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ENTREVISTA

Gala Pin renuncia a repetir como concejala de Barcelona: "Es el momento de mi retirada"

La edila de Ciutat Vella anuncia en una entrevista concedida a EL PERIÓDICO que finalmente irá en un simbólico 37 en la lista de las próximas municipales

"En la institución tienes que poder estar al 100%. No me queda energía", afirma la que fue mano derecha de Ada Colau desde sus tiempos de activistas

Helena López

La concejala Gala Pin en el último pleno del ayuntamiento.

La concejala Gala Pin en el último pleno del ayuntamiento. / ALBERT BERTRAN

La todavía concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, abandonará el Ayuntamiento de Barcelona. Lo anuncia de forma inesperada en una entrevista concedida a EL PERIÓDICO cuando ya parecía definitivo que repetiría en la lista de Ada Colau como séptima de la candidatura. Al final irá en un puesto simbólico "para mostrar su apoyo". En el número 37. Mano derecha de la alcaldesa desde hace más de una década, afirma que siente que le falta la energía.

-¿Se imaginaba desde el despacho del ayuntamiento tuiteando la lista de desahucios a parar por los vecinos al día siguiente? 

-Me imaginaba haciendo cosas que tenían que ver con defender lo que defendía cuando estaba fuera desde otro papel, que es un poco lo que creo que hemos intentado hacer, con errores y a veces sin llegar hasta donde queríamos llegar. Es muy importante mantener el contacto con lo que pasa fuera de la institución. Yo para eso tengo a mi gente del barrio. No sé, si eres como Alberto Fernández Díaz o como Jaume Ciurana, que llevas aquí desde los años 80, es bastante fácil que pierdas ese anclaje con la realidad.

-¿En BComú no lo han perdido?

-Unos más y otros menos. A veces hemos caído en esa lógica de partido. Es complicado salir de ahí si estás rodeado de ella todo el rato, pero creo que en general no. Y eso ha sido posible porque gran parte de la base no había militado nunca en ningún partido y eso te hace tener una base que te tira para el otro lado.

-¿Por cuánto tiempo se ve aquí?

-Creo que una de las cosas de hacer política de otra manera es saber que la cosa no va de cargos ni de caras ni de anclarse en un lugar. Gobernar una ciudad es una responsabilidad muy bestia y tienes que estar al 100%. Yo creo que en estos cuatro años lo he dado todo y ahora es el momento de la retirada porque hay relevos y porque en la institución has de estar desde la honestidad de que puedes estar al 100%, y yo no estoy segura de que estos cuatro años pudiera estarlo.

-¿Qué ha pasado para que lo anuncie ahora?

-No ha pasado nada. Yo llevaba mucho tiempo pensándolo. Pensando dónde sería más útil, sobre si tenía la energía o no… En ese momento estuve hablando con mucha gente y pensé que podría continuar, pero ahora, justo antes de que se cierren las listas, desde un ejercicio de honestidad lo he decidido. Yo continúo creyendo mucho en el proyecto de Barcelona en Comú, y haré todo lo posible porque éste salga reforzado, pero estoy muy cansada. Yo seguiré en el proyecto pero desde segunda fila, desde un sitio sin tanta exposición pública, y que me permita estar al 100% pero no 14 horas al día sino 10.

-¿Cómo ha encajado la noticia la alcaldesa?

-La verdad es que le agradezco bastante la actitud, porque por una parte me ha insistido, por lo político, pero en lo humano, como sabe que no lo hago por ningún motivo oculto, y continuaré en el proyecto, lo respeta. Me ha transmitido en todo momento que si me retiraba por un motivo honesto y sincero como es que no puedo más, lo respetaría. La cuestión también es que estamos en un proyecto colectivo y que puedes estar en distintos sitios, no solo siendo un cargo electo.

"Colau me ha transmitido en todo momento que si me retiraba por un motivo honesto y sincero, como es que no puedo más, lo respetaría"

-¿Qué planes tiene ahora?

-Me dedicaré de lleno a la campaña de Barcelona en Comú.

-¿Cómo valora estos cuatro años?

-Hay dos elementos. Uno que era el más importante y por el que estábamos aquí, era hacer las políticas de Ciutat Vella entendiendo el distrito como un lugar eminentemente residencial, donde lo importante son los vecinos, y dejar en un plano secundario la centralidad del distrito. El otro es un tema de seguridad donde, pese a determinados imaginarios que se han querido reproducir, hemos tenido una Generalitat absolutamente desaparecida, primero por un 155 injusto y después por un gobierno que no está centrado en las necesidades que tiene la ciudad. Como ayuntamiento hemos tenido que liderar la lucha contra el narcotráfico en el Raval de la mano del área básica policial de Mossos de Ciutat Vella, pero con una falta de apoyo de la Conselleria d'Interior que hace 10 años hubiera sido impensable; que en el mandato de Xavier Trias hubiera sido impensable. En este sentido hemos tenido que hacer de Generalitat y de ayuntamiento.

-¿Se va satisfecha con el trabajo hecho, entonces?

