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QUEJAS

Sin aceras por las obras en la escuela Ignasi Iglésias

Una asociación de vecinos denuncia la sobreocupación de la vía pública por la ampliación de un centro educativo

Luis Benavides

Un tramo de Palomar, ocupada por las obras en el colegio de Ignasi Iglesias

Un tramo de Palomar, ocupada por las obras en el colegio de Ignasi Iglesias / SILVIA CORTADA

Las obras de ampliación de la Escola Ignasi Iglésias, situada en el barrio de Sant Andreu de Barcelona, traen de cabeza a algunos vecinos. Nada tienen en contra de la mejora de las instalaciones de este centro educativo, que ganará un nuevo edificio de tres plantas donde antes había un pequeño polideportivo. La asociación de vecinos Sant Andreu Nord-Tramuntana se ha quejado formalmente al Distrito y al Consorci d’Educació por la que consideran una sobreocupación de la vía pública. 

El vocal de urbanismo de la entidad vecinal, Luis Esteban, denuncia la desaparición de dos aceras, la de la calle de Palomar y la del paseo de Torras i Bages. La segunda mide unos 10 metros. “Nos han dejado sin aceras. Mucha gente acaba caminando por la calzada, entre los coches, y cualquier día tendremos un accidente”, afirma Esteban, quien consiguió recuperar para los peatones una tercera acera engullida por las obras, la de la calle Cinca. En esa vía, donde está ubicada la actual entrada principal al colegio, el Ayuntamiento atendió sus reclamaciones y colocó un camino segregado del tráfico con barreras de hormigón donde antes había coches aparcados.

La entidad denuncia además la desaparición de una marquesina de autobuses -sustituida a escasos 10 metros por una una sencilla parada-, de una fuente y de un par de árboles en el tramo de unos 100 metros de Torras i Bages afectado por la ampliación del centro educativo. Fuentes del Ayuntamiento consultadas por EL PERIÓDICO explican que en una parte de esa superfície ahora vallada se situará la salida de aires de la estación de metro Torras i Bages, que hasta ahora había estado ubicada en el recinto escolar. Estos trabajos complementarios a la ampliación de la escuela explican la invasión completa de la acera y de un carril de la calzada tan criticada por el vocal de la entidad.

Las mismas fuentes municipales añaden que las actuaciones en las calles de Cinca y Palomar estarán acabadas el próximo mes de abril, y que la fuente y la marquesina volverá a su lugar original en cuanto terminen de instalar la salida de aires en Torras i Bages, unos trabajos que seguramente requerirán más paciencia si cabe por parte de los vecinos de la zona.

Seguridad vial

Otro de los frentes abiertos de la asociación de vecinos con sede en los bajos de la Casa Bloc es la seguridad vial en el entorno de otro centro educativo de primaria, Escola Molí de Finestrelles. La reurbanización de la manzana formada por las calles de Lanzarote, Eiximenis, Valentí Iglesias y Residència como plataforma única preocupa a la entidad, que está recogiendo firmas para pedir al Ayuntamiento que instale pilotes que protejan a los niños y familias. “Con la reforma de este entorno han desaparecido un centenar de plazas de aparcamiento, y nos estamos encontrando que algunos coches siguen aparcando porque no hay pilotes y tampoco vemos que se estén poniendo multas”, cuenta Esteban, quien denuncia que el estacionamiento de coches provoca que los peatones circulen por el espacio destinado a la circulación de vehículos.

El Distrito de Sant Andreu ya estudia la colocación de más pilotes –actualmente hay una hilera en el tramo entre Torras i Bages y Lanzarote- y ha encargado a Guardia Urbana una vigilancia especial en esta zona residencial para evitar estacionamientos irregulares (solo hay una veintena de plazas de aparcamiento, en su mayoría para residentes con distintivo).

Varias personas circulan por la zona de la calle de Residència habilitada para los vehículos / silvia cortada