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ELECCIONES MUNICIPALES EN BARCELONA

Collboni dice adiós a la invisibilidad

El alcaldable del PSC se muestra eufórico por el regreso de su partido a la primera línea de la política

«Ciutadans nos ha quitado la alcaldía» lamenta un futuro concejal en la fabril sede de los socialistas

Carlos Márquez Daniel

Jaume Collboni acompañado de otros miembros del PSC, durante su comparecencia en la noche electoral.

Jaume Collboni acompañado de otros miembros del PSC, durante su comparecencia en la noche electoral. / JOAN CORTADELLAS

Hay rincones de la nueva sede del PSC, en pleno 22@, que todavía huelen a nuevo. La nave nodriza de los socialistas, otrora fábrica de componentes electrónicos, mantiene los espacios altos y amplios propios de la Barcelona fabril. Esto era de hecho Sant Martí de Provençals, el pueblo que otorgó la primera licencia a la Sagrada Família, el de las afueras de la muralla, la antesala del Besòs, el lugar en el que se vivía poco y se trabajaba mucho. Quizás la elección del lugar, tras la venta del edificio de la calle de Nicaragua, se debió únicamente a un alquiler asequible, pero que este partido se instalara aquí viene muy bien para hablar de regeneración. Urbana, por unos barrios que han tardado pero al final han encontrado su nueva esencia; y política, porque la formación que gobernó la capital durante más de tres décadas vuelve a la 'champions' municipal

Todo empezó con tres palabras: volvamos a avanzar. Ese fue el primer mensaje que recibió Javier Inglés, director creativo de la agencia Lemon&hijos y responsable externo de la campaña de Collboni. Se puso a trabajar hasta que parió el 'volvamos a ser Barcelona' que ha conseguido doblar los cuatro concejales cosechados en el 2015, cuando el partido atravesaba su particular travesía por el desierto. Javier anda por el fortín socialista, y tras más de 20 años de profesión, dice que este ha sido "el proyecto más apasionante" con el que se ha encontrado. Risto Mejide le dio un puñetazo a Collboni en el cartel que le diseñó hace cuatro años. Él lo ha retratado sonriendo, con el brillo en todas y cada una de las arrugas de sus ojos. Porque ese era uno de los principales reclamos del alcaldable del PSC, el mandato que se ha pasado en la oposición, incluido un año y medio de gobierno con curvas junto a Ada Colau.

De Maragall a Maragall

Con el 70% de los votos escrutados se ha torcido el gesto de los presentes. Ernest Maragall pasa por delante de la candidata de Barcelona en Comú, lo que deja al PSC sin opciones de tocar poder. Cuando tu victoria depende de que gane el otro. Caras largas en un vestíbulo en el que la figura de Pascual Maragall aparece por duplicado. En un póster con palabras claves del socialismo (el del exalcalde es el único nombre propio) y en una foto gigante del 2002 con el 'expresident' tomando la palabra en un acto de dirigentes socialistas de los territorios de la vieja corona de Aragó. Un Maragall les aupó. Y otro les apea.

En la sala de discursos, un joven y a la vez veterano concejal del PSC (lo será a partir de mediados de junio) lamenta haberlo tenido tan cerca. "Ciutadans nos ha quitado la alcaldía", repite. Ellos, con el 'sorpasso' en Nou Barris, se lo han quitado a los 'comuns'. "Yo creo que lo hemos hecho bien, y además los medios solo se han centrado en Colau y Maragall; lo teníamos muy difícil...", se queja una mujer, militante desde los primeros 80. Pocas veces doblar tus resultados supo tan a poco. Por mucho que Collboni repita: "El PSC ha vuelto". No gobernarán, pero podrán ser el doble de socialistas.