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El impacto económico de los congresos batió récords en Barcelona el año pasado

La estancia media de los delegados roza ya los cinco días y el gasto extrahotelero es de 188 euros diarios

P. C.

Congresistas en el metro, camino de La Fira de Barcelona.

Congresistas en el metro, camino de La Fira de Barcelona. / ALBERT BERTRAN

El 2018 fue un año complejo para el turismo por los efectos del atentado y del 1-O, aunque la inercia de los congresos y convenciones ya contratados con antelación hizo que el impacto económico de este subsector turístico batiera récords Barcelona y su área metropolitana: un total de 1.901 millones de euros. Otros datos significativos fueron el crecimiento de la estancia media hasta rozar los cinco días, y con ello un incremento de pernoctaciones. 

Los datos se han dado a conocer hoy jueves tras la asamblea anual del Barcelona Convention Bureau (BCB), celebrada en Sabadell por primera vez, tras su fusión con la Diputació. Para el director de este programa de Turismo de Barcelona que trabaja para captar turismo de reuniones, Christoph Tessmar, se trató de un buen año para este tipo de turismo, cuyos motores son sobre todo los ámbitos farmacéutico y médico.

La estancia media de los delegados fue de 4,95 días, lo que ha empujado el gasto extrahotelero, que también crece por día hasta una media de 188,69 euros en el caso de congresos, y 99 en el de los asistentes a las convenciones. La duración de los primeros fue de 3,53 días y la de las convenciones de 4,32, lo que indica que muchos de estos viajeros hicieron turismo más allá de su estricto motivo profesional.

El presidente del programa, Miquel Martí, defendió que la ciudad se mantiene en "el top cinco en el mundo de los congresos" y ha recordado que Barcelona es el único destino que no es capital de país "y consigue estos retos dentro del mercado internacional". También ha alabado la estabilidad de esta actividad, sobre la cual Tessmar ha adelantado "una buena proyección para el 2019" y congresos "confirmados hasta el 2025". No obstante, no han precisado si el ritmo de reservas para estos años ha decaído o no ante la inestabilidad política y las incertidumbres que ya han hecho perder fuelle a los congresos y reuniones de menor formato que se suelen llevan a cabo en hoteles o circuitos más privados. 

Cifras, reparto y resistencia 

El balance global del 2018 fue de 1.404 reuniones y 584.154 delegados en Barcelona, mientras que en el resto de comarcas de la provincia alcanzó los 310 y de 63.861, respectivamente.

El concejal de Turismo,  Agustí Colom, ha ensalzado la "capacidad de resistir" de la ciudad pese a los hechos del 2017. Ha destacado también la estrategia de abrir negocio al resto del territorio a la par que se descongestiona a la capital catalana. 

Temas: Turismo