27 feb 2020

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La Generalitat denuncia a tres residencias de Barcelona por maltratar a ancianos

El Govern ha sancionado a 23 geriátricos que desatienden los usuarios

Los familiares denuncian "impunidad" de la mayoría de gestores de los centros

Elisenda Colell

ANCIANOS Usuarios de una residencia, en una imagen de archivo.

ANCIANOS Usuarios de una residencia, en una imagen de archivo. / ARCHIVO / CARLOS MONTAÑÉS

La Conselleria d'Afers Socials i Famílies ha denunciado ante la Fiscalía a tres residencias de Barcelona donde los ancianos era víctimas de malos tratos. Además, han sancionado a una veintena de centros por incumplir la normativa. Por ejemplo, por no proveer de la alimentación ni la medicación necesaria a los usuarios, según informa el Govern en una respuesta parlamentaria. La plataforma de familiares afectados, denominada Coordinadora Residencias 5+1 de Barcelona, lamenta que el maltrato en los geriátricos queda "impune" para las empresas.

En tan solo un año la Generalitat ha detectado graves irregularidades casi en el 10% de las residencias de ancianos de Barcelona. En el 2018 hubo 317 inspecciones del Govern a los 260 geriátricos que existen en la ciudad. Y de estos, 23 fueron sancionados. Las irregularidades pasan por no dar la alimentación correcta a los usuarios (9%), no dispensar la medicación que necesitan los internos (11%), incumplir las condiciones de salud e higiene (21%) o inmovilizar las personas mayores sin que nadie lo haya prescrito (7%), entre otros motivos. 

En tres geriátricos estos malos tratos serían tan graves que la 'conselleria' se ha visto obligada a denunciarlo ante la Fiscalía de Barcelona. La Coordinadora Residencias 5+1 de Barcelona asegura a El PERIÓDICO que dos de ellas son la residencia Bon Pastor (Sant Andreu) y la residencia Mossèn Vidal y Aunós (Sants-Montjuïc). Ambos centros son de titularidad pública pero gestionads por una empresa privada tras ganar la concesión. 

La portavoz de la Coordinadora, María José Carcelén, afirma que en ambos casos los maltratos se iniciaron en el 2017, cuando quien gestionaba el centro era la constructora OHL. "Los familiares y los trabajadores lo comunicamos a la Generalitat, y a partir de ahí investigaron y denunciaron el caso a la fiscalía", explica Carcelén. Entre los malos tratos que sufrían los abuelos de estas residencias, explican los familiares, se encuentran la falta de alimentación y de medicación, además de agresiones físicas y maltrato verbal que se habría producido, a su entender, al menos en el centro de Sants. 

Problema de impunidad

Pese a las denuncias presentadas por la Administración, los familiares no están satisfechos con el trabajo de los inspectores del Govern. "Las sanciones les salen a cuenta [a las empresas]", lamenta Carcelén, que remarca que las firmas que son sancionadas por malos tratos siguen cuidando de los ancianos. De hecho, se pueden volver a presentar a concurso, e incluso ganar de nuevo la concesión, como ya pasó en la residencia del Bon Pastor. Sin embargo, en este caso, la empresa desestimó la contrata a última hora tras la presión de los familiares de los interinos. "Hay que cambiar la ley para inhabilitar las empresas que maltratan a ancianos", reclama Carcelén.