nuevo al cargo- es imposible por cuestiones de calendario cerrar un pacto con los socialistas y someterlo a consulta. Y lo consideran una prueba de que proponer que la alcaldesa opte a la reelección no supone aceptar de entrada la operación que les une con el PSC y Valls. De que en realidad es asumir el riesgo de que el día 15 de queden sólo con sus 10 votos. Pero se hace muy difícil pensar que el PSC desaproveche esta oportunidad.

En cuanto a ERC, que suspendió las negociaciones con BComú exigiendo a Colau que eligiera entre ellos y el PSC, el anuncio de los ‘comuns’ supone un portazo considerable. Lo más parecido al final infeliz de una película.

Alcaldesa y tripartito

Según la versión de Barcelona en Comú, el anuncio no supone en modo alguno renunciar a su propuesta de que la ciudad sea dirigida durante los próximos cuatro años por un tripartito formado junto con ERC y el PSC. Pero ahora no sólo reclaman esa fórmula, sino que Colau sea la alcaldesa de esa alianza a tres. En definitiva, tanto el calendario como la aritmética llevan a un desenlace que la propia alcaldesa descartaba en campaña y que para ella supone grandes beneficios y alguna hipoteca potencial.

Entre los beneficios, el más evidente es mantener el poder. Otro mandato para consolidar las políticas que inició en el anterior, que resultaron menguadas por los 11 concejales (15, durante el año y medio en el que tuvo al PSC como socio) de que dispuso. Entre las hipotecas destaca que BComú y los socialistas suman 20 ediles, que es mucho, pero que por un edil no alcanza la mayoría absoluta. Valls podría convertirse en el árbitro de ese voto.