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RESPUESTA A LA CRISIS HABITACIONAL

La FAVB propone a Colau la creación de una oficina contra el acoso inmobiliario

La federación vecinal presenta nueve medidas "ineludibles" a tomar por el ayuntamiento para defender el derecho a al vivienda

Consideran que el actual equipo de gobierno ha sido "sensible" a esta problemática, pero no lo suficientemente eficiente

Helena López

Mudanza protesta en el Poblenou, el pasado mes de mayo.

Mudanza protesta en el Poblenou, el pasado mes de mayo. / JOAN CORTADELLAS

En estos días de balances, en los que el contaminado aire de la ciudad huele a eterna precampaña, la FAVB ha querido este jueves poner su granito de arena. Y lo ha hecho, como no podía ser de otra forma, valorando la situación del derecho a la vivienda en la ciudad, en un estado casi tan crítico como el del aire. "Este gobierno se ha mostrado innegablemente sensible a este problema, pero no del todo eficiente", resume Ana Menéndez, presidenta de la FAVB, quien también critica lo "poco operativo" de que Vivienda no dependa de Urbansimo (cuestiones organizativas). "Durante este mandato ha habido medidas que son un buen inicio, como la del 30%, de la que aún no se ha visto todo el potencial; pero han sido lentos en poner en marcha estas medidas -prosigue-; lentos en valorar la lentitud de la administración, y eso les ha hecho perder un tiempo precioso".

Pero la intención de la FAVB no era criticar lo hecho, sino, tras revisarlo, presentar una batería de propuestas que juzgan "ineludibles". Las principales, la creación de una oficina contra el acoso inmobiliario "con un marcado carácter jurídico" y de Mesas de Vivienda abiertas en todos los distritos (actualmente existen solo en Nou Barris, Ciutat Vella y el Eixample). 

Reuniones abiertas

"Además de extenderlas a todos los distritos, las mesas de vivienda, una herramienta para coordinar esfuerzos en las que se reúnen políticos, técnicos, servicios sociales y Guardia Urbana, deberían convocar de manera periódica sesiones abiertas a las asociaciones vecinales y colectivos de la ciudadanía organizada para tratar la coyuntura sobre la vivienda. La asociación de vecinos de Sagrada Família fue la primera en plantear sesiones abiertas en las que se rindieran cuentas de las actuaciones que se llevan a cabo", señala Jaume Artigas, de la asociación de vecinos de la Dreta del Eixample, quien insiste en que la crisis de la vivienda afecta al conjunto de la ciudad. 

Artigas recuerda cifras para evidenciar lo urgente de la oficina antiacoso que plantean. "El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Consell de l'Habitatge, informaba el 7 de noviembre del año pasado que el censo de fincas afectadas por acoso inmobiliario ascendía a 100 fincas", señala. "Hasta ahora las denuncias entraban vía las oficinas de vivienda de cada distrito. La creación de una oficina contra el acoso inmobiliario ha de servir para centralizar todos los casos", subraya Menéndez.

Justicia gratuita

Los vecinos piden, además, que esta oficia se dote de suficiente "autonomía y recursos para hacer funciones de mediación, personarse en las causas administrativas, litigar, con funciones de fiscalía, para tomar parte en las causas, trasladar las sanciones y dar respuesta administrativa a un problema que afecta al conjunto de la ciudad". Un organismo centralizado en el que se debería ofrecer justicia gratuita a los afectados, como ya se ha experimentado recientemente en Ciutat Vella.

En el documento de ineludibles reivindican también una "acción jurídica dirigida a acabar con los desahucios abiertos".