Ir a contenido

PROPUESTA CIUDADANA

Una plataforma vecinal propone 10.000 pisos públicos en los terrenos de la Fira

La campaña #LaFiraoLaVida pide abrir un debate ciudadano sobre el futuro de las 27 hectáreas, 21 manzanas del Eixample, del recinto de congresos

El contrato de alquiler de los terrenos, de propiedad municipal, vence en el 2025, y los movimientos sociales ven en ellos una oportunidad para cambiar de modelo

Helena López

Miembros de la campaña #LaFiraoLaVida, este jueves en Montjuïc.

Miembros de la campaña #LaFiraoLaVida, este jueves en Montjuïc. / JOAN CORTADELLAS

Mientras los teléfonos y las calculadoras de Sant Jaume sacaban humo para intentar cerrar posibles (o imposibles) pactos postelectorales, a los pies de las torres venecianas de Montjuïc una mujer y dos hombres sentados tras una discreta mesa y frente a algunas, no demasiadas, cámaras de televisión imaginaban otra Barcelona. No hablan a título personal sino por el medio centenar de entidades de la ciudad -de la Barceloneta diu Prou a Fem Sant Antoni o el Sindicat de Llogateres- firmantes del manifiesto #LaFiraoLaVida, nombre con el que han bautizado la campaña ciudadana para exigir al ayuntamiento que abra un debate "transparente y democrático" sobre el futuro de los terrenos municipales sobre los que se levanta el recinto de congresos. 27 hectáreas -21 manzanas del Eixample- de suelo público y municipal que el ayuntamiento tiene alquilado al Consorci de la Fira hasta diciembre del 2025.

"Antes de empezar, queríamos mostrar nuestra solidaridad con el Grup d'Habitatge de Sants, que tenían que estar aquí, pero no han podido porque ayer estuvieron todo el día en un desalojo de Desokupa, y con el Sindicat de barri del Poble Sec, que tampoco pueden estar hoy aquí porque están parando otro desahucio en el barrio", empieza su intervención Claudia Conde, miembro de Som Paral·lel. "En una ciudad en la que los desahucios abiertos siguen siendo el pan de cada día, igual que los burofaxs en los que se nos informa de subidas desorbitadas del alquiler, los movimientos sociales no solo denunciamos los problemas, también aportamos soluciones", continua Conde subrayando el contexto. Las presentadas este jueves no pueden ser más ambiciosas: convertir los terrenos de la Fira en un nuevo barrio de Barcelona, donde cabrían entre 5.000 y 10.000 viviendas que servirían para religar el Poble Sec con la Font de la Guatlla. "Una oportunidad para favorecer viviendas asequibles en lugares céntricos. Para crear un barrio mediterráneo, compacto, un paisaje como el Poble Sec o Gràcia, el tipo de barrio que sabíamos hacer y hemos desaprendido", señala el arquitecto David Bravo, uno de los padres de la iniciativa.    

Pese a que su petición es solo abrir el debate, ya que consideran que una decisión de tal trascendencia no puede tomarse a espaldas de la ciudadanía, tienen una propuesta clara. Y, aunque pueda parecer alocada, en boca de Bravo no puede sonar más lógica. "Este recinto se creó en el 1929, cuando las necesidades de la ciudad eran unas. ¿Por qué no repensar su futuro en función de las necesidades de la Barcelona contemporánea?", se pregunta el activista, quien destaca la importancia de la palabra "recinto".  "Se trata de unos terrenos cerrados, que dan la espalda a los barrios adyacentes", prosigue el arquitecto, a ojos de quien los 100.000 congresistas que atrae la feria "vienen aquí a que el precariado barcelonés les sirva las tapas y las copas, les cambie las sábanas y les haga las camas". 

Mientras hablan, turistas y congresistas se asoman curiosos a la rueda de prensa celebrada en plena calle; varios manteros muestran su género y autobuses turísticos suben y bajan por la avenida de Maria Cristina, carretera considerada sobre el papel como zona verde. 

Sin cinturón ni casco

Si en algo han destacado históricamente los movimientos sociales de la ciudad es en su creatividad. Esta nueva campaña no se queda atrás; tanto por lo ocurrente de su nombre -#LaFiraoLaVida- como por su imagen de guerra: tres casitas bajas frente a los rayos de Montjuïc. Su (otro) modelo de ciudad hecho dibujo.

"Estamos competiendo en una carrera con otras ciudades europeas en un vehículo en el que no tenemos ni cinturón de seguridad ni casco", señala el miembro de la campaña para confrontar el impacto sobre la ciudadanía del turismo de congresos que estas infraestructuras buscan atraer -"en cuanto a precarización, gentrificación y contaminación"-, en un ciudad con un parque de vivienda pública de apenas un 1,5%

La idea presentada este jueves empezó a gestarse en febrero, tras el anuncio de la firma de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y la Cambra de Comerç bajo el lema 'Una feria, dos recintos' en el que se prevé destinar 380 millones a la ampliación del recinto ferial de L'Hospitalet y a la renovación del de Montjuïc, en un proyecto bautizado como 'Univers Montjuïc', que tienen previsto inaugurar en el 2029, coincidiendo con el centenario de la Exposición Universal. 

Fuentes de la Fira señalan que la remodelación presentada en febrero está "aún por definir" y que tiene por objetivo "modernizar el recinto y hacerlo más permeable a la ciudad, tanto para usos feriales como ciudadanos". Las mismas fuentes destacan su inversión continuada en el mantenimiento de las instalaciones, "que en los últimos años ha supuesto unos 10 millones".