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PATRIMONIO

La UB tañe de nuevo sus históricas campanas

Tras décadas de silencio, el reloj del edificio histórico de la universidad volverá a tocar las horas y los cuartos

El Periódico

Imagen del edificio de la Universitat de Barcelona en la plaza de la Universitat.

Imagen del edificio de la Universitat de Barcelona en la plaza de la Universitat. / JAVIER CARBAJAL

En agosto de 1859, exactamente el 24, se encargó al arquitecto Elias Rogent, a través de una real orden, un proyecto para la Universitat de Barcelona (UB). Concretamente se le pidió que diseñara un edificio que contuviera "las facultades de Derecho, Filosofía y Letras, Medicina, Ciencias, Farmacia, Escuela Industrial Superior, Escuela Profesional de Bellas Artes, Biblioteca Universitaria y Provincial, con los museos correspondientes". El que fue profesor de Domènech i Montaner y compañero de Gaudí lo hizo. Y lo hizo teniendo muy presentes las ideas que defendía Francesco Milizia. Para el italiano una universidad debía tener necesariamente un patio porticado, torres laterales, una plaza delante del edificio y una torre del reloj.

El último elemento es algo que Rogent dibujó desde el primer momento, aunque lo cambió de sitio, lo que debía ser un campanario en la zona central acabó en una torre con reloj situada donde aún sigue: en la torre oeste, la del patio de Letras. Desde allí el reloj marca las horas desde 1881, pero las campanas, que también las tiene, dejaron de tañer hace décadas. Demasiados años encima para seguir marcando el paso del tiempo. En el 2009, se restauraron. Se desmontó la estructura metálica y se sustituyó todo aquello que la corrosión se había llevado por delante. 

Con corona real  

Ahora, se han sustituido los elementos de hierro por elementos de bronce (no daña a las campanas) y se ha instalado un sistema electrónico para que vuelvan a tocar: de lunes a viernes, de ocho de la mañana a diez de la noche. El paso de las horas empezará a sonar de nuevo este martes,  después de que el actual rector de la UB, Joan Elias, reinaugure las campanas que llevan más de un siglo oteando el horizontes desde la plaza de la Universitat. 
Son dos, la que marca las horas y pesa 750 kilos, y la que tañe a los cuartos, media tonelada de campana.

Ambas llevan los escudos de la universidad y el lema 'Libertas perfundet omnia luce significa' ('La libertad ilumina todas las cosas con su luz'), rematados por una gran corona real, y las inscripciones en latín que informan dónde se hicieron: Fundición Miquel Forcada de Vic en 1880, durante el reinado de Alfonso XII. Además, la campana de las horas luce, también, la inscripción 'Alumni et magistri academiae barcinonensis obtemperate sono', algo así como que la campana 'obedece al sonido de los alumnos y maestros de la Universitat de Barcelona'. Su coste también se sabe: 6.566 pesetas. 

La iniciativa forma parte del proyecto de la UB de recuperar los elementos patrimoniales del edificio histórico. "Se quiere recuperar  un instrumento musical, la campana de las horas parece que tiene un sonido de si, y la de los cuartos de do, como son las campanas que siempre se han asociado al Edifici Històric", afirma Salvador García Fortes, vicerrector de Patrimonio. 

Temas: UB