-Creo que siempre tenemos que pensar que podemos hacer más. Sí que hay una parte en la que estoy satisfecha. Hemos intentado poner la empatía en el centro y también la capacidad o la fuerza para confrontar intereses que hacía mucho tiempo que mandaban en Ciutat Vella y que marcaban mucho más las políticas que las vecinos y los vecinos. Una de las cosas de las que estoy bastante orgullosa es que, cuando cojo la lista de reivindicaciones vecinales de las actuaciones que están en nuestra mano como gobierno municipal, creo que las hemos cubierto casi todas. Segle XX, Can 60, Borsí. Creo que eso está bien.

-¿Cómo ha llevado la tensión con los lobbis turísticos?

-Yo lo que he llevado mal este mandato ha sido ir a una reunión con los vecinos de Riera Baixa, que lo están pasando mal por la situación de la calle, y ver que no puedo hacer nada más y que no hay nadie al otro lado de Sant Jaume, en la Generalitat. Ahora, la presión de los lobbis, las críticas de Roger Pallarols del gremio de restauración o de los señores del ocio nocturno... Todo eso forma parte de los conflictos de intereses que tiene la ciudad y yo tengo muy claro en qué lado estoy. Ellos ejercen su rol, el mío ha sido hacer de contrapeso.

-¿Esa mala relación con los sectores económicos es la que la ha dejado sin energía?

-No. Al revés. A mí que haya conflicto con esos sectores me gusta. Al final es lo que me hace pensar que lo estamos haciendo bien. Por ejemplo ahora tendré el juicio con MK Premium. Eso no me supone un desgaste, al revés, me reafirma en lo que estoy haciendo.

"Que haya conflicto con los lobis turísticos es lo que me hace pensar que lo estamos haciendo bien"

-No son los únicos enfadados con usted. Los vecinos de Illa Robadors también lo están, y mucho.

-Sí, pero es distinto. Son vecinos con los que podemos no estar de acuerdo, pero no están están defendiendo unos privilegios económicos. No tiene nada que ver. Nosotros desde un primer momento les hemos dicho que éramos pro derechos de las mujeres, no les hemos querido engañar y aquí tenemos un desacuerdo. Pero este desacuerdo es mucho más natural y llevadero.

-Estos vecinos insisten en que no están en contra de esas mujeres, sino de la trata.

-Somos el gobierno que más ha hecho contra la trata, desde la concejalía de feminismos se ha hecho un gran trabajo. Pero hay otra parte que tiene que ver con la densidad de Ciutat Vella y la cantidad de cosas que aquí pasan. Hace 15 años que vivo en el distrito. La suciedad, por ejemplo, es un tema que sale de manera reiterada. Pero es que los 30 millones de turistas que tenemos en la ciudad pasan por aquí.

-Hay quien ve Ciutat Vella peor que nunca.

-Yo creo realmente que hemos liderado la lucha contra el narcotráfico. El macrooperativo que se hizo en octubre se hizo porque se empezó una investigación en abril del 2018. ¿Qué hubiera pasado si Interior hubiera empezado a investigar en abril de 2017 en vez de en abril del 2018?

"Sigo creyendo mucho en el proyecto de Barcelona en Comú, y haré todo lo posible porque éste salga reforzado, pero estoy muy cansada"

-Como Colau, usted viene de la PAH. ¿Se va con buen sabor de boca de su gestión de la vivienda?

-Sabiendo que la posibilidad de regular los alquileres depende del Estado, y que además depende del Estado poder tener leyes que penalicen la especulación, creo que hemos hecho más que cualquier gobierno municipal. En concreto en Ciutat Vella, en el mandato anterior se compró vivienda en la zona de Robadors para provocar una regeneración social para gentrificar. Nosotros hemos comprado mucha vivienda, hemos invertido unos 23 millones en compra y rehabilitación básicamente para poder mantener a la gente que vive o el perfil que vive en Ciutat Vella. 

-¿De qué se siente más orgullosa?

-Hay una cosa muy personal, que es la calle para Emilia Llorca. Por la parte de concejala de participación, haber aprobado la normativa de participación ciudadana. Saber que si se plantea otra reforma del Port Vella se podrán recoger firmas y hacer una consulta.

-¿Cuál ha sido el momento más difícil del mandato?

-El último pleno, teniendo que retirar la rescisión de la cesión del Macba a la Misericordia y el pleno en el que perdimos la multiconsulta, en la que también era muy evidente como la presión de un lobby estaba detrás. También situaciones como la reunión con los vecinos de Riera Baixa un jueves a las nueve de la noche que comentaba antes, en la que vi a gente absolutamente desesperada y no tenía más herramientas para intervenir.

-Se marcha sin cerrar el futuro del CAP del Raval Nord.

-Yo creo que tendremos un CAP nuevo en el Raval Nord. Queda un plenario. A ver.

-¿Se arrepiente de haberse metido en política institucional?

[Risas] La política institucional tiene una parte que es que te devuelve una imagen muy fea del ser humano, y creo que no hay que perder de vista que el ser humano es mucho más que lo que te devuelve la política institucional. Pero si los movimientos sociales tienen muchas potencias, pero también limitaciones; la política institucional tiene muchas limitaciones, pero también tiene una potencialidad transformadora que creo que no se tiene que menospreciar. La parte más bonita es que te da una visión más compleja de la realidad. La ciudad está llena de gente que trabaja de forma altruista para mejorar la vida de las personas, que es invisible y que te hace confiar en la humanidad. Devolver la esperanza. Suena muy tópico, pero es verdad.