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Las 'colmenas' no podrán ser albergues en L'Hospitalet

Su nueva norma de alojamiento temporal no permite que estos convivan con pisos de vecinos

Los promotores de los espacios compartidos querían legalizarlos por esa vía

Pintada hecha por Arran en la fachada del piso colmena de LHospitalet

Pintada hecha por Arran en la fachada del piso colmena de LHospitalet / @arran_jovent

Los controvertidos pisos 'colmena' siguen sin lograr encaje legal incluso más allá de las fronteras Barcelona. Uno de los que se había abierto en L'Hospitalet, y cuya ubicación se hizo pública a raíz de un ataque de la organización juvenil Arran el pasado miércoles, tendrá que desaparecer, ante la aprobación de la nueva normativa de alojamientos temporales. Los moradores de la 'colmenta' deberán mudarse porque el recinto nunca podrá obtener la licencia de albergue.  

El formato de estas viviendas compartidas, donde los espacios son comunes (salón, baños, comedor...) pero las camas tienen forma de cubículo para preservar la intimidad, nunca ha pretendido ser turístico. Pero ante la dificultad de obtener la cédula de habitabilidad para los grupos que suelen convivir (normalmente de más de 10 personas), sus promotores planeaban regularizarlos como albergues al menos en algunos casos.  

Moratoria previa

Sin embargo, L'Hospitalet declaró en el 2017 una moratoria para frenar los alojamientos temporales a la espera de ordenarlos. Y finalmente, hace unos días la Generalitat dio luz verde a la modificación del Plan General Metropolitano para la regulación de las condiciones de emplazamiento de pisos turísticos y de establecimientos destinados a alojamiento temporal.    

Esta normativa prohíbe que se abran nuevas viviendas turísticos o alojamientos temporales (hoteles, hostales, albergues, moteles, etc...) en edificios donde haya hogares. La actividad turística se considera incompatible con la vida vecinal y solo se autoriza en bloques completos destinados a este negocio o donde convivan con oficinas o  comercios. En paralelo, esa oferta solo se puede ubicar en zonas del planeamiento urbanístico donde se prevea uso residencial. En el caso de pisos turísticos, no pueden estar en plantas bajas, ni en calles de menos de ocho metros de ancho. Con todas esas armas, L'Hospitalet se blinda contra la proliferación de establecimientos turísticos en edificios con vecinos, tras constatar que la estricta regulación de Barcelona en el 2017 podía empujar el negocio al municipio vecino, como comenzaba a pasar en Santa Eulàlia y Collblanc. 

En el caso de los pisos 'colmena', sus intentos en L'Hospitalet han sido combatidos con multas (emplezando por su oficina de exposición), de modo que funcionaban de forma clandestina pendientes de su pretensión de regularizarlos. El miércoles, el colectivo vinculado a la CUP atacó la colmena de la calle de Rosselló, lo que ha forzado el traslado de sus moradores, que denuncian que su única alternativa será la calle.