Vigilancia ambiental en el suburbano

Un comité de expertos refuerza la búsqueda de amianto en el metro de Barcelona

El Àrea de Salut Publica del ayuntamiento dirige un estudio que amplía las pesquisas de TMB

Los técnicos analizarán muestras de 31 estaciones, tres intercambiadores y varios los túneles

Cubierta de uralita de los talleres del metro en la Sagrera, la mayor concentración de amianto en equipamientos de TMB. 

Cubierta de uralita de los talleres del metro en la Sagrera, la mayor concentración de amianto en equipamientos de TMB.  / Maite Cruz

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Óscar Hernández
Óscar Hernández

Periodista

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La Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) ha entrado de lleno en el conflicto del amianto en el metro y lo ha hecho con un comité de expertos que va a controlar "desde fuera" si existe riesgo en la red no solo para los trabajadores, como ya investiga Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), sino también para los usuarios. Y para ello en poco más de dos meses ya ha creado el grupo, con 12 expertos de diferentes sectores, y ha instado a TMB a realizar controles de amianto en el aire de estaciones y pasillos de enlace (intercambiadores), así como a realizar esas mediciones con microscopios electrónicos y no solo ópticos, de menor fiabilidad y que era los que se usaban hasta ahora.

Esta acción de la administración municipal se produce cuando la crisis del amianto en el metro no deja de crecer con la aparición de la sustancia en nuevos espacios y elementos (cubiertas, pintura, paneles...), asi como de trabajadores presuntamente afectados por su exposición y cuando además estos empleados han tenido que convocar huelgas, como la del pasado Mobile, para pedir más transparencia e información en este problema sanitario. La gerente de la ASPB, Carme Borrell, ha anunciado hoy ya no sólo la creación, a finales de enero, del nuevo comité de expertos, sino también sus primeras actuaciones tras reunirse en dos ocasiones.

Un neumólogo y un oncólogo

Entre los expertos elegidos, que pronto celebrarán su tercera reunión para aprobar la propuesta de los nuevos puntos de control ambiental presentada por TMB, se encuentran, entre otros, Antonio Agudo, del Institut Català d'Oncologia (ICO); Maite Martí, del Departament de Treball; Miquel Mira, de TMB; Lluis Mallart, de la consultoría sobre amianto ACM, y Josep Torras, neumólogo de Cerdanyola, así como varios representantes de la Generalitat y de la ASPB, como la propia Borrell. "El ayuntamiento y TMB nos pidieron formar este grupo de expertos con diferentes visiones y acordamos, entre otras medidas, hacer un inventario del amianto, tomar muestras ambientales en las infraestructuras, hacer un seguimiento de los resultados y monitorizar los espacios", ha explicado Borrell.

Los nuevos controles se realizarán –"dentro de dos o tres semanas", según Enric Cañas, consejero delegado de TMB– en 31 estaciones de las lineas 1, 2, 3, 4, 5 y 11, tanto en los andenes como en los accesos. También en los pasillos de conexión de las estaciones de Passeig de Gràcia, Catalunya y Sants-Estació. Algunas de estas paradas han sido elegidas por el elevado número de usuarios o por la presencia constatada de elementos de amianto o fibrocemento. Las muestras se recogerán en diferentes momentos del día.

Análisis tres veces más caros

También se analizarán 21 puntos en el interior de los túneles, así como los filtros de los sistemas de ventilación de los trenes y piedras de balasto sobre las que se asientan las vías del metro. Otra de las novedades es que el polvo recogido se analizará con microscopios electrónicos, en Francia. Hasta ahora se usaban los ópticos, porque según TMB es lo que marca la normativa vigente. El comité de empresa de TMB lleva tiempo reclamando que la medición se haga con estos equipos de más precisión. Cada análisis electrónico cuesta unos 300 euros, frente a los 100 del óptico, explicó Cañas.

Borrell ha precisado que los resultados de los análisis se darán a conocer a través de la Agencia de Salud Pública, "de forma independiente" a TMB, que hasta ahora era la única que informaba sobre la búsqueda de restos de amianto en la red del suburbano.  "El muestreo busca completar y eventualmente ratificar el análisis de más de 280 muestras recogidas en todo tipo de espacios y vehículos que ha realizado TMB con resultados siempre por debajo de los valores de detección para la contaminación por amianto", ha subrayado TMB en un comunicado.

Controles a extrabajadores

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En la comparecencia de este mediodía ha participado también la subdirectora general de Promoción de la Salud de la Generalitat, Carmen Cabezas, quien ha explicado que a los 1.064 trabajadores en activo que están siendo sometidos a pruebas para detectar si están afectados o no por el amianto, se sumarán 329 antiguos empleados que en los últimos 15 años trabajaron en Mantenimiento y Proyectos o en el almacén central de la compañia. Hasta ahora solo habían sido incluidos 89 jubilados en estos controles que realiza un neumólogo.

Al finalizar la comparecencia de los representantes de TMB, ayuntamiento y Generalitat sobre el amianto en el metro, un representante del comité de empresa, Toni Edo, criticó que la nueva información no les haya sido facilitada a los trabajadores. "Nos parece extraño y negativo que se informe a los periodistas y a los usuarios, y no a los empleados", ha afirmado. También ha criticado que el comité de huelga no haya sido convocado a ninguna nueva mediación para solventar el conflicto laboral derivado de la crisis del amianto.