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Fiasco en una novísima instalación lúdica

Barcelona cierra la zona de juegos infantiles de Glòries recién estrenada

Un muro agrietado, traviesas de madera rotas y una barra arrancada deslucen la nueva área lúdica

Los niños del barrio y de la escuela cercana preguntan cuándo volverán a abrir los súper toboganes

Óscar Hernández

Un padre y su hija observan el recinto del tobogán gigante de Glòries cerrado al público, este mediodía.

Un padre y su hija observan el recinto del tobogán gigante de Glòries cerrado al público, este mediodía. / Laura Guerrero

Ni dos meses después de haber abierto sus puertas, la flamante zona de juegos infantiles del inmenso parque de la plaza de las Glòries ha tenido que cerrar sus puertas por problemas de seguridad. El desprendimiento de al menos una barra en forma de pértiga el acceso al tobogán gigante ha provocado que desde esta semana el recinto vallado permanezca cerrado, por segunda vez en un mes, y con una cinta de plástico de la brigada de obras a modo de precinto.

El cierre ha desconcertado a los vecinos del barrio y, sobre todo , a los alumnos de la cercana escuela pública Encants, que cada tarde a las cuatro acudían corriendo por la calle peatonal para lanzarse por los toboganes mientras sus padres y madres comentaban sus cosas junto a las atracciones o se tomaban un refresco en el pequeño bar instalado frente a la puerta principal del recinto lúdico. "Cada día los pequeños van a la barra a preguntar qué ha pasado y que por qué lo han cerrado. Y el empleado les dece que ha sido por problemas de seguridad", explica Miguel Ramírez, vecino del barrio.

Una pértiga desaparecida

Desde el exterior de la zona lúdica puede verse que falta una de las barras o pértigas clavadas en la pequeña loma de donde parte el tobogán gigante. Desde lejos no se aprecia si sirve para que los niños se sujeten a ellas en la ascensión al toboigan o para delimtitar la zona. "Yo he visto a padres agarrándose a las pértigas y no me extraña que se hayan roto", explica un vecino.

Janet Sanz, teniente de alcalde de Urbanismo, ha explicado este mediodìa que "como cualquier obra cuando se inaugura, que está en garantía, ha habido algunas incidencias con los juegos infantiles, los elementos de madera y el suelo, que han sido afectados por la lluvia y que en los próximos días volverán a funcionar". Sanz ha subrayado, pese a ello, que "el espacio es un éxito" y que se trabaja para reabrirlo.

Traviesas de madera arrancadas del suelo, junto a la zona de recreo clausurada en Glòries. / LAURA GUERRERO

Pero no es este el único desperfecto en esta zona infantil del gran parque de Glòries, ubicado en el lado montaña de la Gran Via. Justo enfrente de la entrada de la zona de toboganes y juegos clausurada, en el lado Llobregat, hay varias vallas impidiendo el acceso a una pasarela de listones de madera, justo donde está la terraza del pequeño bar. Al parecer, el paso de vehículos de servicios, entre ellos los de la Guardia Urbana, han provocado su rotura, con el riesgo de que se cuelen los pies de los niños.

Muro precintado por bomberos

Pero hay más, justo al lado, en pleno camino desde la cercana escuela Encants hasta el área ludica hay más vallas y una cinta de Bombers de Barcelona. El muro de un solar, repleto de pintadas, luce una grieta horizontal de lado a lado marcando un evidente riesgo de dcrrumbe. Un peligro importante en una zona tan transitada por niños.

Cercado por una cinta de Bombers, el muro agrietado en la calle peatonal que une el colegio Els Encants con la nueva zona de juegos clausurada.  foto / LAURA GUERRERO

"A primeros de mes ya estuvo cerrado unos días y yo avisé al Ayuntamiento –añade Ramirez– llamando al teléfono que pone en los carteles del parque. Me pidieron un correo electrónico para enviarme la respuesta. Unos 20 días después, la semana pasada, me escribieron para preguntarme a qué hora vi cerrado el parque. ¡Y lo estaba siempre, todo el día!", se queja. El parque abrió y esta semana vuelve a estar cerrado.

Desde L'Ametlla a Glòries

Para Carmen Almeida, de 74 años, vecina de Glòries, el problema es "la gente incívica, que no respeta las cosas". "Hasta he visto a padres saltándose el precinto para pasar al tobogán con los niños", se queja la mujer, que cada día se acerca a mirar si está abierto. "Es que a mi nieto de 5 años le encanta venir. Mi hijo lo trae expresamente desde L'Ametlla de Vallès y ahora no pueden disfrutarlo".

Daniel Galindo ha venido esta mañana y no ha podido entrar. Se ha subido a su pequeña hija Vega a los hombros para que al menos vea la montañita con los toboganes. "A las 11 ya vienen niños que aún no van al cole. Y los sábados y domingos siempre esta petado", explica, mientras su madre, y abuela de la pequeña, Ana Fernández, asiente. "Tendría que haber más cosas para los más pequeños", reclama ella.