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Elecciones municipales

Colau propone a Maragall un ayuntamiento de izquierdas

La lista de alcaldesa empata a 10 concejales con ERC, pero logra 5.000 votos menos

El crecimiento del PSC, y especialmente su victoria en Nou Barris, relega a BComú

Toni Sust

Colau pide a Maragall un gobierno amplio de izquierdas. / FERRAN NADEU (VÍDEO: EUROPA PRESS)

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona desde el 2015, ha perdido las elecciones municipales en la ciudad. Por un respiro, por apenas nada, por cerca de 5.000 votosProbablemente, por los votos que no ha logrado en Nou Barris, el distrito que más contribuyó a auparla a la alcaldía de forma inesperada hace cuatro años, en el que esta vez ha vencido el PSC de Jaume Collboni dejando a Barcelona en Comú en segunda posición.

En el 2015, Colau ganó a Xavier Trias por 17.000 votos, que ya era un resultado muy ajustado: un solo concejal de diferencia. El de esta vez lo es todavía más. El marcador final es de un apretado que sorprende, aunque estaba más que anunciado que la pugna sería muy equilibrada. La gran incógnita queda despejada: entre Colau y Ernest Maragall gana el segundo. Podrán formar una alianza, no se descarta que Barcelona en Comú sea el socio elegido por ERC, todo apunta que con 10 concejales los republicanos deberán pactar, a corto o a medio plazo, para gobernar la ciudad. Pero la sensación entre los ‘comuns’ es de derrota.

Un pacto de izquierda

A medianoche, Colau ha comparecido ante sus fieles. Para entonces ya no había duda. Maragall se había llevado el gato al agua. Caras largas, algunas llorando. También aplausos y gritos de “alcaldessa”, lo que la candidata ya no será. “Tuve el profundo honor de ser la primera mujer alcaldesa de Barcelona”, ha proclamado. Mirando atrás, Colau ha citado todas las barreras que, ha dicho, se encontró su gobierno, en forma de presión por parte de los intereses económicos, y ha asegurado que los que no querían que siguiera han redoblado sus esfuerzos: “Cuatro años después era más difícil y hemos hecho historia. Aquí estamos, a pocos votos de la victoria”.

La alcaldable ha felicitado a ERC y a Maragall y después ha venido a decir que los buenos resultados de los partidos de izquierda vienen en parte del cambio impulsado por los ‘comuns’: “La hegemonía han cambiado. Ha recordado que ERC, BComú y el PSC suman 28 escaños, siete más de los 21 que marca la mayoría absoluta. Es el pacto a tres que ella ha postulado durante la campaña y el que intentó, sin éxito, cerrar en el anterior mandato. Y es el que ha reclamado. Los números permiten plantearse una alianza entre Bcomú, el PSC y la candidatura de Manuel Valls que sumaría la mayoría absoluta, pero se antoja imposible que eso suceda, o eso decían ayer fuentes de los ‘comuns’.

“Me parece evidente que la ciudadanía de Barcelona pide a las fuerzas de izquierda un gobierno amplio”, ha dicho, antes de abrirse a esa fórmula: “Estaremos dispuestos a hablar con los partidos de izquierda que quieran mantener las políticas valientes que se han hecho estos años”.

Tablero sin reina

La sensación de derrota impera entre los ‘comuns’, por lo menos entre los que han vivido la jornada electoral en la Fabra i Coats, la misma sede electoral que en el 2015. Las sonrisas y gritos de alegría de hace cuatro años se han tornado lágrimas. Pese a la posibilidad de seguir en la partida, está claro que los ‘comuns’ estaban jugando a ajedrez y han perdido a la reina. 

Colau se emociona al agradecer el apoyo de sus votantes. / FERRAN NADEU (VÍDEO: EUROPA PRESS)

Incluso si Barcelona en Comú logra incardinarse en un gobierno de pacto, no se antoja sencillo ni lógico que Colau se convierte en teniente de alcalde, aunque todo es posible en la vida. Y cabe una posible lectura más global: ¿cómo afectará a la galaxia comú perder a su estrella principal, que de hecho es casi la única?

La venganza de Collboni

Colau, como se ha dicho, pierde de forma decisiva en Nou Barris, el único distrito en el que gana el PSC, y así se consuma la venganza de Jaume Collboni, el socio expulsado del gobierno. Pero al margen de Nou Barris, de Sarrià-Sant Gervasi, que se lleva Manuel Valls, y de Eixample y Les Corts, en los que gana Maragall, en el resto de distritos se impone Barcelona en Comú. Un consuelo nimio para el partido, que nació hace cuatro años y que cuatro años después se queda a las puertas del éxito y del aval para que suponía reeditar la alcaldía.