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ARTE EFÍMERO SOBRE PAISAJE URBANO

Llum BCN: el arte lumínico vuelve a tatuar el Poblenou

La octava edición del festival urbano de la luz altera la fisonomía de medio centenar de edificios y rincones del antiguo barrio industrial

Luis Benavides

Intervención en la fachada del Disseny Hub de Barcelona, el año pasado

Intervención en la fachada del Disseny Hub de Barcelona, el año pasado / C. BAUTISTA

Barcelona es ciudad de festivales. Musicales, gastronómicos, teatrales… También de arte lumínico como Llum Bcn, que arranca esta tarde con el objetivo de dar a conocer una disciplina artística que permite transformar radicalmente la fisonomía urbana con algo tan intangible y efímero como la luz. En esta edición, la octava, el certamen repite la ubicación, el Poblenou, que le permitió llegar el año pasado a la cifra récord de 170.000 visitantes, tras seis primeras ediciones en las plazas y calles de Ciutat Vella.

Artistas, diseñadores y arquitectos locales e internacionales convierten durante el fin de semana del 15, 16 y 17 de febrero edificios y rincones del 22@ en un lienzo sobre el que proyectarán imágenes a todo color, pero también ideas que invitan a la reflexión. El medio centenar de instalaciones de esta edición se concentran principalmente en un triángulo imaginario formado por las estaciones de metro de Glòries, Bogatell y Llacuna.

La comisaria del festival es Maria Güell, diseñadora de iluminación y profesora del máster ‘Proyectar la luz’ de la Fundació UPC, vinculada al festival desde su nacimiento en el 2012. “El festival saca el arte de las galerías y también de las escuelas de diseño para sorprender a la ciudadanía, a un público que quizá no estaba especialmente interesado en esta disciplina artística. Las instalaciones transforman lugares cotidianos, muy conocidos”, explica Güell, quien considera que la mejor manera de vivir este insólito festival a pie de calle es dejarse llevar sin una ruta marcada. Los que teman perderse en las profundidades de este antiguo barrio industrial reconvertido en epicentro de la creatividad deben saber que el Estudi Antoni Arola marcará con tres haces de luz las calles principales del festival:  Badajoz, Sancho de Ávila y Pere IV.

Según los organizadores, una de las principales novedades de la octava edición es su mayor transversalidad. Güell encuentra fascinante que profesionales de ámbitos muy diversos, desde fotógrafos a diseñadores industriales y arquitectos, por citar algunos, pueden participar en esta suerte de intervención en la piel de la ciudad. La presencia de reconocidas escuelas de Barcelona en este festival, en cambio, forma parte del ADN de Llum Bcn. En esta ocasión, el certamen cuenta con 15 proyectos diseñados por el alumnado de diferentes escuelas y universidades de arte, diseño, iluminación y arquitectura de la capital catalana como Elisava, Massana, ETSAB, Institut del Teatre, Universitat Internacional de Catalunya, BAU, IED, Universitat Politècnica de Catalunya y Universitat Autònoma de Barcelona, entre otras.

Otra novedad importante es la presencia en el mapa del festival de una instalación satélite, alejada del Poblenou. Esta pieza artística de Luftwerk y Iker Gil, ‘Geometry of Light’ (geometría de la luz), está situada en la pabellón Mies van der Rohe y se puede visitar hasta el domingo de 18.30 horas a 20.00 horas. Los responsables de esta intervención cómo la luz proyectada “magnifica la ilusión de los límites físicos y materiales” del espacio, que además se acompaña de una pieza de sonido creada expresamente para la ocasión que genera una experiencia inmersiva única.

LlumBCN 2018 from Barcelona Cultura on Vimeo.

Referentes internacionales

Entre las propuestas profesionales hay primeras espadas de la disciplina con prestigio internacional como Rafael Lozano-Hemmer. Este artista visual de origen mexicano con estudio en Canadá firma ‘Sandbox’ (caja de arena), una instalación interactiva de grandes dimensiones situada en la calle de Tànger con Pamplona basada en un potente proyector que amplía las manos de los participantes y las transmite en vivo sobre unas imágenes de personas que están en una playa.

Daniel Canogar, un madrileño especialista en videocreación, es el responsable de otra de las propuestas más impactantes del certamen: ‘Asalto Barcelona’, una videoproyección en la que se pueden ver cómo cientos de personas se encaraman por la fachada del emblemático edificio Disseny Hub Barcelona (DHUB), situado en la plaza de las Glòries.

Como no podía ser de otra manera, la colorida Torre Glòries, anteriormente conocida como Torre Agbar, también forma parte del certamen. El icónico edificio será objeto el domingo de una imprevisible ‘hackaton’ -encuentro de programadores cuyo objetivo es trabajar de manera colaborativa- liderada por Proto-Pixel, una empresa dedicada al diseño y programación de luces interactivas. El viernes y el sábado, Eyesberg, un laboratorio creativo especializado en obras de arte inmersivas e interactivas, hará de las suyas con su fachada.

En los últimos años, el festival ha pasado de actuar en unos pocos rincones del barrio Gòtic a interactuar con edificios emblemáticos y congregar a las primeras espadas de una disciplina artística en auge. “El festival ha crecido tímidamente, de manera natural, y sin un claro referente internacional. Queremos hacer nuestro festival. Hacer una franquicia no nos interesa”, puntualiza la comisaria, respaldada por el investigador cultural  y comisario de Sónar+D José Luis de Vicente y el fundador del Festival MIRA Oriol Pastor.

Entre la zoología y la ciencia ficción

Precisamente fue el fundador del MIRA, un festival que se celebra anualmente en Barcelona y Berlín, el que animó a Anna Díaz y Pablo Barquín a presentar un proyecto artístico. Estos dos jóvenes, de 32 y 37 años respectivamente, codirigen el estudio creativo especializado en artes visuales Hamill Industries fundado hace cuatro años.  “Trabajamos bastante en Londres y algunos alucinan cuando descubren que somos de Barcelona y tenemos nuestro estudio en el Poblenou”, explica Díaz, quien debutará en este festival con ‘Chrysalis’ (crisálida, en castellano), sita en la plaza de Dolors Piera.

Como apunta su nombre, un término empleado en zoología para hacer referencia a la transición entre la larva y el insecto adulto, ‘Chrysalis’ juega con la evolución. “En el centro de la plaza los visitantes encontrarán una especie de caracol, un organismo semi-redondo, aparentemente estático, que se va activando, como si se activara”, cuenta Díaz, quien encontró la inspiración en los ctenóforos, un grupo de especies de invertebrados marinos, casi transparentes y bioluminiscentes.

El equipo de Hamill Industries encadenará diferentes pases, de 10 minutos cada uno, en el horario del festival. A saber: de 19.00 horas a 24.00 horas el viernes y el sábado, y hasta las 23.00h el domingo.